Alison Steadman es la actriz que interpreta a la señora Bennet en la serie de la BBC de 1995 "Orgullo y prejuicio". En mi libro "Las mujeres en Austen" (Rialp, 2023, prólogo de David Cerdá) dedico un capítulo a las madres, a las que califico como ausentes. Desde su madre, Cassandra Austen, hasta las madres literarias, en todas ellas hay carencias de crianza y de afecto. Una versión reciente de "Orgullo y prejuicio" (Netflix, miniserie, 2026) presenta a la señora Bennet como un prodigio de empoderamiento, una precursora de las madres activas e independientes de ahora. Una estupidez como otras muchas, por resumir lo que me parecen estas malas adaptaciones de la obra de Austen. Solo una lectura sesgada del libro o una no-lectura, puede llevar a hacer un retrato así de esta señora que la autora define con claridad como insensata y falta de juicio. Su forma de criar a las cinco hijas produce efectos irreparables en los caracteres de las chicas y en ningún mo...
Eran las horas de la siesta las que se aprovechaban para hacer aquello que nunca parecía bastante. Como leer, como escribir en el diario de pastas verdes con una llavecita y un pequeño candado, como coser vestidos a las muñecas, como probarse peinados ante el espejo del pasillo. Éramos mudas en las horas de las siestas, porque no se podía hacer ruido. Los niños pequeños dormían. Eran los únicos. La madre no tenía tiempo de descanso, nunca se sabía cuando dormía. Las niñas mayores odiaban tener que parar en su actividad del día. Las siestas en vacaciones eran fuente de inspiración. El tiempo del colegio, que era casi todo el año, no permitía nada más que comer rápidamente y volverse a marchar. Pero el verano traía estos momentos vacíos que se llenaban con aquello que mejor convenía. Era una vida emocionante pues cada vez traía una ilusión nueva, incluida el nacimiento del amor temprano. El suelo fresco, ese mosaico de color estropeado de tanto fregarse, era el paraíso de las horas...