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A veces las cartas desvelan secretos

  Cartas, relaciones, cartas: tarjetas postales, sueños, fragmentos de la ternura, proyectados en el cielo, lanzados de sangre a sangre y de deseo a deseo. (Miguel Hernández) En el mes de diciembre de 1817 —unos meses después del fallecimiento de Jane Austen—, el editor Murray publicó las dos novelas que Jane había dejado manuscritas: The Elliots y Miss Catherine , que Cassandra y Henry decidieron titular Persuasion y Northanger Abbey , donde aparece por primera vez el nombre de la autora. Henry se encargó entonces de escribir la nota biográfica de su hermana —el día 13 de diciembre de 1817— que se incluiría en la edición de estas dos novelas editadas póstumamente, y el día 20 de ese mismo mes añadió un epílogo con extractos de dos cartas de Jane, de quien destacaba su ingenio, bondad y modestia. Eran las primeras cartas publicadas de Jane Austen. Sabido es que Cassandra Austen fue nombrada por su hermana Jane heredera universal y albacea en su testamento. Cassandra heredó así un n...

"Filosofía en el jardín" de Damon Young

  Este es uno de los libros que te llaman la atención por su título y por lo que parece ofrecer y que luego te confirman el interés que tiene. Está bien escrito, se lee con alegría y dedica su primer capítulo a Jane Austen. ¿Qué más se puede pedir?. La presencia de los jardines en la literatura siempre ofrece buenos resultados y, en este caso, el autor, que es filósofo y escritor, aparece como uno de los motores de la creación artística y también como la forma en que el escritor recarga las pilas en contacto con la naturaleza.  Jane Austen nació entre jardines y murió entre jardines. En medio hubo paréntesis en los que estaban las ciudades (sobre todo Bath y Londres) y el mar de Southampton o de Lyme Regis.  Pero fue la naturaleza abierta y libre de los campos y de los jardines domésticos lo que más influyó en su forma de abordar la belleza de la escritura. Young lo describe muy bien, representa su momento creador y luego esa necesidad de airear la mente saliendo al jardí...

"La sociedad secreta de Jane Austen" de Rudyard Kipling

  La editorial Funambulista acaba de publicar (marzo de 2023) esta rareza bibliográfica. Se trata de un inédito que recoge algunos textos escritos por Rudyard Kipling entre los que se encuentra un poema, El matrimonio de Jane y un relato, La sociedad secreta de Jane Austen , en el que hace referencia a la escritora que él adoraba y que leía con su familia cada noche. La admiración de Kipling por Austen es un hecho muy relevante a la hora de fomentar el conocimiento de las novelas que ella escribió. Como dice en el postfacio la traductora del volumen Paloma Díaz Espejo , el conocimiento de Austen en los primeros años del siglo XX era limitado y se reducía a "las clases altas y los eruditos", de modo que esa relación entre ambos escritores resultó beneficiosa para ambos. Es verdad que Díaz Espejo cita también, como elementos fundamentales de la atención al legado austeniano , la introducción que hace George Saintsbury en la reedición de Orgullo y prejuicio en 1894 así co...

Bridget Jones, loca por él

Leí el libro de Helen Fielding en el que se basa la película cuando salió en 2013 y me encantó. Súper divertido, lleno de escenas hilarantes, con unos giros de guion muy bienvenidos, de modo que lo pasé muy bien con el libro y esperaba que, si se hacía alguna vez una película, sería bonita y agradable.  Mi gozo en un pozo. La película tiene los peores defectos que puede tener el cine: es plana, aburrida, obvia y triste. Una tristeza que no viene a cuento, porque la novela tiene el brillo de la risa y de las situaciones tiernas y ridículas que caracterizan a Bridget en su conducta y en sus problemas.  Es verdad que, a veces, da saltos en la cama con sus hijos pero es solo un momento, porque todo el tiempo se está lamentando de su situación, ella y los demás, buscando una salida que no nos interesa nada, porque no hay forma de que Bridget tenga frescura, más bien parece manida, agotada y exagerada. Esto es lo peor.  La aparición de Darcy en forma de recuerdo es lo verdader...

El ideal masculino en Jane Austen: la crítica a los clérigos sin vocación

  /El señor Elton y su flamante esposa, Augusta, van de visita a casa de los Woodhouse, una vez casados/ /El señor Elton está en casa de Emma haciendo de las suyas, en plan servil y presuntuoso a la vez/ /Josh O'Connor es un gran actor. Interpreta al príncipe Carlos en The Crown, al hijo abrumado en Hope Cap, al señor Elton en Emma de Autumn de Wilde/ En "El ideal masculino en Jane Austen" (Rialp, 2025) tienen mucha importancia los clérigos infumables que la autora retrata. No son los únicos que aparecen en sus libros ni mucho menos (también lo son Edmund Bertram o Henry Tilney y quiere serlo Edward Ferrars) pero sí responden a la crítica que en su momento se hizo a estas personas que no tenían vocación alguna y solo estaban ahí por buscarse un medio de vida. Aunque la escritora era hija de un clérigo y hermana de otros dos, supo ver dónde estaban los malos ejemplos y trasladarlos a su obra, en un plano ridículo y absurdo, moviendo a la risa, pero dejando claro que a Elto...

