Aunque podría, no voy a dedicar esta entrada a hablar de algunas celebrities que se dedican a gastarse el dinero en modelos imposibles de supuestos genios de la moda. Esto de la moda es como la cocina. Según se mire, tienen muchos puntos en común. Se trata de hacer lo más difícil posible algo que es muy sencillo. Un vestido, por ejemplo. Con sus botones o sus cremalleras, su largo y su dobladillo. Puede uno hacer piruetas, hacer el intento de dejar su sello personal y entonces convertirlo en un magnífico adefesio. Un mamarracho. Lo mismo pasa con la cocina. La alta cocina corre el peligro de convertirse en una cocina hecha para snobs a los que no les gusta comer. Podría hablar de cocina o de moda, incluso de política, porque todo eso aparece mezclado en un guiso imperturbable. Podría hablar de cualquier cosa pero quiero hablar de sentimientos, de elecciones y de amor. Qué es el amor si no el motivo principal por el cual los seres humanos nos dedicamos a sufrir en lugar de g...
El blog de Caty León