Otra historia de Alan Grant
Si hay algo mejor que la lectura, es la relectura. Resulta muy gratificante, pasado un cierto tiempo, volver a enfrentarte con una obra que leíste y que te dejó tal o cual impresión. Puede, incluso, que no te gustara demasiado, o que no llegaras a entender, pero la fruta madura convierte al acto de releer en un placer inusitado, porque, ahora sí, ahí está todo. Eso me está sucediendo a mí con la obra de Josephine Tey . Y con este libro. Y con Alan Grant . Tan potable. El título del libro bien puede despistarnos. Porque aquí decimos que "la pasión quita el conocimiento" y eso es lo que quiere expresar. El ambiente de la novela está situado en uno de esos lugares de moda a los que arriban artistas de toda clase y le roban la tradición local a los de allí, los enfada, los cabrea y se genera una importante división entre los de fuera y los de dentro. ¿Cómo conocía tan bien a todos esos dramaturgos, bailarines, comediógrafos, fotógrafos, escritores, nuestra escritora, la señori...

