Ir al contenido principal

Libros y madres


Así aparece escrito en el blog "Literaturate": Sobre el libro y la lectura
“La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta” (André Maurois (1885-1967) escritor y ensayista francés).

Desde que el niño nace, se le cantan canciones, se le enseñan juegos, se les cuentan cuentos, se miran libros ilustrados y ya se están creando vinculaciones con el lenguaje. Todo esto sirve para fomentar la lectura desde pequeños. A la hora de establecer una educación literaria que cree afición, el adulto que lee utiliza sus juicios de valoración, selecciona sus preferencias, escucha las opiniones de otros que han leído. Comparte la lectura para ver cuál es la interpretación que hace la otra persona: hay que formarse para llegar a ser lectores.

”La lectura hace al hombre completo; la conversación ágil y el escribir preciso (Francis Bacon (1561-1626) filósofo inglés)

El mundo de los libros no existiría sin los lectores, es obvio. De todas formas muchos estudiosos aseguran que no desaparecerá el formato del libro convencional y, por tanto, tampoco el incondicional lector, no sólo de novelas, sino de poesías, ensayos y, por qué no, de periódicos.

La escritora sudafricana Nadine Gordimer, Premio Nobel de Literatura de 1991, no hace mucho tiempo hizo referencia al libro impreso y a su posible futuro frente al libro electrónico o E-books, afirmando que, a diferencia de los nuevos soportes de lectura: “Un libro se puede disfrutar sin depender de nada más que de nuestros ojos y nuestra feliz inteligencia”.

Sé que mucha gente piensa que esto de celebrar "los días de..." es algo comercial y que beneficia únicamente a las grandes superficies. Pero yo no lo creo. Porque me parece bien dedicar los días a las cosas buenas y las madres...ya sabemos cuánto de sacrificio hay en ellas. Lo sabemos, por desgracia, cuando somos madres nosotras mismas, porque antes...más de un quebradero de cabeza han tenido por nuestra culpa, por nuestro deseo de volar, por nuestra insatisfacción, por las cosas de la edad.

Cada uno de vosotros tendrá, seguramente, algún libro asociado a su madre. En mi caso, hay muchos, porque mi madre ha sido siempre (ahora lo sigue intentando) una lectora empedernida, tanto de libros, como de prensa y de revistas. Y estas cosas se aprenden en casa. La costumbre de leer el periódico todos los días o de estar al tanto de la actualidad, todo eso viene de una crianza determinada, en la que las madres tienen mucha importancia. Aunque hoy le he enviado flores y no libros, los libros son su principal regalo siempre y hay literatura que está asociada a sus gustos, a comentarla y a hablar de los personajes como si fueran gente cotidiana. Como he dicho en alguna otra ocasión, el cine y la lectura han sido los pilares de mi educación sentimental. Así, mezclados con los nombres de las vecinas de la calle o de las amigas y parientes, están los de Rebeca, Ingrid Bergman, Escarlata O´Hara, Belinda, las hijas de Mujercitas, la señorita Marple y un sin fín de personajes, femeninos y masculinos, de los que hablamos y que hemos incorporado a nuestras vidas.

Las madres que leen, las que se sientan con sus hijos a ver pasar páginas de libros, las madres que tienen su propio rinconcito con su biblioteca, llena de casi todo, incluso de novelas de Corín Tellado o de obras de autoras románticas, de revistas, de recortes de páginas dedicadas a las estrellas de cine; las madres que se sientan con sus hijos a comentar tal o cual libro; las que recorren las librerías de la mano de los niños; las madres y los libros, dos realidades que están cercanas y que, cuando lo están, es una bendición.

¿Verdad?

Comentarios

Beautynins ha dicho que…
Leer a nuestros pequeños les ayudará a expandir sus capacidades creativas, además de mejorar su comprensión lectura en un futuro no muy lejano. Al fin y al cabo, la base de nuestro conocimiento se encuentran en la lectura y en la escucha. Si mejoramos esas facultades de nuestros chicos, podrán ser cualquier cosa que deseen.

