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Entradas

15 años de Una Isla de Papel

  Una vez construí una biblioteca. Era blanca y borgiana, redonda, con las mesas azules, las rampas dispuestas para cualquier encuentro, los libros libres en las estanterías ovaladas. Construí una biblioteca y la llené de libros. Los libros llegaban en cajas de cartón y era una delicia abrirlas y esparcir esos libros por las mesas, por los estantes, por las cristaleras. Todo olía a papel recién inventado. Los niños recitaban poemas y algunos escribieron cuentos con nombres extraños y sonoros. Las fotos recogían las caras extrañadas de los niños cuando sus cuentos se leían en voz alta y ellos se convertían en escritores. Los autores pasaban por allí admirados porque los niños querían escucharlos y leerlos.  Un día llegó una princesa y saludó a todos con una sonrisa única y muy especial. La princesa vestía de blanco y todos sabíamos que un día sería reina, como así ha sucedido. Fue la princesa la que recibió los poemas de los niños y en la biblioteca se oyó recitar a los antiguo...

Cómo sobrevivir a un matrimonio aburrido

  Este post podría llamarse también "Las triquiñuelas de Charlotte Lucas" porque a ella y a sus manejos va dedicado. Elizabeth Bennet se llevó un buen disgusto cuando su íntima amiga y vecina le comunicó que iba a casarse con el señor Collins, precisamente el señor Collins ridículo y untuoso que Elizabeth había rechazado. El señor Collins, por cierto, que va a heredar la mansión de Longbourn,  las tierras y todo lo que ellas conllevan, cuando fallezca el señor Bennet. De modo que Charlotte Lucas, la amiga, será la señora de todo en un momento dado. Gracias a Jane Austen no vemos ese momento y, además, antes ya se han situado bien en la esfera social y matrimonial, que viene a ser lo mismo, nada menos que nos hijas Bennet, pues Elizabeth se casará con Darcy y Jane, la mayor, hará lo propio con Bingley, que tiene la mitad de renta que Darcy pero que es un partido muy adecuado. Dos hijas bien casadas, de cinco, es una buena cosa, y puede hacer olvidar un poco, no demasiado, que ...

"El juego del amor" de Elizabeth Taylor

  Elizabeth Taylor (1912-1975) sabía mucho de triángulos amorosos. Durante quince años, estando ya casada, Elizabeth mantuvo correspondencia con un hombre desconocido. Se cruzaron miles de cartas en las que le cuenta todo, lo que hace, dice, piensa o escribe. A ella le gustaba escribir cartas y así se demuestra con su correspondencia con gente como Virginia Woolf, Kingsley Amis (de cuya esposa, Elizabeth Jane Howard era muy amiga) o Dorothy Parker, pero su modestia y discreción eran tales que pidió a sus familiares que destruyeran sus documentos personales cuando ella muriera. No sabemos qué destruyeron los deudos de Taylor pero sí que en la biografía que se publica en 2009 (una vez fallecido su marido, Kendall Taylor y ojo al dato), escrita por Nicole Bauman ("The Other Elizabeth Taylor") , se da noticia de esa extraña relación epistolar que le ocupó muchísimo tiempo y esfuerzo, a tenor del número de misivas. Quién era ese hombre, cómo lo conoció, qué relación ten...

"El castillo de arena" de Seicho Matsumoto

  Seicho Matsumoto (1909-1992) es un excelente escritor japonés de novela negra. Creo que van cuatro las que he reseñado aquí. Me gusta muchísimo su estilo, la minuciosidad con que revela detalles y la forma en que hay elementos que adquieren una gran importancia en el relato. La editorial Libros del Asteroide está publicando sus obras en español y esta es la última que  ha salido, publicada en su primera edición en 2023. Con las novelas de Matsumoto no solo te distraes, aprendes un montón de la vida japonesa, de sus ritos, comidas, formas de pensar, sus costumbres. Es muy didáctico pero sin resultar pesado. Es un narrador que no deja cabo suelto y que te atrapa desde el principio. Repito, me encanta Matsumoto.  En esta novela tiene mucha importancia el ferrocarril. Las estaciones, las paradas, los empleados, las lineas, la jerga propia de los trenes. El protagonista es un obstinado inspector de policía, el señor Imanishi, al que toca descifrar el misterio de un cadáver d...

