/Foto de la cuenta de X de Roland Garros/ El homenaje que el torneo francés de tenis Roland Garros le ha hecho a Rafa Nadal en su despedida del deporte de competición ha sido épico. Sencillo pero emotivo, sin alharacas ni tonterías, verdadero, cabal. Y todo el mundo aplaude al deportista y así lleva años y años, sintiendo que gana, que juega muy bien y que el público está con él. Entre todo ese fragor de lágrimas pensé en dos cosas viendo las imágenes y, ahora que lo razono, son dos cosas importantes, definitivas podría decirse. Dos elementos fundamentales en su éxito y en su bienestar como estrella del deporte. Esfuerzo y compañerismo. La imagen que encabeza este post lo dice todo: cuatro amigos que sea abrazan, se ríen y comparten momentos. Rivales acérrimos en la pista, enemigos en la cancha, pero capaces de entender que se trata de un juego, de un deporte, en el que, por mucho que haya que ganar o perder, no merece la pena ni tendría sentido olvidar el hecho de que todo...
Desde 2009, leyendo y escribiendo El blog de Caty León