/Caty desde el hotel Ribera de Triana/
El río es una cinta de playa. A uno y otro lado, la ciudad se estremece. Triana y Los Remedios, en su privilegiada situación al otro lado de los puentes. Sevilla, observando siempre. No hay mayor belleza que la de esta calle acuática, sembrada a veces de juventud en forma de remeros, siempre atenta al calor y a la caída de la noche, siempre en estado de perpetua solicitud a los que, en sus orillas, viven atónitos su belleza.
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