Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura. Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...
La posguerra europea, los años que sucedieron a la Segunda Guerra Mundial, fueron de desarraigo, dolor y lucha. La lucha no era entre los contendientes que años antes habían desangrado su suelo, sino entre las personas y ellas mismas, porque la vuelta de los que se habían marchado y deambulado por el mundo, el reencuentro entre familias, el retorno a una vida cotidiana mermada por el desastre, fue una prueba de fuego para todos. Los años cincuenta en Europa darían para muchas novelas, pero los que podían haberlas escrito habían muerto o callado. Las naciones más castigadas por el nazismo, por ejemplo, la vergüenza inherente a los países que habían contemporizado con Hitler y sus prácticas, el cansancio que producen años de sufrimiento, pérdida de vidas y la difícil, dura y llena de carencias de la existencia en ese tiempo, constituyen un telón de fondo que pocas veces se expresan con la suficiente rotundidad. La autora de este libro, que permaneció perdido junto con sus otr...