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Mostrando las entradas etiquetadas como Edith Wharton

"Una mirada atrás. Autobiografía" de Edith Wharton

La autobiografía de Edith Wharton se llama "Una mirada atrás" y la publicó al final de su vida en 1934, tres años antes de morir. Las primeras páginas son muy interesantes porque hablan de la vejez, la decrepitud y la pena, ese elemento que distorsiona los últimos años de las personas y no las deja apreciar lo que tienen o lo que han vivido. Para ella hay dos recetas que mejoran la vida: la insaciable curiosidad intelectual y el olvido de las ofensas. La rutina y el capricho son cosa negativa, aburren o estropean. El hábito es una forma de cansancio. Este curioso cóctel está en la base de su forma de pensar. La observación, la reflexión y la escritura fueron, sin duda, los pilares de su evolución personal y de sus momentos felices.  Edith Wharton nació el 24 de enero de 1862 en Nueva York, en el seno de una de esas familias antiguas que ella retrata tan acertadamente en "La edad de la inocencia". Nueva York era entonces un lugar efervescente, donde los límites entr...

Seis escritoras y una pintora que son lo más

🎨Aurelia Navarro (1887-1968) Seis mujeres que escriben sin las cuales mis lecturas y mi vida no serían las mismas:  Jane Austen (1775-1817), Edith Wharton (1862-1937), Virginia Woolf (1882-1941), Agatha Christie (1890-1976), Irène Némirovsky (1903-1942), Edna O'Brien (1930-2024).  Jane Austen es la maestra de la novela moderna. La experta en emociones, la que oculta un enorme caudal de toda clase de sentimientos bajo una apariencia sencilla. Edith Wharton es la mujer acomodada que lucha contra las convenciones por medio de su escritura. Virginia Woolf pone su inteligencia y su intuición únicas al servicio de la literatura. De ella son muchos de los ensayos literarios que hoy nos presentan más cerca a las demás, sobre todo a Austen , cuya visión sobre ella está llena de ingenio y comprensión. Agatha Christie es la responsable de los días felices de la infancia y la adolescencia, por medio de sus novelas, sus misterios, sus entrañables personajes, para siempre nuestros. Irè...

Siete escritoras y una cámara

  La maestra de todas ellas y la que trajo la modernidad a la escritura fue Jane Austen . La frescura de sus personajes puede trasladarse a cualquier época, de modo que no se puede considerar antigua ni pasada de moda, todo lo contrario. Cronológicamente le sigue Edith Wharton pero entre las dos hay casi un siglo de diferencia y en un siglo puede pasar de todo. Austen fue una maestra con una obra escasa y Wharton cogió el bastón de la maestra y llevó a cabo una obra densa, larga y variada. Veinte años después nació Virginia Woolf y aquí no solo se reverdece la maestría sino que, en cierto modo, hay una vuelta de tuerca porque reflexionó sobre la escritura, sobre las mujeres que escriben y lo dejó por escrito, lo que no quiere decir que Edith y Jane no tuvieran ya claros algunos de esos postulados que Virginia convierte en casi leyes. Ocho años más tarde que Virginia nació Agatha Christie y aunque su obra no tiene nada que ver con las anteriores dio un salto enorme en lo que a ...

"Los niños" de Edith Wharton

  Martin Boyne, «un individuo crítico y cauto de cuarenta y seis años a quien difícilmente alguien asociaba con sucesos románticos e inesperados», ha decidido poner fin a su vida nómada de ingeniero y compartir la madurez al lado de Rose Sellars, la mujer de la que se enamoró en su juventud y que ahora es una respetable viuda instalada en Europa. En el barco que debe conducirlo a ella, Boyne se encuentra con los hijos de unos viejos amigos, los Wheater: una animada prole de siete niños, desde un recién nacido a una muchacha de casi dieciséis años de edad, producto de distintos matrimonios… y distintos divorcios. De crucero en crucero, de Hotel Palace en Hotel Palace, de Argel a Venecia y de allí a Cortina, esta tropa ha jurado, bajo el liderazgo de Judith, la hija mayor, encontrar «un hogar cálido y estable» y permanecer unida pese a los ocasionales caprichos de sus distintos padres (dos ociosos millonarios, un príncipe italiano, una estrella de cine) de separarlos. Boyne cae subyu...

"La piedra de toque" de Edith Wharton

  El argumento:   Stephen Glennard está pasando una mala racha económica. Encima quiere casarse con su adorada Alexa Trent pero la cosa se le he puesto difícil. ¿De dónde sacar algún dinero? En tiempos, fue el amante y confidente de la gran escritora ya fallecida Margaret Aubyn, con la que mantuvo una correspondencia muy sabrosa que obra en su poder. ¿Y si utiliza esas cartas para lograr alguna ganancia? He ahí un conflicto moral de los muchos que la escritora plantea en sus novelas. Ser fiel al recuerdo de alguien a quien quiso y que le quiso o salvar el cuello en una situación problemática.  La traducción: En la nota de la traductora, Laura Naranjo Gutiérrez, que acompaña a la edición   se especifica que la obra se publicó por primera vez en la Scribner's Magazine (números de marzo y abril de 1900) y casi simultáneamente en forma de libro por la editorial Charles Scribner's de Nueva York. El título original era "The Touchstone". La publicación en revistas y por ent...

