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Mostrando las entradas etiquetadas como Katherine Hepburn

Vidor, Cukor y Redford

 /Jennifer Jones en Duelo al sol de King Vidor , 1946/ La magia del cine y el milagro de Internet aparecen en los vídeos de YouTube que recogen las entregas de los Oscar a través de los años. A veces veo tal o cual edición de los premios y veo maravillas, como esa de 1981 en la que George Cukor y King Vidor entregan el Oscar a la mejor dirección a Robert Redford por su película " Gente corriente ". Irrepetible. Creo que el entonces joven Redford vería con admiración a esos dos señores mayores, elegantemente vestidos, que hacían bromas con la estatuilla.  /Robert Redford y Meryl Streep en Memorias de África, 1985/ King Vidor había nacido en Texas en 1894, en una familia de ricos madereros de origen húngaro. Tuvo un gran éxito en el cine mudo y vivió la transición al sonoro, consiguiendo una serie de películas míticas que forman parte de la historia del cine, como Stella Dallas , de 1937; Duelo al sol, de 1946; El manantial , de 1949, con Gary Cooper; Guerra y paz de 1...

Una mirada tuya

El buen cine puedes verlo tantas veces como quieras. Y, cada una de esas veces, te mostrará una película distinta. Son tus ojos, tu mirada, los que han cambiado, pero el buen cine tiene eso previsto: guarda capas y capas que no aparecen a simple vista, sino que se van descubriendo como si pelaras una cebolla. Como las cebollas, el buen cine te hace llorar o, al menos, emocionarte. Esa es la principal cualidad. Crear emoción. Cuando ayer volví a ver esta película "Adivina quien viene esta noche" comprendí al instante que estaba viendo algo nuevo. Y que esa novedad residía en cosas que estaban allí pero que, hasta el momento, no habían salido a la luz. Pensé entonces en la inútil función de los críticos de cine. Ninguno de ellos sabe nada de nosotros. Conocen la película pero no al espectador. De modo que no hay que tener ningún miedo, ninguna preocupación, si nuestro top de preferencias no coincide con los suyos. Es, además, algo natural.  Cuando veía la película...

Cena en claroscuro

Se puede ser muy liberal, se puede votar demócrata, se pueden usar pantalones, se puede vivir en pecado pero, ay, los hijos son los hijos y una boda es una boda. Este puede ser un resumen capcioso del argumento de la película de Stanley Kramer de 1967 “Adivina quien viene esta noche”. A cenar, añado, en una cena que se convierte en pesadilla y que pone sobre la mesa las contradicciones de la vida moderna en ese enorme país, casi un continente, en el que se dan mezcladas todas las tensiones, las posibilidades, las certezas y las dudas. Norteamérica, por extensión. EEUU, en realidad.  La cuestión racial no ha sido todavía, aunque nos parezca raro y cavernícola, superada en ese país. Puede incluso resultar lógico porque la evidencia de ese cisma previsible entre los Estados del norte y del sur es, para ellos, como nuestra guerra civil. Una brecha que no termina de cerrarse. Samuel L. Jackson, en el rol de un escritor negro que va a pasar unas vacaciones a una isla bastante el...