Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Creación literaria

Si hay prisa, no hay literatura

*Lucia Berlin, escritora, 1936-2004 *********** Lo contaba en una entrevista grabada el escritor recién fallecido Paul Auster. Tras ocho horas de trabajo diario, como si fuera un obrero de la literatura, se daba por satisfecho si alguna vez de forma extraordinaria conseguía tener tres páginas terminadas. Lo normal es acabar una sola página y en circunstancias buenas quizás dos. Y nos cuenta su método. Un párrafo que se escribe y se reforma una y otra vez, continuamente, se escribe, se reescribe, se corrige, se vuelve a escribir. Hasta que, nos dice, quede suave, limpio, armónico, como si de ese fragmento surgiera música, rítmo, a compás diríamos nosotros.  Ese cuidado en la escritura, esa placidez a la hora de escoger las palabras, es una de las grandes cimas de la creación y cuando se logra, cuando una es capaz de olvidarse la prisa, la inmediatez, la necesidad urgente de decir algo, cuando puedes sentir el sosiego de escribir despacio, de buscar despacio en tu mente las palabras ...

Los hombres leen ensayo y las mujeres novela

Dado que estamos en la época de las etiquetas, vamos a colocar una más, nada original, desde luego, más bien un mantra de esos que se repiten, se repiten, se repiten...Aquí está: los hombres leen ensayo y las mujeres novela.  A decir de los defensores de esta genial frase eso indicaría varias cosas: el apego de los hombres a la realidad y el romanticismo inherente a la condición femenina, por un lado. La escasa imaginación de los varones y la atrayente fuerza creativa de ellas, por otro. Y, sin que queramos sentar cátedra, la búsqueda de respuestas concretas de ellos y el carácter vericuético de las féminas.  De un plumazo, algunos rasgos de carácter, organizados por sexos, aparecen en esta definición altamente provocativa y llena de lagunas. Los hombres, realistas, sencillos y apegados a la existencia cotidiana. Las mujeres, imaginativas, soñadoras y complejas. En este punto ya hay quien se ha levantado de la silla en la que, cómodamente, leía esta entrada del ...