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"Persuasión" y los niños malcriados

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  A lo largo de todas sus novelas, Jane Austen alude a la educación. Lo hace refiriéndose a la gente bien educada, cuyos modales son aceptables y adecuados y también cuando habla de los jóvenes. Pero en "Persuasión" encontramos referencias muy directas a la mala crianza, centrando en los hijos de una de las hermanas Elliot la cuestión. En efecto, de las tres hermanas, solo la menor, Mary, se ha casado. Lo ha hecho con un hijo de la familia Musgrove, Charles, que fue en su tiempo pretendiente de Anne, la hermana intermedia, aunque ella lo rechazo. Se podría escribir una tesis doctoral sobre los rechazos de las protagonistas a determinados matrimonios en sus obras. Mary Charles viven cerca de los padres de él y tienen dos hijos pequeños. En la novela se relatan las andanzas de los chavales, los dos carentes de las mínimas enseñanzas de urbanidad, respeto y modales ya que ni la madre ni el padre tienen capacidad ni interés en ello. Lograr que los niños se porten bien es una haza...

Morir de tristeza

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 Fue mi amiga Pepa Domínguez, una lectora feroz, la que me puso en el camino del cómic Persepolis que Marjane Satrapi había publicado y que había salido en España. Tengo que agradecerle a Pepa el hallazgo de Irène Némirovsky, pues fue ella la que me recomendó que leyera El baile , su novelita casi autobiográfica que me presentó a la autora. En esos años yo impulsaba todo lo posible la biblioteca del instituto del que era directora y Pepa era una de las personas que colaboraba más activamente. Ser lectora y amar los libros es un santo y seña que distingue a alguna gente con la que da gusto tratar.    La muerte de Marjane Satrapi, a los cincuenta y seis años, ha caído como una bomba entre la legión de seguidores que tiene y que ha seguido su carrera. Y la familia ha aclarado que ella no deseaba vivir, que la tristeza la había inundado desde el año pasado, cuando murió su marido a los cincuenta y tres años y ella declaró que la vida sin él no le merecía la pena. Esa  t...

La tela de araña

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 Suena la música y se apaga el teléfono. No hay nada que pueda traerte ese sonido, ninguna ilusión, ninguna buena noticia, ningún estremecimiento. La canción se eleva por encima del aire y cubre la habitación como si fuera una cúpula, un lugar extraño, nacido para eso, para entenderse en los peores momentos y en los buenos instantes. Suena la música y no queda otra cosa que esperar, entender y sentir los latidos de las voces, inflamadas del misterio que atrae, desde siempre, a la gente que se ama. Falta el amor y el amor se aloja en cualquier sitio, fuera de tu alcance, fuera de ti misma, fuera de todo, tan lejos. No en un país exótico, no a miles de kilómetros, a solo diez minutos la inmensa realidad de sus mentiras. Así que deja ahora la música sonar, que la música guarda un secreto que nadie más conoce y no olvides que, ante todo, si te has vuelto a engañar no ha sido cosa tuya. Es que, seguramente, hay cosas imposibles que te nublan la vista y logran que te envuelvas en la tela...

Lo que nunca existió

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 /Foto: Patrick Demarchelier/ Lo difícil no es inventarte una historia sino escribir una historia basada en hechos reales. Los hechos reales casi nunca son bonitos, la mayoría de las veces tienen una parte de sordidez y nueve de agua, de levísimo interés, de aburrimiento pleno. A nadie le interesa leer cosas rutinarias y pararse en un escaparate cotidiano que no presenta nada de extraordinario ni de sublime. La vida real siempre te desengaña, siempre te hace caer en la decepción. Esperas más de casi todo y de casi todos. Por eso la gente que inventa historias tira la casa por la ventana. No es raro que a los niños les guste tanto la fantasía y que sean capaces de creerse que hay gentecilla tan pequeña como Pulgarcito y que el sastrecillo valiente se cargó él solo a siete gigantes, que quizá fueran moscas, pero, como es fantasía, uno puede convertirlo en lo que le dé la gana. Pensándolo bien, inventar compensa. Y no tienes atadura alguna a fechas ni a datos. Si no coinciden, es lo n...

"Una especie de vida" de Graham Greene

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 La editorial Belvedere ha publicado la primera parte de la autobiografía de Graham Greene. Esta primera parte corresponde a su infancia, a su adolescencia y a su época de estudiante. Todo sucede antes de convertirse en un escritor. La vida de Graham Greene es apasionante y está llena de aventuras y peripecias, de ahí que se pueda leer su autobiografía como si fuera una novela. Es cierto que en este volumen todavía la historia no se escribe desde su posición de autor de éxito, pero no deja de ser interesante conocer la forma en que se lleva a cabo ese período de aprendizaje que constituye su etapa universitaria. Los problemas psicológicos que padeció toda su vida, sin embargo, están relacionados con la etapa escolar, en la que sufrió acoso y vivió tristes episodios, a pesar de pertenecer a una influyente familia con lazos académicos muy fuertes. No fue feliz de niño, eso está claro, y habría que dilucidad cuánto influyó esa infelicidad en el resto de su vida. Ser hijo del director ...

"La abadía de hielo" de Antonio Puente Mayor

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  En esta novela, el escritor Antonio Puente Mayor hace dos veces derroche de clasicismo: primero, con el título, de reminiscencias austenianas; segundo, con ese comienzo en el que aparecen los personajes del drama, al estilo del "orden alfabético convencional" que usaba Agatha Christie. No quedan aquí los paralelismos entre la dama del crimen y este libro, sino que la señorita Marple sería capaz de encontrar, con su mente aguda, alguno más. Como ese concepto de aislamiento, de isla, que se extiende a los personajes cuando empiezan los asesinatos. Así sucede en esta novela que el autor califica de "travel mistery", es decir, un misterio en un viaje, tal y como pasó, hay que recordarlo asimismo en cierto tren que se llenó de asesinos en potencia. Definitivamente, la novela es una ofrenda de amor a doña Agatha, y, si no me creéis, basta leer la cita que encabeza la historia.  Os diré que el prólogo os dejará con ganas de más, porque se avecina el drama con esos versos...

"Bajo el puente Mirabeau" de Madeleine Bourdouxhe

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  Se incorpora un poco, coge a la niña en brazos; el aire, saturado de olores, el de los lirios del valle que se abren en el jarrón, el de la madera de los muebles, el de las telas, le acaricia las fosas nasales al bebé, y las dos manos de su madre le acarician las mejillas, y el calor de su madre, en las horas del amanecer, impregna su cuerpo, y el sol le acaricia el cabello, y el tiempo terrenal le desarruga las manos. Mi preciosa hijita, éste es tu primer día. (Fragmento del libro) Madeleine Bourdouxhe (1906-1996), la autora, es una escritora excepcional, llena de delicadeza, elegancia y valentía. Valentía por el tiempo en que vivió y quizá esa valentía también haga falta hoy. Nos parece que hablar hoy del nazismo no conlleva peligro, y que, al contrario, todo lo que sea denunciar esa atrocidad lo vemos bien. Pero este libro es de 1944, un tiempo peligroso, en el que decir ciertas cosas te ponía en el punto de mira del horror. Había nacido en Lieja, pero tuvo que huir hacia Parí...