"El hijo de la señora Glenn" de Edith Wharton

  El hijo de la señora Glenn Edith Wharton Traducción de Susana Carral Editorial Reino de Cordelia, 2013 ¡Qué maestría tiene Edith Wharton en esto de las nouvelles! Sabe como nadie subirnos a una historia, desarrollarla con un estilo perfecto y, al final, lanzarnos una hondonada que nos deja atónitos. Es una narradora increíble y sus historias contienen siempre la cantidad exacta de misterio, vida social, conflictos personales, amoríos y otras veleidades humanas. En este caso hay que echarla incluso una vuelta de tuerca.  La señora Glenn es, en apariencia, un personaje de fuerte temperamento, capacidad sobrada para discernir, conocimiento del mundo y aptitudes para defenderse en cualquier circunstancia. En apariencia, recalco. Se ha quedado viuda y antes de eso perdió a un hijo en la guerra. Sin embargo, un día le confiesa a un buen amigo, que tuvo otro hijo antes y que lo dio en adopción porque el momento no era el adecuado y la sociedad le hubiera dado la espalda. La novela ...

Gente que duda

  A veces veo personas muy seguras de sí mismas, que saben lo que han de hacer en todas las ocasiones, no titubean. Si llega al caso discutir, lo hacen con perseverancia y entusiasmo, porque están, según ellos, en lo cierto. Defienden sus ideas o las ideas de otros que han asumido como suyas y no son capaces de confrontar nada de lo que creen con las creencias de otros. Suele ser gente que lleva mal soportar con cortesía al contrario, que enseguida se enfada porque no le siguen la corriente pero, incluso, la hay que es capaz de discutir con paciencia para llegar al mismo final: no se bajan del burro. Conozco a mucha gente así.  En esa tesitura, me pregunto siempre cómo lo consiguen. Porque no tiene nada que ver con su conocimiento de tal o cual tema en discusión, ya que saber más te aboca con más fuerza a la duda. Tampoco es cosa de soberbia o de prepotencia, pues mucha de esta gente vive en un mundo intelectual muy sencillo, muy simple incluso. Es, creo yo, una cuestión de ca...

"El día de Año Nuevo" de Edith Wharton

  El comienzo de la novela es muy Wharton. Una simple observación de la señora Parrett pone en suerte la historia. La señora Barrett es una madre maliciosa, quizá como la propia madre de la escritora, con la que nunca tuvo buena relación, como esa larga lista de madres censurables de la literatura, no porque formen parte de libro alguno, sino porque son madres de escritoras. Esa primera frase no es solo un comentario malintencionado sino la puerta que abre paso a una intriga ¿quiénes son esos que dan que hablar en una Nueva York petrificado por las buenas costumbres y las relaciones sociales? Y quizá la pregunta definitiva ¿cómo se atreven? La cosa se resume en que un día de Año Nuevo, mientras la familia se reúne para celebrarlo en su elegante casa de la Quinta Avenida, precisamente enfrente, en el hotel que lleva el mismo nombre, se declara un incendio y a su conjuro aparecen, por un lado, los fornidos bomberos neoyorkinos, héroes de toda la juventud de entonces, y, por otro, los...

Las costumbres de Wharton

  El hotel Stentorian de Nueva York es un trasunto del hotel Majestic, que fue testigo de la presencia de algunos grandes. El Majestic fue demolido en el año 1929 y en su lugar se levantaron unos enormes edificios de apartamentos con el mismo nombre y en el mismo lugar. Los Spragg viven en el Stentorian, en la zona del Upper West Side. Han llegado desde Apex a Nueva York porque en su lugar de origen eran ricos pero esa riqueza no tenía importancia ni se trasladaba a ninguna cumbre social. En Nueva York sin embargo, quieren relacionarse y no lo consiguen a pesar de que su única hija, Undine Spragg, es bellísima y viste lujosamente y a la última moda. Los señores de Abner E. Spragg podrían prescindir de la gran ciudad y de la vida en el hotel.  La gran aspiración de Undine Spragg es hacer una buena boda, a poder ser con alguno de los herederos de las grandes familias de Nueva York, las que viven en las mejores zonas y frecuentan el teatro, la ópera y los conciertos. Los Van Deng...

