Dedicado a Paqui Luna Mendoza, que escribe poesías " Hace ya algunos años existió una resplandeciente calle, llena de alegría, sol y buenas vibraciones. Era una calle muy, muy larga, una calle en la que todas las cosas podían ocurrir. Las casas se parecían mucho entre sí pero un buen observador era capaz de distinguir sus diferencias. Lo mismo ocurría con los habitantes de estas casas, gente trabajadora y normal, pero que encerraba un mundo de sorpresas, de genialidades. Había de todo y todo merecía la pena de ser visto y conocido. La calle era muy larga, con varios tramos que cruzaban otras calles, definiendo así espacios distintos, poblados por gente que tenía nombres, diminutivos, apodos o, simplemente, rostros. Era una calle especial que cruzaba la zona más antigua de la ciudad, la que poseía el secreto de sus mejores sones y cantes, la calle del Carnaval, la calle del Flamenco, la calle de los artistas. En esas calles vivían personas mayores, desde luego, los padres y ...
/Ilustración de Juliana Vido / Se pierde mucho talento cada día, se pierde mucha inteligencia. La verdadera brecha no está entre hombres y mujeres, ni entre razas, ni entre países. La verdadera brecha es la de los ricos y los pobres. Ha existido siempre, siempre existirá. No hay forma de que cambie. Y esto indica otra cosa. Si naces en una familia con medios económicos entonces podrás llegar lejos, tendrás amistades que te defiendan y ayuden. Si, por el contrario, naces en un hogar pobre, no hace falta que sea desestructurado o marginado, basta conque sea de clase media baja , entonces te verás solo. Sola. Es así. Por muy inteligente que seas, incluso aunque estudies mucho y tengas títulos. Nadie te ayudará, no llegarás a nada, a pesar de que adores los libros.