/Imágenes de Emma Corrin en el papel de Constance Chatterley/ Ningún escritor me ha impresionado tanto como D. H. Lawrence . No recuerdo cuándo empecé a leerlo, quizá trece o catorce años, pero encontré una prosa desconocida, una forma de escribir que nadie usaba. Creo que la primera novela que leí fue "El amante de Lady Chatterley", y luego "Mujeres enamoradas". Después leí "El arcoíris", "Hijos y amantes", "La serpiente emplumada", y algunos de sus cuentos, entre ellos, "El oficial prusiano". Hace poco llegó a mis manos "Las hijas del vicario", una rareza de la editorial Belvedere . Los demás son todos de Alianza Editorial y están deshojados, gastados, estropeados, algunos con anotaciones, con textos míos en las primeras páginas, en fin, leídos y vueltos a leer. Pensados. Nadie a mi alrededor leía a Lawrence. Su lectura se ha producido siempre en una inmensa soledad. Tampoco he encontrado a nadie que haya leído s...
Desde 2009, leyendo y escribiendo El blog de Caty León