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Mostrando las entradas que coinciden con la búsqueda de Edith Wharton

"Estío" de Edith Wharton

Todos los veranos, durante nuestra estancia en El Puerto de Santa María, vamos a Jerez, al Corte Inglés que hay en esta ciudad. Y, aunque parezca raro, existe en ese gran almacén una librería interesante. Puedes llegar y pedir libros no demasiado usuales, no solamente los best-sellers que se presentan en los carteles anunciadores o en los expositores de la entrada. En esta ocasión buscaba yo un libro de Impedimenta, del que ya os he hablado, La bailarina. He aquí que el señor que me atendió en la librería me condujo, con cara de satisfacción, a un estante donde estaban, no solamente este libro, sino muchos de los publicados por Impedimenta. También aparecían allí otras editoriales menos usuales, entre ellas, Acantilado, que tiene cosas muy interesantes. Y, revolviendo por el estante, encontré algo que no buscaba y que ni siquiera sabía que existía pero que tuve que llevarme como quien se lleva un tesoro. Se trata de un libro de la editorial Veintisiete letras, escrito por mi ...

"El arrecife" de Edith Wharton

Los libros de Edith Wharton  (Nueva York, 1862- Pavillon Colombe, 1937) dan la impresión de haberse escrito después de observar, desde una atalaya privilegiada, la historia, los actos, los pensamientos y emociones de unos personajes que, lejos de ser de cartón piedra, tienen los defectos y las virtudes que asociamos a la gente normal. Los lectores sentimos que podemos asomarnos a una intimidad que, de otro modo, nos estaría vedada. Las historias transcurren como un río, con sus altibajos, sus meandros, su nacimiento tumultuoso, su desembocadura. Estas son virtudes que hacen de ella una escritora singular, a la vez llena de un estilo culto y depurado, a la vez convertida en una amable contadora de sucesos. Una dualidad que en este libro tiene su expresión máxima porque sus personajes, sobre todo los cuatro principales, obedecen a ambientes y motivaciones distintas y, sobre todo, ocultan algo. Ese juego de ocultaciones, de medias verdades, de mentiras que no deben sobrepasar el e...

"La piedra de toque" de Edith Wharton

  El argumento:   Stephen Glennard está pasando una mala racha económica. Encima quiere casarse con su adorada Alexa Trent pero la cosa se le he puesto difícil. ¿De dónde sacar algún dinero? En tiempos, fue el amante y confidente de la gran escritora ya fallecida Margaret Aubyn, con la que mantuvo una correspondencia muy sabrosa que obra en su poder. ¿Y si utiliza esas cartas para lograr alguna ganancia? He ahí un conflicto moral de los muchos que la escritora plantea en sus novelas. Ser fiel al recuerdo de alguien a quien quiso y que le quiso o salvar el cuello en una situación problemática.  La traducción: En la nota de la traductora, Laura Naranjo Gutiérrez, que acompaña a la edición   se especifica que la obra se publicó por primera vez en la Scribner's Magazine (números de marzo y abril de 1900) y casi simultáneamente en forma de libro por la editorial Charles Scribner's de Nueva York. El título original era "The Touchstone". La publicación en revistas y por ent...

"El día de Año Nuevo" de Edith Wharton

  El comienzo de la novela es muy Wharton. Una simple observación de la señora Parrett pone en suerte la historia. La señora Barrett es una madre maliciosa, quizá como la propia madre de la escritora, con la que nunca tuvo buena relación, como esa larga lista de madres censurables de la literatura, no porque formen parte de libro alguno, sino porque son madres de escritoras. Esa primera frase no es solo un comentario malintencionado sino la puerta que abre paso a una intriga ¿quiénes son esos que dan que hablar en una Nueva York petrificado por las buenas costumbres y las relaciones sociales? Y quizá la pregunta definitiva ¿cómo se atreven? La cosa se resume en que un día de Año Nuevo, mientras la familia se reúne para celebrarlo en su elegante casa de la Quinta Avenida, precisamente enfrente, en el hotel que lleva el mismo nombre, se declara un incendio y a su conjuro aparecen, por un lado, los fornidos bomberos neoyorkinos, héroes de toda la juventud de entonces, y, por otro, los...