Austen: lo que dice Lewis

  En el volumen "Ensayos literarios selectos" (Rialp, 2023) me llama la atención el dedicado a Jane Austen. Sobre él quisiera escribir esta entrada después de saludar en otra de ellas la buena noticia de la aparición de este libro que cuenta con la traducción de David Cerdá, un consumado austenita, lo que significa que estamos en buenas manos a la hora de traer al español el sentido de un texto que parece, a primera vista, importante, dentro de los que se han dedicado y se dedican a la escritora.  Con cierto aire de humildad Lewis lo titula "Una nota sobre Jane Austen" y para su exposición parte de cuatro textos extraídos de sus novelas. Esa selección será decisiva a la hora de expresar su pensamiento al respecto. De los cuatro pasajes, el primero corresponde a "La abadía de Northanger" y es el momento en que Catherine Morland, la heroína, se da cuenta de que ha estado metiendo la pata considerablemente a la hora de juzgar a los Tilney. Su novelería l...

Desmontando lo de Austen

  Después de publicar mi libro "Las mujeres en Austen" (Rialp, 2023, prólogo de David Cerdá) me di cuenta de algunas cosas que ignoraba. Para empezar hay mucha gente que no conoce a Jane Austen y mucha otra gente que no la ha leído. Yo daba por hecho que el fandom austenita es mucho más poderoso de lo que sucede en la realidad porque lo que ocurre es que hay muchos que han visto películas o series basadas en sus novelas, lo que no tiene que ver con leerlas. Esta fue la primera en la frente, pero no la última. Algunos motivos de esa no-lectura me fueron explicados en curiosos raptos de sinceridad que son raros de hallar en los lectores que se consideran avanzados o, como diría Robert Louis Stevenson , lectores natos, que son lo contrario de los lectores mecánicos, esos que acuden raudos a la llamada de los best-sellers y a la propaganda de las grandes editoriales. Propaganda, todo  hay que decirlo, que en ocasiones no hace la editorial, o no directamente, sino que corre a ca...

Stevenson da en la tecla

  Dos elementos bien distintos me han lanzado a la escritura de estas palabras. Los dos tienen un fuerte componente indagatorio. Pretenden averiguar o adivinar, no sé cuál de estas palabras encaja mejor, el motivo por el cual algunas personas se convierten en lectores de calidad y cómo se llega a ello. Es decir ¿cómo se logra adquirir el hábito lector y perseverar en él? Puede parecer una pregunta sencilla y quizá lo sea, pero la respuesta no lo es tanto. Todo lo contrario. Y la prueba es lo que voy a relatar a continuación.  Fue leyendo los “Ensayos sobre el arte de escribir” de Robert Louis Stevenson (1850-1894)  como surgió con nitidez la cuestión. Y ello es así porque Stevenson, después de hablar de los escritores, pasa a referirse a los lectores y a lo que él llama “el don de la lectura”. Lo hace respondiendo a la pregunta  “los libros que me han influido” que es algo que todo el mundo relata en algún momento de su travesía personal. Ahí aparecen Shakespeare, ...

