Has llegado de noche. En la entrada de la casa, en la casapuerta, has colocado con sumo detalle un gran cesto. Luego has cerrado la puerta de la calle, el portón y has accedido al interior de la casa. En el comedor estamos todos esperando, todos los niños en esta víspera de fiesta que nos encanta. Tu llegada nos ha traído la tradición de cada año en forma de cesto lleno de castañas, nueces, piñones, peros, granadas y una gran caja de huesos de santos, encargados días atrás en la pastelería que nos sirve siempre todos los dulces. Hace un rato hemos estado en la calle, en el mercado, en la plaza nueva, viendo los puestos adornados con toda clase de artilugios, los pollos y los conejos disfrazados, las frutas engalanadas, como si fuera Navidad. Había tanta gente...Entre la gente hemos reconocido a nuestros vecinos de la calle, a Manolita, a Isabel, a Andrés, a Trinidad, a Antonia, a Lucía, a Encarna, a Margot. Y también los niños, Paqui, Mame, Luci, Antoñito, María José, María Luisa, Paq...
Desde 2009, leyendo y escribiendo El blog de Caty León