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Mostrando las entradas etiquetadas como Josephine Tey

"Las arenas cantarinas" de Josephine Tey

No he logrado encontrar el dato de cuándo escribió este libro Josephine Tey . En realidad, de ella se saben pocas cosas. Toda una vida se concentran en unos datos escasos. Su tardía publicación en español, gracias a la labor de la editorial Hoja de Lata , la han relegado a un conocimiento mínimo entre los lectores. No obstante, merece la pena indagar en su vida y en su obra, aunque a ella lo primero no le gustaría nada, pues era una persona muy celosa de su privacidad y lo era hasta el extremo. Hablemos de este libro.  Publicado el original en 1952, lo fue a título póstumo porque en ese mismo año murió la escritora. Tenía cincuenta y cinco años y llevaba algún tiempo enferma, tiempo en el que decidió apartarse de todas sus amistades y vivir sola sus últimos días. Por lo tanto, los detalles de la publicación de la obra no son fáciles de conocer. Lo mismo sucede con su escritura. ¿Cuándo escribió esta novela? ¿Sabía ya que estaba enferma, es una novela anterior que se quedó en un caj...

La asombrosa obra de Josephine Tey

  Incluso muchos de los muy amantes de la novela policíaca desconocen a Josephine Tey . Ella no es como los demás escritores y se intuye. También en esto. En España tenemos poca ocasión de leerla, o, al menos, eso ocurría hasta hace poco. Porque ahora hay ocho novelas suyas que están a disposición del público por obra y gracia de la editorial Hoja de Lata , una de esas editoriales independientes que descubren autores para los lectores que tenemos la suerte, y el tino, de seguirlas. Aunque alguna otra editorial publicó alguna novela hace años, lo cierto es que hasta que Hoja de Lata se empeñó en que la conociéramos a fondo la cosa no tenía remedio. El hombre en la cola, Un chelín para velas, El caso de Betty Kane , Amar y ser sabio, La hija del tiempo , Las arenas cantarinas, Patrick ha vuelto , La señorita Pym dispone, han ido apareciendo a la venta poco a poco, preferiblemente en los veranos, dándonos ocasión a los lectores a acercarnos a miss Tey con paciencia, sosiego y expe...

Otra historia de Alan Grant

  Si hay algo mejor que la lectura, es la relectura. Resulta muy gratificante, pasado un cierto tiempo, volver a enfrentarte con una obra que leíste y que te dejó tal o cual impresión. Puede, incluso, que no te gustara demasiado, o que no llegaras a entender, pero la fruta madura convierte al acto de releer en un placer inusitado, porque, ahora sí, ahí está todo. Eso me está sucediendo a mí con la obra de Josephine Tey . Y con este libro. Y con Alan Grant . Tan potable.  El título del libro bien puede despistarnos. Porque aquí decimos que "la pasión quita el conocimiento" y eso es lo que quiere expresar. El ambiente de la novela está situado en uno de esos lugares de moda a los que arriban artistas de toda clase y le roban la tradición local a los de allí, los enfada, los cabrea y se genera una importante división entre los de fuera y los de dentro. ¿Cómo conocía tan bien a todos esos dramaturgos, bailarines, comediógrafos, fotógrafos, escritores, nuestra escritora, la señori...

La lectura es la expresión de un amor apasionado

  Estos tres libros de la imagen ejemplifican lo que quiero decir con este post. Hay una preocupación extendida ante una situación frecuente en la lectura. Comienzas un libro y no puedes con él. Te aburre, te cansa, desconectas, no logras entrar en lo que lees, no consigues que te enganche. Ante esto, las respuestas de los lectores son diferentes. Hay un porcentaje importante que sigue intentando terminar el libro, porque en su canon literario no entra abandonar. Lo ven como una rendición, una derrota. Otros dejan el libro de lado sin más y se olvidan de él. No son muchos, la verdad. Y hay un grupo de lectores que actúa con perspicacia y con sentido común. Creo pertenecer a este último grupo, y, como no es una actitud estable, a veces lo he hecho y he salido ganando.  Veréis: estos son tres libros escritos por Josephine Tey , una escritora de novela policíaca inusual, una escritora nada banal, con cierta dificultad, con un estilo muy característico que es elegante y también de...