"Edith Wharton. Una mujer rebelde en la edad de la inocencia" de Jorge Freire

  Esos bucles en los que la literatura nos mete me llevó a este libro, cuya existencia desconocía. Tampoco conozco al autor y viendo su currículum entendí un poco los derroteros por los que andaría. No me equivoqué. El libro es una mezcla de ensayo biográfico y de ensayo social. Y se entrecruzan los libros de la autora, con lo que también es un ensayo literario. A mí me ha interesado mucho y me ha hecho conocer mejor a Edith Wharton , una autora con la que llevo lidiando bastantes años y que siempre me interroga. Además, aquí hay un adecuado retrato del telón de fondo que te hace comprender aún mejor lo que cuenta en sus novelas y el sentido que tienen sus tramas e, incluso, sus personajes. Es un libro breve pero muy instructivo, en el sentido clásico del término. Aprender cosas, eso que está tan poco valorado últimamente. Pero cuando buceo en un personaje siempre recuerdo las enseñanzas de mi facultad y de mi carrera: coordenadas de espacio y de tiempo antes que nada. Todo con el ...

Edith Wharton y "El Marne"

La editorial "La isla de Siltolá" en su colección Narrativa publica en 2018 un volumen con tres cuentos, el primero de los cuales da título al libro, "El Marne". Los otros dos son "El ajuste de cuentas" y "La campanilla de la doncella". De tamaño irregular, cada uno de esos relatos hablan de la Edith Wharton que sus lectores conocemos: observadora, incisiva, ingeniosa, caleidoscópica, conocedora de los entresijos del alma humana y de los comportamientos de la clase social en la que vivió y de la que formó parte, aunque con una mirada crítica, nunca dominada por las convenciones. Lo más destacado de su forma de narrar es siempre el acierto al diseccionar el interior del alma humana, sus emociones, sentimientos, deseos, odios y venganzas. Y las relaciones humanas están marcadas por el signo de la realidad, sin alteraciones románticas ni pensamientos elevados. La gente es así y así la muestra ella. "Resultaba una peculiar crueldad del de...

Un paseo con Edith Wharton

Edith Newbold Jones (de los Newbold Jones de toda la vida), o, lo que es lo mismo, Edith Wharton (Nueva York, 1862- Saint-Brie-sous-Fôret, 1937), reaparece cada vez que vuelvo a buscar en la estantería de los libros amados. Allí está “La edad de la inocencia” . Están “La solterona”, “Santuario”, La renuncia, Estío , Las hermanas Bunner  y algunos más, incluidas sus memorias. Está también una rareza, “La soñada aventura” , en una publicación de la editorial Juventud de 1925, aunque el ejemplar que manejo, de la Colección Universal, es de 1994.  Sin Edith Wharton no hubiéramos podido conocer las interioridades de las familias ricas del Nueva York de  finales del XIX y  principios del siglo XX. Ella, que era considerada en su círculo una excéntrica por dedicarse a escribir, tuvo la suerte de tener abiertas las puertas de los salones y, a través de una observación minuciosa y una descripción detallada, mostrarnos una sociedad que, aunque estaba decayendo a ojos...

Edith Wharton: Las mujeres no son lo que parecen

Edith Newbold Jones (de los Newbold Jones de toda la vida), o, lo que es lo mismo, Edith Wharton (Nueva York, 1862- Saint-Brie-sous-Fôret, 1937), reaparece cada vez que vuelvo a buscar en la estantería de los libros amados. Allí está “La edad de la inocencia”. Están “La solterona”, “Santuario”, La renuncia, Estío, Las hermanas Bunner y algunos más, incluidas sus memorias. Está también una rareza, “La soñada aventura”, en una publicación de la editorial Juventud de 1925, aunque el ejemplar que manejo, de la Colección Universal, es de 1994.  Sin Edith Wharton no hubiéramos podido conocer las interioridades de las familias ricas del Nueva York de finales del XIX y principios del siglo XX. Ella, que era considerada en su círculo una excéntrica por dedicarse a escribir, tuvo la suerte de tener abiertas las puertas de los salones y, a través de una observación minuciosa y una descripción detallada, mostrarnos una sociedad que, aunque estaba decayendo a ojos vista, todavía quería...

