Los libros de poesía se leen en una tarde y se releen durante toda la vida. La permanencia de los versos supera la de cualquier otro conjunto de palabras. Aprendemos poemas, los recitamos y se convierten en una parte más del cosido del alma, en un atributo casi inseparable de nosotros. " Hay que vivir por mandato del aire " es el verso de los que aquí se contienen que podía resumir su intención. No es este para la autora un libro cualquiera sino que tanto por su dedicatoria como por su contenido, podría suponer una exceptio al modo latino , una rara avis en su dilatada producción poética. Hay veces que los acontecimientos de la vida van marcando el compás de lo que somos y hacemos. En este caso, la muerte de la madre se constituye en punto y aparte, en hecho diferenciador de la vida, el antes y el después. María Sanz dedica su libro a su madre fallecida ("dichosa para siempre"), pero no como ofrenda únicamente, sino como respuesta a lo hondo de la pena. Si te f...
Desde 2009, leyendo y escribiendo El blog de Caty León