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

Davies, el magnífico

Me enamoré de Robertson Davies tras leer "Levadura de malicia". Ni siquiera tuve que leer el libro entero, porque el enamoramiento lector es así: bastaron las primeras líneas. La mezcla de ironía, gracia, hechuras y sarcasmo inteligente. Puede parecer que todo es lo mismo, pero no. Davies me conducía a través de la trama con su mano firme. No como esos escritores que te dejan vagabundear por las páginas...hasta que te sales del libro. Una vez que conoces al escritor llegas al hombre. Me interesan mucho las personas que están detrás de las obras de arte. Pero no parece que este interés sea colectivo porque resulta complicado saber cosas de verdad. Cosas que pongan de revés al personaje y que no te lo muestren siempre atildado y con la máquina de escribir delante. Empeño inútil. Leemos libros escritos por fantasmas.  Hay otras circunstancias en su vida que me atraen, como el hecho de que se graduara en el Balliol College de Oxford, de donde fue decano el tío de la madre ...

La conferencia

/William Eggleston, fotografía/  Él estaba al otro lado del atril, en alto, como si fuera un predicador. Pero no lo era. La conferencia tenía un tema encantador: Aves y flores en la literatura medieval. ¿A quién podría habérsele ocurrido algo así? Seguramente a algún afanoso organizador, una de esas personas originales e insensatas que pueblan los círculos culturales. Algún amante de la Edad Media o quizá un novelero sin remedio. Él estaba allí arriba, vestido de una forma muy peculiar, colocando los folios, mientras el público esperaba.  Era el despertar del verano, casi las nueve de la noche y él parecía haber salido de “Muerte en Venecia”. Iba vestido de beige y marrón, un marrón espeso, demasiado para la hora y la temperatura. Pero le quedaba bien. Conjugaba con cierta forma ceremoniosa de mover las manos y, sobre todo, con los ojos, de un grisáceo muy raro. En realidad, no podía asegurar que tuviera los ojos grises, solo lo parecía con la iluminación del atril, pero, en t...

La extraordinaria vida de Muriel Spark

  (Muriel Spark por Kate Boxer. London Gallery) Si alguien se figura que el título de esta entrada es medio exagerado se equivoca del todo. Más bien podría añadir unos cuántos calificativos más a la vida de esta mujer, esta escritora, de la que se podían escribir unos cuántos libros, rodar varias películas y publicar miles de artículos. Una vida extraordinaria y, por lo tanto, apasionante. De modo que empiezas a merodear por sus libros y terminas zambullida en ella misma. Así es la cosa. No hace falta añadirle imaginación al relato, basta con los datos concretos y con el reguero de obras que dejó, algunas de ellas autobiográficas. Hace quince años que murió y las editoriales se la disputan. Saben que vende, que es una de las escritoras más leídas de este momento y así seguirá año tras año. Más de veinte novelas y otros tantos libros de poemas, cuentos, crítica literaria o biografías, avalan su trayectoria. Pero, además, está su vida. Esa que fue extraordinaria y que tiene mucho que...

La desconfianza

 Lo decía Agatha Christie en la primera novela policiaca que publicó, El misterioso caso de Styles. Fue también la primera que leí y de una forma curiosa: una vecina tiró una caja de libros y la dejó en una esquina en la calle para que se la llevaran los basureros. Yo lo vi, me senté en el suelo al lado de la caja y me puso a escoger libros, me llevé un montón. Tenía doce años. Ya era lectora. A partir de aquí, más. Un verano plagado de libros. No sé de dónde sacó la vecina todo ese material, en su casa nadie leía nada. Un misterio. Lo decía Agatha Christie en ese libro: ya nadie sabe quién es nadie, nadie conoce a su vecino, ha llegado tanta gente después de la guerra que los nombres y apellidos no significan veracidad. La guerra era la Gran Guerra. Europa se convirtió en un árido lugar lleno de desconfianza, miedo, rencillas e impotencia. La mayoría de la gente no sabía a qué había venido la guerra. No sabía por qué luchaban en ella, ellos, sus hijos o sus padres. La pérdida de v...