Sedas e intrigas

Edith Newbold Jones (de los Newbold Jones de toda la vida), o, lo que es lo mismo, Edith Wharton (Nueva York, 1862- Saint-Brie-sous-Fôret, 1937), reaparece cada vez que vuelvo a buscar en la estantería de los libros amados. Allí está La edad de la inocencia. Están La solterona, Santuario, La renuncia, Estío, Las hermanas Bunner y algunos más, incluidas sus memorias . Está también una rareza, La soñada aventura , en una publicación de la editorial Juventud de 1925, aunque el ejemplar que manejo, de la Colección Universal, es de 1994. Sin Edith Wharton no hubiéramos podido conocer las interioridades de las familias ricas del Nueva York de finales del XIX y principios del siglo XX. Ella, que era considerada en su círculo una excéntrica por dedicarse a escribir, tuvo la suerte de tener abiertas las puertas de los salones y, a través de una observación minuciosa y una descripción detallada, mostrarnos una sociedad que, aunque estaba decayendo a ojos vista, todavía quería conservar...

"Los reflejos de la luna" de Edith Wharton

  Los protagonistas de la novela son una pareja de jóvenes, alegres, de buenos modales, brillantes y muy pobres. Lo último se ve matizado por lo anterior, desde luego, porque la baza de sobrevivir está en sus cualidades y no en su economía. Son Nick Lansing y Susy Branch, ejemplo claro de supervivientes a base de sablazos, de dar la coba, de ser un parásito de los otros, y hacerlo con talento, gracia y cierta inteligencia práctica. Hay mucha gente así y lo logran porque sus cualidades físicas o intelectuales se lo permiten y porque siempre hay alrededor personas que caen en su trampa. ¿Puede esto durar eternamente? Nick es uno de esos novelistas en potencia que no consigue su objetivo de triunfar y que tiene que mantenerse a rastras con la exigua ayuda del patrimonio familiar. Tiene un trabajo para él indigno a todas luces: escribir para una enciclopedia, pero esto le parece lo peor y necesita el triunfo como novelista. Por parte de ella, Susy , perdió su posible fortuna con el d...

"Una mirada atrás. Autobiografía" de Edith Wharton

La autobiografía de Edith Wharton se llama "Una mirada atrás" y la publicó al final de su vida en 1934, tres años antes de morir. Las primeras páginas son muy interesantes porque hablan de la vejez, la decrepitud y la pena, ese elemento que distorsiona los últimos años de las personas y no las deja apreciar lo que tienen o lo que han vivido. Para ella hay dos recetas que mejoran la vida: la insaciable curiosidad intelectual y el olvido de las ofensas. La rutina y el capricho son cosa negativa, aburren o estropean. El hábito es una forma de cansancio. Este curioso cóctel está en la base de su forma de pensar. La observación, la reflexión y la escritura fueron, sin duda, los pilares de su evolución personal y de sus momentos felices.  Edith Wharton nació el 24 de enero de 1862 en Nueva York, en el seno de una de esas familias antiguas que ella retrata tan acertadamente en "La edad de la inocencia". Nueva York era entonces un lugar efervescente, donde los límites entr...

"El hijo de la señora Glenn" de Edith Wharton

  El hijo de la señora Glenn Edith Wharton Traducción de Susana Carral Editorial Reino de Cordelia, 2013 ¡Qué maestría tiene Edith Wharton en esto de las nouvelles! Sabe como nadie subirnos a una historia, desarrollarla con un estilo perfecto y, al final, lanzarnos una hondonada que nos deja atónitos. Es una narradora increíble y sus historias contienen siempre la cantidad exacta de misterio, vida social, conflictos personales, amoríos y otras veleidades humanas. En este caso hay que echarla incluso una vuelta de tuerca.  La señora Glenn es, en apariencia, un personaje de fuerte temperamento, capacidad sobrada para discernir, conocimiento del mundo y aptitudes para defenderse en cualquier circunstancia. En apariencia, recalco. Se ha quedado viuda y antes de eso perdió a un hijo en la guerra. Sin embargo, un día le confiesa a un buen amigo, que tuvo otro hijo antes y que lo dio en adopción porque el momento no era el adecuado y la sociedad le hubiera dado la espalda. La novela ...