Como este es un humilde blog personal no necesitaré utilizar los recursos propios de una reseña bibliográfica y quizá este libro sea el que menos precise de artilugios. Sobre su autor diré que es una persona fiable, alguien a quien le comprarías sin dudarlo un coche usado y es también un pensador polifacético, amante de muchas cosas, que ofrece una mirada original sobre el mundo, al tiempo que participa abiertamente en la conversación pública sin importarle ir a contracorriente. Así lo dice en el subtitulo del libro. A David Cerdá llevar la contraria no le preocupa, sabe lo que quiere transmitir y lo hace con valentía, por usar una palabra que él mismo ya ha empleado en otro de sus libros, "Ética para valientes".
Armado de convicciones y de buenas maneras, David Cerdá cree en sí mismo y defiende sus posturas con ánimo de construir pero de una forma férrea. Es un duro contrincante dialéctico. La suavidad del trato no debe confundirnos. Resulta difícil mantener esas formas en las redes pero él es como ese tipo elegante que todos conocemos y que en los veranos sigue vistiendo de lino y manga larga cuando la multitud va en bermudas y camiseta.
¿Qué es "Amar para siempre"? Podríamos resumir diciendo que es una defensa cerrada del amor, del poder del amor, del papel del amor. Para David Cerdá el amor existe y el amor del bueno tiene la virtud de la permanencia. El amor es eterno cuando es. El amor es para toda la vida. El buen amor no se desvanece en el aire, es para siempre. Lo que no dura siempre es la vida.
Para defender su idea usa conceptos, contenidos, alusiones, textos, referencias, de ámbitos diversos, de distintas disciplinas, de artes diversas y también de la vida cotidiana. La vida cotidiana es el gran crisol en el que se funde toda la teoría. De esa vida diaria extrae su propia experiencia y la usa para confirmar paso a paso su tesis: es posible recorrer el camino de la existencia de la mano de alguien, que crece contigo y que evoluciona a tu compás. Más que un milagro sin explicación considera que el amor es la consecuencia lógica de un trabajo bien hecho, pero diario, perseverante, continuo. No es posible que el amor crezca, y mucho menos perdure, sin aplicarse a la cuestión. Pico y pala. Parece querer decirnos que el fin del amor es la consecuencia de un ejercicio de apatía, de un evidente tirar la toalla que los seres humanos no deberían permitirse.
La elección de los textos y los autores rinde cuentas a la idea principal, sea para afirmarla o para negarla. No teme a la controversia. No obstante quedan muchas preguntas por hacerse y otras tantas por contestar. Seguramente el tema da para más de un libro. Dado que el amor es una conmoción a largo plazo, un estado irredento del espíritu, resulta difícil el tratamiento a priori y la foto-fija puede que no suministre toda la información deseable. La lenta existencia del amor, la leve consistencia de su construcción diaria parece estar en contra de la fortaleza que se le atribuye. Quizás estemos ante un caso de proyección de la propia experiencia y no tanto de creación del pensamiento. Esa es la duda. En todo caso, en lugar de aceptación sin más, el libro debería suscitar polémica. Esperemos.
Amar para siempre
David Cerdá
Editorial Rialp
Junio de 2026
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