Ni siquiera los libros significan ya nada
/Mujer leyendo. Matisse/ Tengo mi biblioteca repartida en dos casas y hoy he hecho una mudanza de libros. El chico que ha desalojado dos estanterías de mi casa del campo y ha traído los libros en cajas a mi casa de la ciudad se ha quedado sorprendido de ver tantos libros. Ni yo misma pensaba que cabían tantos libros en una estantería. Los libros han llegado en cajas y he podido tocarlos poco porque, aunque vienen de estar acristalados, basta el polvo del viaje para que mis ojos empiecen a quejarse. Pero ya he sentido lo que no pensé sentir nunca con respecto a mis libros. Un desapego, una indiferencia. Me he puesto a pensar en mi biblioteca, amplísima, todos los libros que he ido atesorando durante mi vida, muchísimos, y de pronto he tenido la sensación cierta de que no me importaban, de que los libros están en mi cabeza, que leerlos es eso, que se te queden dentro, y si no se te quedan entonces es que no era para ti. Y he seguido pensando mientras caía el agua de la ducha sobre ...
