(William Holden y Audrey Hepburn) Admiro a William Holden mucho más de lo que pueda expresar y desconozco el motivo, porque hay personas que tienen para ti un carisma especial y te atraen. Es una especie de enamoramiento, una fascinación absoluta que no tiene explicación racional. Pura química. No solo es un gran actor, sino que tiene todas las cualidades para desatar la emoción. Su físico es extraordinario: guapo, elegante, arrollador y con un aire de sinceridad impresionante. Los hombres que levantan pasiones, como Holden, no deberían desaparecer nunca. Pero el cine tiene la virtud de mantenerlos vivos y de mantenerlos jóvenes, de forma que es fácil su evocación. Así que he estado recordando algunas de sus películas, al hilo de ver, por primera vez, una que se me había pasado. Se trata de "Grupo salvaje" un extraordinario western de 1969, dirigido por Sam Peckinpah, que me ha entusiasmado. Los westerns suelen ser películas líricas, en las que bajo una capa de violencia ...
El blog de Caty León