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Mostrando las entradas etiquetadas como Bécquer

El milagro de los días lentos

  En la playa había toda clase de artefactos marinos. Y con algunos de ellos hacíamos una especie de artilugio para atarlo a las chanclas de goma. Sonaba al caminar y daba la impresión de que llevábamos tacones. Todas queríamos llevar tacones cuanto antes. En los días lentos del verano una de las distracciones era entrar a escondidas en los dormitorios de los padres. Aparecían oscuros, con las ventanas corridas y una sensación de frescor que llamaba la atención. En las cómodas había algunos cajones que nos interesaban y sobre ellas los cacharros de la belleza, la crema, el lápiz de labios, el cepillo del pelo, un espejo, un bote de colonia. Ese territorio prohibido había que explorarlo en los momentos más inesperados, para que las madres no nos sorprendieran y el juego no se acabara antes de tiempo. Y luego venían las confidencias, porque había madres de todas clases incluso las que tenían en la mesita de noche los versos de Gustavo Adolfo Bécquer.  (Pintura: Joaquín Sorolla)

La Feria de Bécquer

"...Entre los verdaderos conocedores de las costumbres andaluzas en toda su pureza, entre los que buscan con entusiasmo las escenas y tipos y recogen con afán los cantares y giros pintorescos del lenguaje que revelan la genialidad propia de un pueblo tan digno de estudio, nunca se borrará el recuerdo de aquellas renombradas ferias de Mairena y Ronda, de las cabalgatas a la Virgen del Rocío o la vuelta de las hermandades del Cristo de Torrijos, cuando desembocaban en tropel por el histórico puente de barcas, entre la nube de polvo que doraba el sol poniente o a la luz de las antorchas que reflejaban su cabellera de chispas en el Guadalquivir, vistosos grupos de majos a caballo llevando las mujeres a las ancas, o multitud de carretas colgadas de cintas y flores, con su obligado acompañamiento de guitarras, palmas y cantares. Las ferias, de origen popular, se crearon espontáneamente, y la costumbre, arraigada por la tradición, mantenía su concurrencia; sus anales registran los más a...