Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Sir Thomas Lawrence

"El ideal masculino en Jane Austen" de Catalina León

 En las novelas de Jane Austen se da una curiosa circunstancia. Se consideran, en general, libros de mujeres y para mujeres. Sus heroínas están presentes en todas sus páginas y situaciones. Los hombres son, por tanto, un complemento, aunque necesario. Y, sin embargo, de manera increíble, el personaje más conocido, adorado, seguido y característico de su obra es un hombre. El señor Darcy , o Darcy a secas, simboliza mejor que nada el universo Austen . Levanta pasiones, genera polémicas, enamora corazones, introduce a las chicas más jóvenes en el contexto austeniano, y lo hace de una forma tan potente que no es superado por ningún otro personaje. Es una especie de contradicción que constituye otro más de los misterios de Austen . El principal de ellos es su vigencia. Después de 250 años , la escritora está viva, fresca, descocada, dispuesta, libre, inquieta, colocada en los mostradores de los librerías desde infinitas ediciones y también en las pantallas de los cines o de las plat...

Doce hombres

(Lady Elizabeth Conyngham) Se piensa con razón que los libros de Jane Austen son “femeninos”. Nunca he entendido muy bien qué significa esto. Es verdad que están escritos por una mujer, seguidos  y leídos por las mujeres y llenos de mujeres. Pero, si los hombres no los leen algo falla, y me temo que la educación sentimental de “ellos” tiene muchos huecos que rellenar si se apartan de su lectura. Quizá son los hombres los que más y mejor pueden aprovecharla.  Aunque se pone el acento en los retratos femeninos que Austen traza, menos se suele reparar en el desfile de hombres que por ellos aparece, pero a poco que te fijes puedes apreciar una galería de tipos que merece la pena descifrar. Fijémonos en sus tres obras mayores, “Sense and Sensibility”, “Pride and Prejudice” y “Emma”. Hasta doce personajes masculinos he extraído de ellos para colocarlos en este punto de mira. Doce de tres libros no es poca cosa. No quiere decir que no existan más, desde luego, pero est...

Jane Austen y la gentry inglesa

 /Retrato de David Lyon. Thomas Lawrence, 1825. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Madrid/ Una de las muchas cuestiones a las que se suele aludir al hablar de Jane Austen es la de su pertenencia a determinada clase social, la gentry inglesa. Desde 1540 se denomina así a un grupo social en el que se incluían caballeros, hombres libres, escuderos y baronets, todos ellos al frente de una hacienda como terratenientes, teniendo la obligación de transmitirla en su integridad a sus herederos. Sabemos por las novelas de Jane que no siempre ese heredero era de la familia directa, porque no heredaban las hijas y porque faltaban herederos varones en muchos casos.  La vida social de la gentry en esos años que ella describe estaba orientada a crear buenos contactos para que, llegado el momento, se pudiera asegurar a los jóvenes un futuro acomodado a través de un buen matrimonio. Las familias se implicaban activamente en ello. Y lo hacían de forma directa, aprobando o desaprobando las posib...

Enaguas de seda rosa

 /Retrato. Thomas Lawrence/ La primera carta que se conserva de las casi tres mil escritas por Jane Austen está fechada en 1796, en concreto los días 9 y 10 de enero, sábado y domingo de la semana. Jane dirige la carta a su hermana Cassandra que está pasando unos días en Berkshire, en la residencia de sus suegros, los señores Fowle, en Kintbury. Tom Fowle, su prometido, ya está embarcado en lo que será su última travesía. En ese momento Jane tiene veinte años recién cumplidos (su cumpleaños es el 16 de diciembre) y narra a su hermana los pormenores de un baile en la casa de la familia Bigg, de cuyas hijas eran íntimas amigas, Manydown House. No se conserva el manuscrito de la carta.  La galería de personas que desfilan por el texto es muy amplia y eso que solo nombre a algunos. Por supuesto, Tom Lefroy, el muchacho de sus sueños; los Grant, los St. John, lady Rivers y sus tres hijas y su hijo (muestra de que la aristocracia alternaba con la gentry), la señorita Deanes, las dos...

Susan y Eliza

    Hay quien sostiene que el personaje de Lady Susan Vernon está inspirado en la prima hermana Eliza, hija de una hermana del señor Austen, Philadelphia.  Philadelphia se casó con Tyson Hancock y de esta unión nació Eliza , el 22 de diciembre de 1761, en Calcuta. Sin embargo, siempre corrieron rumores de que, en realidad, el padre de Eliza era el gobernador general de Bengala, señor Warren Hastings. Estos rumores se veían confirmados con el detalle de que Eliza llamó Hastings a su hijo y también con el fideicomiso de diez mil libras que le asignó el propio gobernador a Eliza.    Eliza se casó en 1781 con Jean-François Capot de Feuillide, que decía tener el título de conde, con el que tuvo a su único hijo. El matrimonio acabó trágicamente porque Capot fue guillotinado en 1794. Por su parte, Lady Susan Vernon es una viuda muy atractiva, con gran poder de seducción y notable inteligencia, madre de una adolescente a la que trata fatal. Lady Susan está mal de...

Cena en casa de los Weston

(Sir Thomas Lawrence. Retrato de Lady Elizabeth Conyngham) Al señor Woodhouse le incomoda enormemente tener que moverse de casa. Está mucho más a gusto en ella, paseando por los jardines con su bufanda doble, sentado junto a la chimenea, o dormitando en su butaca, mientras oye el runrún de la charla de sus invitados. Para él, el mundo exterior encierra enormes peligros. Enfermedades, incomodidades y toda suerte de desventuras. Su casa es su castillo. Además de eso, considera una bendición tener a su alrededor a sus hijas y nietos. Si por él fuera querría que nunca se movieran de allí. Pero sabemos que esto no es posible y que Isabella vive en Londres con su marido, el abogado señor John Knightley y sus cinco hijos, la pequeña de los cuales, Emma, solo tiene unos meses.  Resulta difícil, de todos modos, resistirse a las súplicas de Emma, la joven protagonista del libro, y no acudir a casa de los señores Weston a la cena de Navidad. Así que todos se preparan para el ac...