"La cena de los infieles" de Beryl Bainbridge
El escritor John Banville la definió como "una brillante escritora, en la estela del petit guignol de Evelyn Waugh y Muriel Spark: fría y meticulosa en su descripción aguda y tremendamente irónica de su tiempo". En esa crítica de la época que le tocó vivir y de su pérdida de valores culturales y éticos entronca claramente con D. H. Lawrence, un escritor del que ella se consideraba deudora. Las ideas de Lawrence, que vivió entre los años 1885 y 1930, sobre la sociedad industrial a la que consideraba que había roto con la relación del hombre y la naturaleza reduciéndolo a una mera máquina al servicio de un engranaje superior, así como la creencia del escritor de que la sexualidad era la herramienta máxima que humaniza a los seres humanos, hicieron mella en Beryl y así se puede notar en su obra, aunque la diferencia con Lawrence está clarísima: el sentido del humor, a veces humor negro, de ella, ausente por completo en la obra de él, mucho más trascendente y dramática. Lo que ...