Me imagino muchos de los titulares que traerá de la mano la publicación, por fin, de este libro. Las opiniones enfrentadas, las respuestas osadas y las luchas entre partidarios y no partidarios. Todo paparruchas. Tonterías. Si tu intención al leerlo es enterarte de qué pasó con esa recurrente acusación de abuso sexual, es una intención loable, pero no suficiente. Pero si lo que quieres es conocer al director al que has amado durante años, al hombre que ha hecho realidad eso de que el cine es la fábrica de las ilusiones, entonces adelante. Ya he dicho muchas veces que me gustan las biografías y las autobiografías. Por lo visto, esta ha estado a punto de no publicarse. Vetos e inconvenientes han salpicado todo el proceso. De forma paralela a la oposición de los estudios a financiar sus películas. Si no vuelve a proyectarse una película de Allen habré perdido algo. Si, además, el motivo es esa nube negra que lo persigue a modo de venganza, entonces habrá perdido algo la libertad...