"Edith Wharton. Una mujer rebelde en la edad de la inocencia" de Jorge Freire

  Esos bucles en los que la literatura nos mete me llevó a este libro, cuya existencia desconocía. Tampoco conozco al autor y viendo su currículum entendí un poco los derroteros por los que andaría. No me equivoqué. El libro es una mezcla de ensayo biográfico y de ensayo social. Y se entrecruzan los libros de la autora, con lo que también es un ensayo literario. A mí me ha interesado mucho y me ha hecho conocer mejor a Edith Wharton , una autora con la que llevo lidiando bastantes años y que siempre me interroga. Además, aquí hay un adecuado retrato del telón de fondo que te hace comprender aún mejor lo que cuenta en sus novelas y el sentido que tienen sus tramas e, incluso, sus personajes. Es un libro breve pero muy instructivo, en el sentido clásico del término. Aprender cosas, eso que está tan poco valorado últimamente. Pero cuando buceo en un personaje siempre recuerdo las enseñanzas de mi facultad y de mi carrera: coordenadas de espacio y de tiempo antes que nada. Todo con el ...

"La edad de la inocencia" de Edith Wharton

  La lucha de las familias "bien"  contra los advenedizos que intentan penetrar en la sociedad de Nueva York es uno de los temas principales de este libro, que publicó Edith Wharton en 1920 y obtuvo el Pulitzer al año siguiente. Antes de ser un libro se había publicado por entregas, como era habitual, en la revista Pictorial Review y tuvo un gran éxito. A la gente le interesó esa representación del Nueva York de 1870, que ya había desaparecido de la realidad. Una escritura que no tiene añoranza sino más bien una visión crítica de lo que era considerado "apropiado" en aquella década fundacional.  El libro ha sido llevado tres veces al cine, la primera, muda, en 1924; la segunda, diez años después, con Irene Dunne de protagonista y la tercera, dirigida por Martin Scorsese , en 1993, teniendo como intérpretes principales a Michelle Pfeiffer, Daniel Day-Lewis y Winona Ryder. A mi juicio, la novela es claramente superior a sus adaptaciones. Seguramente por la riqueza...

Que una flor de papel preside el aire

Colin Firth se marcha raudo en un Studebaker y huye de la rutina de esa mansión angustiosa y verde. No hay esposa, no hay hijas, solo tradiciones sin sentido y una necesidad de saber que no ha sido su culpa todo eso. Al otro lado del coche un sagaz mayordomo le ha ofrecido una copa de champán, la última y ha mantenido la vista fija en la copiloto, esa rubia tan parecida a Chastain , pero, que, sin embargo, parece renegar de la fama y de los conflictos. Miente, mentimos, nos mienten, eso es seguro. Una brisa marina envuelve Bath , al otro lado del mapa y de la historia, y ese olor penetrante del sulfuro, de los baños romanos y de las sales confitadas a ras del suelo, atraviesa la atmósfera silente, mientras las elegantes sueñan con que el hombre que buscan va a aparecer sin duda, en algún horizonte. No así las mujeres que medran en la sociedad de Nueva York y que Edith tan bien conoce, tanto que las retrata una y otra vez sin cansarse, como si tuviera que dejar testimonio de ellas...

"Los reflejos de la luna" de Edith Wharton

  Los protagonistas de la novela son una pareja de jóvenes, alegres, de buenos modales, brillantes y muy pobres. Lo último se ve matizado por lo anterior, desde luego, porque la baza de sobrevivir está en sus cualidades y no en su economía. Son Nick Lansing y Susy Branch, ejemplo claro de supervivientes a base de sablazos, de dar la coba, de ser un parásito de los otros, y hacerlo con talento, gracia y cierta inteligencia práctica. Hay mucha gente así y lo logran porque sus cualidades físicas o intelectuales se lo permiten y porque siempre hay alrededor personas que caen en su trampa. ¿Puede esto durar eternamente? Nick es uno de esos novelistas en potencia que no consigue su objetivo de triunfar y que tiene que mantenerse a rastras con la exigua ayuda del patrimonio familiar. Tiene un trabajo para él indigno a todas luces: escribir para una enciclopedia, pero esto le parece lo peor y necesita el triunfo como novelista. Por parte de ella, Susy , perdió su posible fortuna con el d...

Sedas e intrigas

Edith Newbold Jones (de los Newbold Jones de toda la vida), o, lo que es lo mismo, Edith Wharton (Nueva York, 1862- Saint-Brie-sous-Fôret, 1937), reaparece cada vez que vuelvo a buscar en la estantería de los libros amados. Allí está La edad de la inocencia. Están La solterona, Santuario, La renuncia, Estío, Las hermanas Bunner y algunos más, incluidas sus memorias . Está también una rareza, La soñada aventura , en una publicación de la editorial Juventud de 1925, aunque el ejemplar que manejo, de la Colección Universal, es de 1994. Sin Edith Wharton no hubiéramos podido conocer las interioridades de las familias ricas del Nueva York de finales del XIX y principios del siglo XX. Ella, que era considerada en su círculo una excéntrica por dedicarse a escribir, tuvo la suerte de tener abiertas las puertas de los salones y, a través de una observación minuciosa y una descripción detallada, mostrarnos una sociedad que, aunque estaba decayendo a ojos vista, todavía quería conservar...