De orgullo y de prejuicio

  "Jane Austen entraba y salía de la mente de toda su gente como hacía la sangre que corría por sus venas" (Virginia Woolf, ensayos literarios) Los diálogos de las novelas de Jane Austen son el impulso que los levanta, les da credibilidad y los pone a la altura de los lectores. Vamos a escuchar esas conversaciones como privilegiados que somos por asistir a una reunión cualquiera o a una charla entre amigos. Esas conversaciones tienen el don de la coherencia y no hay palabras vanas ni de relleno, todas ellas cumplen su función y tienen, por otro lado, la virtualidad de que son los personajes los que hablan, rara vez la escritora se entromete aunque en ocasiones su voz surge, incluso directamente. Los diálogos de "Orgullo y prejuicio" sirven para darnos a conocer cómo son esas personas a las que tratamos ya como si existieran y en verdad sí que existen. Le otorgamos más veracidad a Darcy que a cualquier otro hombre que conozcamos hasta en persona. Darcy mantiene s...

Cuando la crítica hace el ganso

 /La campiña inglesa, ese paisaje tan austeniano e idílico/ "Jane Austen y los gansos" es uno de los ensayos que escribió Virginia Woolf y que forman parte del conjunto de sus ensayos literarios, de tanto interés para escritores y lectores en general. En ese texto arremete contra la insulsa crítica que ha puesto verde a Jane Austen aludiendo tonterías y absurdeces nunca probadas, como si todo lo importante fuera poner de manifiesto que para nada Austen debería estar en ninguna galería literaria. Una falta de respeto total preside esas críticas y Woolf lo pone de manifiesto. Los gansos de los que habla no son animales sino críticos mal intencionados, gente que habla con poco conocimiento y con muy mala intención. A todas las críticas que se le hacen a Austen en el tiempo de Virginia o anteriormente ella responde con atención pero, desde luego, ninguna crítica más acerada que la que dice que la pobre Jane, recluida según ellos en lo más recóndito de la campiña inglesa, no tenía...

De hijos y de amantes

  "Hijos y amantes" es una de las obras más notables de D. H. Lawrence. Para mí, junto con "Mujeres enamoradas" y "El amante de lady Chatterley" forma su trilogía principal. Habría que añadir a este grupo "El arcoiris" que es la precuela de "Mujeres enamoradas" y la que presenta de inicio a la familia Brandgwen . Sagas aparte, "Hijos y amantes" es una novela muy especial, que te produce sentimientos complejos y pensamientos encontrados. No solo es una opinión mía como lectora precoz y luego contumaz de Lawrence sino de una mujer escritora cuyo criterio me merece todo el respeto: se trata de Virginia Woolf, uno de cuyos ensayos literarios, recogidos en el volumen de Páginas de Espuma que aparece en otra entrada de este blog, se titula precisamente "Anotaciones sobre D. H. Lawrence", habla ampliamente de esta novela en un ensayo de apenas cinco páginas. La glosa comienza dejando claro que hay una dicotomía en...

William Gifford, el editor que adoraba a Elizabeth Bennet

  (Pintura. Joaquín Sorolla y Bastida) Cuando en el año 1813 se publica por primera vez "Orgullo y prejuicio" , en edición del experto en temas militares Thomas Egerton, hubo quien se sintió escandalizado ante el personaje principal, Elizabeth Bennet , su desenvoltura y descaro, así como con el estilo de vida de la familia entera, con una madre cabeza de chorlito y un padre aislado en la biblioteca. Lo peor de todo, a juicio de los críticos académicos, era que en la historia no había castillos, ni fantasmas, ni secuestros, ni fastuosos carruajes, ni heroínas que sufrían el desdén de caballeros imposibles. Las muchachas del libro podían ser tildadas de frívolas o de casquivanas o de independientes, pero, desde luego, no tenían el perfil "adecuado" a lo que se consideraba razonable en las protagonistas. Una escritora de la época Mary Russell Mitford afirmó que solo una "absoluta carencia de gusto podría engendrar una heroína tan impertinente y mundana". Y, d...