El otro día me compré un "Ulises"

  Lo compré en Amazon para mi Kindle, me costó un poco más de cuatro euros. Me ha parecido barato pero no estoy segura de que me guste, ni siquiera de leerlo entero sin hartarme, así que cuatro euros está bien. Leo las críticas que vienen alrededor de esta edición y resulta que una de mis cinco autoras favoritas del mundo mundial, Edna O'Brien, lo defiende mucho. Claro que también era irlandesa. Pero me fío de Edna. Seguro que ella decía la verdad, aunque no se compromete mucho en sus opiniones. Edna no fue a la universidad y se quejaba de que tenía una formación bastante básica, de modo que me surge la idea de que no hace falta ser cum laude para leer el libro. Sigamos.  Irlanda es un país al que adoro. Es el país de una parte de mis antepasados. Mi abuela materna procede del condado de Clare, el mismo en que vio la luz Edna. No es una suposición, está comprobado documentalmente en un estudio genealógico que hizo uno de mis hermanos. Sabíamos que el apellido tiene enjundia y ...

Un montón de libros escritos por mujeres

Todos estos libros tienen un punto en común: son autores son mujeres. Son libros de escritoras. Aparte de eso, hay de todo. Novela negra, realista, diarios, memorias, clásicos, contemporáneos, cuentos, novelas largas, novelas cortas, historias policiacas, historias intimistas, autoficción, hay de todo. Nombres súper famosos y otros más desconocidos. Libros fetiche y libros que quizá no conozcas. Incluso editoriales grandes y editoriales independientes, aunque estas dominan este panorama. Mujeres que escriben, qué maravilla. 

Sira Quiroga inventa un falso Delphos

  Sira Quiroga aparece en la televisión y me pregunto cuándo vi por primera vez esa famosa serie. Busco en internet y veo que fue en octubre de 2013. Calculo el tiempo desde que él murió, como hago siempre. Y salen solo dos meses. No sé qué fue de mí en ese tiempo. No recuerdo cómo me movía, trabajaba o pasaba el tiempo. Solo la esquina del salón de la casa del Aljarafe, mi butaca, el iPad y la libreta vacía. No podía escribir nada, no podía leer nada, no me importaban las noticias. Sin embargo, esto lo puedo decir ahora, entonces no sabía qué pasaba, ni quién era yo, ni qué hacía. Iba y volvía del trabajo andando sola, estaban los dos colegios a unos diez minutos, y andaba despacio, y todo era muy raro, porque a veces me daba un sentimiento de angustia y ahogo que no podía soportar y lo que sí tengo claro es que la gente no venía a consolarme, no llamaban para consolarme, no me escribía para consolarme. La gente pensaba que el duelo duraba un cuarto de hora o yo no le importaba a ...

Ciudades cada vez más inhóspitas

  Los mismos que se preocupan por cómo será la vida dentro de cien años, han decidido que ahora no se pueda vivir. Los alcaldes de las ciudades sin excepción prácticamente, sean del color político que sean, han convertido a los centros históricos y a los monumentos emblemáticos en un experimento por el cual el ruido es constante y hay que formar bulla como sea. Preocupados por sacar el mayor número de votos posibles, por supuesto que no se dedican a fomentar el comercio cultural, las librerías, los museos, los cines, los teatros, las tiendas especializadas, los pequeños espacios de encuentro, las zonas verdes, las plazas ajardinadas, las alamedas o los paseos. No. Todo eso está pasado de moda y además cuesta mucho mantenerlos. De modo que cogemos el centro del pueblo o la ciudad, se lo cedemos por cuatro perras a una empresa y se montan allí saraos continuos. Todos del mismo tipo. La mayoría faltos de calidad pero con mucho escándalo. El que se perturbe el descanso da igual. Que se...

Louise Dahl-Wolfe: la luz es libre

El color que estaba buscando Harper's Bazaar para sus portadas y sus páginas de moda llegó de la mano de Louise Dahl-Wolfe , fotógrafa, uno de esos casos de mujeres casi desconocidas para nosotros pero que tuvieron una vida profesional intensa, a la altura de los más renombrados fotógrafos, lo que puede apreciarse fácilmente al contemplar sus fotografías. La luz era su gran elemento, el que consideró como primera materia prima de sus fotos. La luz natural, la que ponía el punto distintivo a sus obras y convertía los colores en ríos de llamativa atracción.  Fue una pionera. La fotografía de moda alcanzó un auge impresionante entre las décadas de 1930 y 1960 en las que ella trabajó. Y contribuyó a que no fuera un mero escaparate de tendencias sino verdaderas obras de arte. Nació en San Francisco, en 1895 y murió en Allendale, Nueva Jersey, en 1989. Tuvo, por lo tanto, una larga vida aunque el olvido la sepultó cuando dejó de trabajar en 1960. Años después algunas exposiciones sobre ...

