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El extraño rechazo de Jane a los clérigos

 


/Fotograma de la película de 2022 "Emma" en la que Josh O'Connor hace el papel del señor Elton/

Todo el mundo sabe que Jane Austen era hija de un clérigo anglicano, el Reverendo George Austen, un señor muy leído y amante de los libros, que inculcó en sus hijos ese gusto y que tenía una buena biblioteca en su casa, donde, además, tuvo un tiempo a un grupo de estudiantes que él autorizaba y enseñaba los clásicos. Además de sacarse un dinerito extra. 

En las novelas de Austen aparecen muchos clérigos y algunos tienen un papel protagonista incluso. En Mansfield Park hay, nada menos, que tres clérigos, uno de ellos Edmund Bertram, el protagonista masculino de la novela, que se termina quedando con Fanny Price, la huérfana desolada.Aparte de él están el señor Norris y el doctor Grant, que ocupan antes que él el beneficio de Mansfield. La novela es la que menos me gusta de Austen y no hay mucho más que decir de ellos, salvo que Edmund es bastante soso, aunque Fanny no se queda atrás. 

En La abadía de Northanger el protagonista masculino, que se enamora, aunque nos cueste creerlo, de la ingenua y fantasiosa Catherine Morland, es clérigo. Se trata del joven Henry Tilney de cuyo carácter tampoco hay mucho de lo que presumir. Y menos de su padre, vaya interesado. Esta novela es la que contiene más personajes detestables de todo el universo Austen. Me quedo siempre con la madre de Catherine, prodigio de sentido común y harta de su hija, como es lógico. 

Por su parte, en Sentido y sensibilidad, ese novelón en el mejor sentido, la más novelón de todas las novelas de Austen, el contrapunto amoroso de Elinor Dashwood es Edward Ferrars, que no quiere dedicarse a nada salvo vivir en el campo y dar sermones, es decir, a ser clérigo, y lo consigue no por sus méritos sino porque el coronel Brandon es muy buena gente y le proporciona su ayuda. A Jane Austen parecen caerle mejor los militares que los reverendos. 

En Persuasión, haciendo cierta mi frase anterior, dominan los militares, que son los reyes de la novela, escrita ya en tiempo de paz después de años bélicos sin medida. Pero claro está que hay un clérigo y opta a la mano de su prima, la joven Henrietta Musgrove, que es la hermana de Charles, casado a su vez con Elizabeth Elliot, la hermana de Anne, vaya lío, parecemos vecinas sentadas en la casapuerta. Pues ese joven clérigo es el primo Charles Hayter, que se sale con la suya y se queda con Henrietta, a la que adora, mientras que Louisa, la otra hermana, se acabará casando con un militar, cómo no. 

Hay dos clérigos súper famosos por lo característico de su forma de ser. Son Elton y Collins, que parecen un dúo musical pero no lo son. Elton, el señor Elton, aparece en Emma y pretende casarse con ella, aunque será rechazado y tendrá que conformarse con una señorita de Bath, algo engreída, aunque con una buena renta, Augusta. En la versión de 2022 de la novela, que a mí me parece horrible y caricaturesca, el señor Elton es interpretado por mi adorado Josh O'Connor, lo que me parece una desperdicio de actor para el papel de un tipo ridículo y engreído, un trepa de manual. Y en Orgullo y prejuicio no podemos olvidarnos del señor Collins, primo de las Bennet (la cantidad de primos que aparecen en estas tramas es increíble) y también será rechazado por Elizabeth Bennet, que no está dispuesta a casarse con alguien que sea ni un poquito inferior a Darcy. Anda que era tonta la muchacha!

Jane Austen tuvo con su padre una excelente relación según se desprende de los datos que manejamos pero era consciente de que entre la tropa de clérigos anglicanos había de todo y muchos interesados a los que nada les importaba la religión sino solo obtener una forma de vida y un estatus social. Por eso los retrata así. Es una crítica social como una casa, que no se suele comentar porque sus novelas tienen tantas aristas que nos solemos quedar solo con el binomio bodas-amoríos. Mal hecho. 

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