Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.
Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se vayan a vivir a Londres, como hace la mayoría de los escritores.
La novela de O'Donnell tiene mucho de cotidiano. Cuenta tantos detalles de la vida de la protagonista que podemos imaginarla al dedillo. Son cosas que nos resultan conocidas, alimentos, vestidos, zapatos, la casa, los trabajos de la casa, la guardería y sus horarios, los pobres y sus cuitas, y luego hay otras cosas que son más complejas, más difíciles de explicar pero que aquí brillan, con unas descripciones tan cuidadas como faltas de tragedia. Cuenta lo malo y lo bueno con la misma naturalidad, eso me gusta.
Hay una cualidad cinematográfica en la novela. Todo el tiempo me estoy imaginando a Ciara y a sus niñas, Dorothy y Ella, como si estuvieran en la gran pantalla. Las veo claramente. Van de un lado a otro, no saben adonde ir, tienen que comer y buscar comida, no tienen dinero, las niñas no saben lo que ocurre, son listas pero no tanto, son demasiado pequeñas, Ciara va tirando de ellas como puede, de un lado a otro. Las veo en las imágenes, percibo la desesperación de Ciara y la inocencia de las niñas, resuelta a veces en preguntas indiscretas, en actitudes que a los mayores terminan cansando. De un lado para otro. Te pones en el lugar de ella y te preguntas qué harías tú.
Los diálogos son el soporte principal del libro. Muchos diálogos y muy pocas explicaciones. No hacen falta. Las cosas aquí suceden, no necesitas que te las cuenten. Son directas, vivas, están ahí, las ves. Los personajes hablan y se relacionan entre sí y tú sacas conclusiones de lo que escuchas y lo que ves. Los ves aunque estén en el papel. La escritora tiene la cualidad de mostrarlos con viveza, con claridad, con pinceladas pictóricas que los retratan. Los conoces. Los secundarios, por ejemplo, tan impresionantes, tanta vida, alguna desperdiciada, otras desgraciadas, otras incólumes.
La historia se asoma a la parte de la vida que nunca queremos ver, la de los desfavorecidos. Ciara abandona a su marido porque ya no soporta esa vida. Se marcha embarazada, llevando consigo a sus dos niñas y las tres tendrán que sobrevivir en un mundo donde hay más gente como ellas, pobres y sin recursos. Los oiremos hablar a todos ellos y seguiremos sus pasos mientras intentan tener un trabajo, un lugar donde vivir y, sobre todo, mantener un cierto estado de alegría, una conformidad que los haga flotar sobre un mar de miserias.
Sinopsis:
Ciara Fay está casada con Ryan, un hombre al que quiso mucho pero que la hace muy infeliz. Cuando ya no puede soportar la situación se marcha de casa con sus dos hijas y embarazada. Ahí empieza una lucha por la subsistencia, sin medios y sin apenas ayuda, mientras su marido pone en marcha una maquinaria legal para quitarle las niñas.
Ficha del libro:
Nido
Roisín O'Donnell
Traducción de Maia Figueroa Evans
Sajalín Ediciones, primera edición mayo de 2026
422 páginas
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