Las naranjas están al llegar

 /Rafael Romero Barros (Moguer, 1832- Córdoba, 1895)/ Se abría la cocina preparando un zumo. Blanca y dorada de la madera de haya, la mesa de cristal y la cafetera amarilla, la tostadora amarilla, el zumo en un recipiente amarillo que luego reparte en un vaso azul la alegría del líquido. El naranja es un color de moda. Tuve una vez un jersey naranja y quedaba un poco raro pero ya la cosa ha cambiado. Cuando desayunábamos con zumo de naranja las mañanas empezaban con otro dinamismo, con otra vida, claro que entonces la vida era más brillante, más llena de esperanzas en plural. La cocina brillaba con todas las risas, los saludos, los zumos, los abrazos, ay. El tiempo de la naranja es el otoño y es el invierno y el frío aquí casi no existe y si aparece se conjura solo con una bufanda de esas grandes, que favorecen tanto. Iba guapa con esas bufandas y con las cazadoras de piel y con los abriguitos cortos. Todo parece haber cambiado ya. Es difícil soñar, aun en naranjas. 

Casarse en tiempos de Jane Austen

  Fotografía:  aurioles.es  (imagen del Regency Ball, celebrado en Madrid en 2016) La vida social de la gentry en los años en que vivió Jane Austen estaba orientada a crear buenos contactos para que, llegado el momento, se pudiera asegurar un futuro acomodado a los jóvenes. Las familias se implicaban activamente en ello. Y lo hacían de forma directa, aprobando o desaprobando las posibles elecciones de marido o de esposa. Hombres y mujeres tenían un papel diferente a la hora de abordar su matrimonio. Se trataba de una multiplicidad de factores que había que barajar. La situación familiar de los futuros cónyuges tenía gran influencia en su toma de decisiones. No era lo mismo ser el hijo primogénito que alguno de los segundones. No era lo mismo que la herencia estuviera vinculada que libre. También influía el hecho de que fueran primeros, segundos o terceros matrimonios. O la curiosa transacción títulos por dinero, muy frecuente. Todos estos condiciónanos y alguno más (posib...

El problema de decir lo que piensas

  /Vanessa Bell, pintura/ Transparente claridad, flores fogosas, un vaso de cristal, el mar, el lago, el agua, la mesa que refleja las flores, tranquilidad, silencio. Todo eso evoca el cuadro de Vanessa Bell, al que le vendría bien una música de fondo, algo de Alicia Keys o de Pablo López, siendo tan distintos, la emergencia de lo pop bien hecho. Por enésima vez pienso en lo difícil que es dar una opinión sincera acerca de las cosas. Estamos hechos para el disimulo, la mentira o el engaño. Nos resulta más fácil aceptar una falsedad si nos favorece, que la limpia sinceridad de algo que puede ayudarte a mejorar. No queremos mejorar, queremos afirmarnos en lo que somos. No sé si alguna vez he conocido a alguien que no se rindiera al halago, no sé si alguna vez he conocido a alguien que aceptara una opinión negativa, no diré crítica, porque eso parece generar derechos, sino simplemente una apostilla, un algo, una corrección. Así sucede siempre.  Hay quienes hablan de libros y de J...

La casa de los sueños sosegados

Chawton Cottage Yo también buscaba una casa donde vivir y trabajar y crearme un mundo a mi ritmo, pero incluso en mi imaginación ese lugar aparecía difuso, indefinido, falso o irreal o falto de realismo.  Deborah Levy. Una casa propia No se ha insistido lo bastante en el hecho de que Jane Austen nunca poseyó una casa, ni tampoco en la itinerancia de su vida. Fue una vida corta pero vivió en varias casas y pocos meses estaban exentos de viajes a cualquiera de las obligaciones que tenía contraídas como hermana de muchos hermanos. Y hermana soltera. Las solteras solían ser las encargadas de ayudar en los partos, de atender a los niños pequeños, de hacer compañía a las personas mayores y de contribuir al cuidado de los enfermos. Los cuidados son todavía hoy cosa femenina y mucho más lo eran en aquel tiempo. Se suponía que las hermanas solteras eran las indicadas para estar disponibles para todo. Y desde luego esto se llevaba a rajatabla entre los Austen. De ese modo, vemos a Jane y a s...

Un baile no es ninguna tontería

  (Fotograma de Los Bridgerton. Nadie bailaría así en la Regencia) El contexto habitual para que los jóvenes en edad de casarse se pudieran conocer eran los bailes. Por eso un baile no es solo un baile, sino un obligado requerimiento para quienes estuvieran en la carrera matrimonial. Y era una verdadera carrera. Desde luego no era la única fórmula de contacto pero sí la más habitual. Transcurría en público, lo que quiere decir que lo que allí sucedía se contemplaba por muchos ojos y por eso había que tener mucho cuidado. Todo se hacía público enseguida. Las excepciones eran las uniones que se fraguaban en el seno de las familias conocidas o amigas y entre las propias familias. Esto último se ve claramente con los segundos o terceros matrimonios con hermanas o hermanos del cónyuge fallecido. Los hombres morían en la guerra y las mujeres en los partos. Y la guerra fue una constante en Inglaterra durante larguísimos años. La propia Jane Austen vivió en guerra toda su vida, salvo los ú...