Ni Jean Harlow, ni Norma Jean: Jane Austen

  (Película dirigida por Julian Jarrold, 2007) Bellísima y con este inadecuado vestido rojo que Jane Austen nunca usaría, Anne Hathaway es la joven Jane en una película de 2007. Por desgracia, la escritora no tuvo un retrato a su altura que nos permita conocer de verdad cómo era su apariencia. Su hermana Cassandra la pintó someramente y, desde luego, carecemos de la imagen que nos mostrara de forma definitiva lo que algunos dijeron de ella: su rostro agradable, sus facciones correctas, su altura y buena figura, su pelo oscuro y ensortijado. Lo que tenemos es poca cosa y por eso sus lectoras vamos más allá de lo concreto y la imaginamos en cualquier de las bellas actrices que han interpretado a sus heroínas o a ella misma.  El otro día alguien escribió por error Jean Austen. Me dio que pensar, me vinieron a la cabeza otras famosas Jean y di en cavilar sobre lo diferente que suena todo cambiando esas dos letras de lugar en su nombre. Dos letras dan para mucho. Pensé en Jean Harl...

"Ensayos literarios selectos" de C. S. Lewis

  Ensayos literarios selectos C. S. Lewis Ediciones Rialp, 2023 Traducción de David Cerdá Si te gusta el ensayo no puedes dejar de leer a C. S. Lewis en este conjunto de ensayos que ha traducido David Cerdá para la editorial Rialp. Contiene más de veinte de los ensayos literarios más importantes del autor, que fueron escritos entre los años 1932 y 1962, es decir, durante treinta años, suficientes como para observar su evolución y la de su pensamiento. Los grandes escritores de poesía, teatro o novela desfilan por estas páginas donde puedes encontrar aspectos referidos a algunos de los que más lees y a los que más admiras. La edición forma parte de la Biblioteca C. S. Lewis de la editorial Rialp, en la que están títulos tan importantes como Cartas del diablo a su sobrino, El problema del dolor, Mero cristianismo, Los cuatro amores, El gran divorcio... Si te acercas a la biografía de C. S. Lewis verás que fue, sobre todo, un profesor, que ejerció durante muchísimos años y que era muy...

Jane Austen y algunos sombreros

  (Handfie) Hay quien se imagina a Jane Austen como una solterona recalcitrante, siempre pendiente de cotillear lo que sucedía a su alrededor para plasmarlo en sus libros. Alguien súper erudito, que solo tenía vida para reflexionar y para buscar argumentos. Es una reducción de la persona a personaje. Olvidan que fue joven, que tuvo infancia, adolescencia, juventud y que ella también sintió, como las heroínas de sus libros, como las chicas de su época y, añado, de todas las épocas, el deseo de enamorar y de sentirse bien, guapa, admirada, de conocer gente, de disfrutar de la vida, de reír y soñar.  Prueba de que lo mundano le iba es que prestaba mucha atención a todas las novedades de la moda y para comprobarlo nada mejor que leer algunas de sus cartas entre las 160 que se conservan, escritas durante una veintena de años y conservadas por su hermana Cassandra, a quien iban dirigidas en su mayoría. En la carta número 20 de la colección de cartas completas, además de hablar de qu...

Detallitos

  Ariadna abandonada por Teseo  (1774), Angelika Kauffmann, Museo de Bellas Artes (Houston) Las referencias que tenemos acerca del aspecto físico de Jane Austen coinciden en afirmar que se trataba de una mujer alta, de buena figura, rasgos regulares, cabello oscuro y mirada ingeniosa. Por desgracia, los dos únicos retratos que circulan de ella los hizo su hermana Cassandra, que no era Vanessa Bell, desde luego, sino una artista más que regular y que ofrecen un físico algo adusto y pocos datos verdaderamente interesantes. Resulta raro que en ningún momento optara por hacerse un buen retrato a cargo de algún  pintor adecuado, pero así es y la posteridad tiene que apañarse con esa pobre iconografía  de la escritora.  Sin embargo, sí nos han llegado referencias escritas acerca de su  persona. En lo que se refiere a la altura ella misma la deja clara y basta con hacer un pequeño cálculo para conocer cuánto medía. El 25 de enero de 1801, en una carta escrita desd...