Siete escritoras y una cámara

  La maestra de todas ellas y la que trajo la modernidad a la escritura fue Jane Austen . La frescura de sus personajes puede trasladarse a cualquier época, de modo que no se puede considerar antigua ni pasada de moda, todo lo contrario. Cronológicamente le sigue Edith Wharton pero entre las dos hay casi un siglo de diferencia y en un siglo puede pasar de todo. Austen fue una maestra con una obra escasa y Wharton cogió el bastón de la maestra y llevó a cabo una obra densa, larga y variada. Veinte años después nació Virginia Woolf y aquí no solo se reverdece la maestría sino que, en cierto modo, hay una vuelta de tuerca porque reflexionó sobre la escritura, sobre las mujeres que escriben y lo dejó por escrito, lo que no quiere decir que Edith y Jane no tuvieran ya claros algunos de esos postulados que Virginia convierte en casi leyes. Ocho años más tarde que Virginia nació Agatha Christie y aunque su obra no tiene nada que ver con las anteriores dio un salto enorme en lo que a ...

"La hija del tiempo" de Josephine Tey

  El inspector Alan Grant, de Scotland Yard, ha tenido un accidente durante el transcurso de un servicio policial y se ha caído por una trampilla. De resultas, se encuentra hospitalizado en Londres, con una pierna fastidiada y una inmovilidad molesta que lo tiene bastante aburrido. El aburrimiento es el gran enemigo de la gente como Grant, acostumbrado a una potente actividad física y mental. Así que una de sus amigas, la actriz Marta Hallard, le sugiere que se dedique a entretenerse con un tema que a él le gusta mucho: las caras. Grant es un experto en caras y es capaz del averiguar por el rostro y el gesto si alguien es un delincuente. Marta Hallard le lleva al hospital unos retratos entre los que Grant se fijará especialmente en el de un hombre, Ricardo III, el último Plantagenet, sobre quien pesa una historia desgraciada: el asesinato de sus dos sobrinos. Por mucho que lo mira, no es capaz de ver en él a ese ser despiadado y criminal del que se viene hablando siglos.  L...

Un misterio para Josephine

 (Josephine Tey en 1914, con sus hermanas Jean y Etta. Ella es la del centro) La aparición de Josephine Tey en mi vida de lectora se debió a que la editorial Hoja de Lata comenzó a publicar sus libros en español. Antes de eso no  había oído hablar de ella. De modo que es una cosa muy reciente, de los últimos seis años. Leer a Josephine Tey es indagar acerca de su vida y milagros. No sé si todos los lectores hacen este mismo ejercicio, pero, después de seis libros, momento es de enterarse qué pasa con Josephine . Ella misma es un misterio. Además responde a ese tipo de escritor que es muy celoso de su vida privada. Todo lo que quiere decir lo dice en sus libros y lo primero que me llama la atención es que solo conozco una de sus facetas: la de novelista de misterio. Y que desconozco la otra: la de dramaturga. Porque Tey no solo escribió novelas de crímenes y policías sino también obras de teatro que se pusieron con éxito en los escenarios, muchas veces con actores relevantes...

"Un chelín para velas" de Josephine Tey

Oh, Josephine Tey !!! Qué gran descubrimiento...Por mucho que creas que es imposible encontrar otra voz que te empuje al hallazgo de alguien diferente y que no tiene parecidos sino venturosos ejemplos, siempre aparece quien te desbarata esta teoría. A Josephine Tey la descubrí hace algún tiempo y prueba de ello son las entradas que he dedicado a otros de sus libros: "El caso de Betty Kane",  "La señorita Pym dispone"  , "Patrick ha vuelto".   Todos ellos han sido publicados en español por la editorial Hoja de Lata. Y merece la pena haber sacado a esta escritora del olvido en el que estaba, o mejor, del desconocimiento. Porque es encantadora. Y su narración es, precisamente eso, un mantel con unas flores bordadas colocado con esmero en una mesa de caoba.  Tey, en la mejor tradición de las novelistas inglesas del género policíaco, inventó un investigador. Es el inspector Alan Grant de Scotland Yard. Se trata de un tipo risueño, elegante, con unos mod...

"El hombre en la cola" de Josephine Tey

  De modo que este es el último libro de Josephine Tey que la editorial Hoja de Lata ha publicado. La escribió en 1929 y usó para publicarla el pseudónimo de Gordon Daviot. Aquí aparece por primera vez su detective, el atractivo y culto Alan Grant, de Scotland Yard, un tipo que merece la pena conocer y que no tiene nada que ver con esos otros detectives entrados en años, con gabardinas sucias o con cabezas en forma de huevo.  Mi interés por Josephine Tey viene del primer libro que leí de ella, por supuesto publicado por la misma editorial Hoja de Lata que es la responsable de que Tey sea admirada ya por un grupo muy notables de lectores en español. Se trataba de "El caso de Betty Kane", 2017, que es, para mí, y junto a "La hija del tiempo", 2020, lo mejor que ha escrito la autora. Pero, por supuesto, no he dejado de leer todo lo suyo, formando así un caleidoscopio entretenido y muy especial de novelas, personajes y tramas. Así, "Un chelín para velas" ,...