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Mostrando las entradas etiquetadas como Julian Barnes

Oviedo

  En una ocasión viajé a Oviedo. Era un tiempo en el que solía ir a conocer las ciudades de España. Oviedo me encantó. Paramos en un hotel barato, que estaba cerca de la plaza Fontán, donde se pone el mercado típico. Estuvimos en día de mercado y era fastuoso, lleno de gente y de productos fantásticos. No tengo ni una sola foto de allí pero ya sé el motivo: mi marido de entonces era fotógrafo y todo lo hacía en diapositivas, pero se las quedó todas tras el divorcio. De modo que tengo que tirar de memoria solamente y no de imágenes de aquel entonces, que seguro que hubo muchísimas.  Recuerdo que el cielo estaba siempre nublado. La señora de uno de los colmados me dijo que ese cielo gris era el que le gustaba a ellos y se enfadó mucho cuando uno de los días salió un sol muy fuerte. Yo prefería el sol, claro está, aunque noté que siempre había una temperatura agradable porque las nubes actuaban a modo de gran toldo sobre la ciudad. Claro que fuimos en verano. Conocí la catedral y...

Julian Barnes: no hay despedida

  La gloriosa generación literaria de Julian Barnes comienza con él mismo, que es el decano, puesto que nació en 1946. También están Ian McEwan , de 1948; Graham Swift , de 1949; Martin Amis , también de 1949 y fallecido en 2023; Christopher Hitchens, del mismo año y fallecido en 2011; así como los más jovenes, William Boyd , de 1952; Kanif Kureishi y Kazuo Ishiguro , ambos de 1954. He leído más a Barnes, Kureishi, McEwan e Ishiguro que a los otros, y, aunque he tratado a Swift , pero tengo una asignatura pendiente con Amis, por ejemplo. Y eso que conozco bien a su madrastra, Elizabeth Jane Howard , una de mis escritoras favoritas.  Barnes es, también, el único de ellos que ha sido premiado con el Premio Princesa de Asturias de las Letras , que tienen otros ilustres colegas como Philip Roth o John Banville. Ha sido este año de 2026 cuando el escritor se ha retirado de la literatura y ha cumplido los ochenta años. Sus dos últimos libros, no los llamaré novelas, están e...