/William Eggleston nació en Memphis, Tennessee, Estados Unidos, el 27 de julio de 1939./ Nadie recorrería tranquilamente esos parajes, ni tocaría con confianza las paredes, ni sacaría una coca-cola de la máquina. El negocio de los coches parece definitivamente abandonado y las casas tienen el aire derruido de los suburbios industriales. Todo está muerto aunque quizá reviva cuando amanezca el día y haya quien transite por allí haciendo negocios, toda clase de negocios. Pero antes de eso Eggleston ha montado su cámara y ha convertido en historia el color y la forma, ha hecho que esa esquina de ninguna parte llegue a parecer un paraje embrujado. Arte con todas las letras.
*** ***** La casapuerta es ese espacio anterior que da paso a las casas en Cádiz y sus pueblos. El patio, la azotea y la casapuerta forman el triángulo de los afectos, los lugares donde la conversación fluya, la vida lenta avanza y la música y la lectura adquieren sentido. De modo que así, casapuerta, se llama el prólogo de este libro de soleares que Libros de la Herida ha editado en este año de 2026 para regocijo de los amantes de esta polifacética y prolífica estrofa. Abierta las puertas de la casa de par en par, también el libro llega a su parte más intensa, al contenido que el autor ha cuidado y regala a los lectores. Aquí el contenido son un cierto número de soleares. Un catálogo de soleares. Las soleares son un estilo fundamental en el arte flamenco y su dominio caracteriza a los mejores artistas. El cante por soleá es, a la vez, sentencioso y lleno de armonía; es diverso y unitario; es una especie de canon que no ha de sobrepasarse ni llevarse al extremo, porque no lo necesita. ...