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Mostrando las entradas etiquetadas como Pablo Neruda

Los libros que vienen

/Edna O'Brien, foto en The Guardian/ Entre los augurios del nuevo año siempre aparecen noticias sobre las publicaciones que verán la luz, la mayoría de ellas, si no todas, obras de escritores reconocidos que, por eso mismo, anuncian sus novedades y se presentan como reclamos editoriales. He repasado ya algunas de esas listas y señalado los libros que me pueden interesar aunque, a tenor de lo que ha ocurrido con mis lecturas en 2014, bien podría ser que las cosas fueran por otros derroteros.  Sí, porque en 2014 el libro que más me ha impresionado, el que me ha permitido descubrir a una excepcional escritora, ha llegado a mí por casualidad y debido a mi olfato lector, el que hace que, buscando entre las estanterías de una librería o entre un escaparate virtual, sea capaz de distinguir algo que me va a gustar. Esta escritora es Edna O´Brien y el libro se llama "Las chicas de campo", publicado por ErrataNaturae. Extraordinaria descripción de unos personajes, de una histo...

Andalucía inspira a los poetas (II)

Pablo Neruda (1904-1973) Amarrada a la costa como una clara nave, Cádiz, la pobre y triste rosa de las cenizas, azul, el mar o el cielo, algunos ojos, rojo, el hibiscus, el geranio tímido, y lo demás, paredes roídas, alma muerta. Puerto de los cerrojos, de las rejas cerradas, de los patios secretos serios como las tumbas, la miseria manchando como sombra la dentadura antigua de una ciudad radiante que tuvo claridad de diamante y espada. Oh congoja del papel sucio que el viento enarbola y abate, recorre las calles pisoteado y luego cae al mar, se consume en las aguas, último documento, pabellón del olvido, orgullo del penúltimo español. La soberbia se fue de los pobres roperos y ahora una mirada sin más luz que el invierno sobre los pantalones pulcramente parchados. Sólo la lotería grita con mentira de oro: el 8-9-3 el 7-0-1 el esplendor de un número que sube en el silencio como una enredadera los muros de las ruinas. De cuando en cuando golpea la calle un palo blanco. Un ciego y otro ...