Ir al contenido principal

"Persuasión" y los niños malcriados


 A lo largo de todas sus novelas, Jane Austen alude a la educación. Lo hace refiriéndose a la gente bien educada, cuyos modales son aceptables y adecuados y también cuando habla de los jóvenes. Pero en "Persuasión" encontramos referencias muy directas a la mala crianza, centrando en los hijos de una de las hermanas Elliot la cuestión. En efecto, de las tres hermanas, solo la menor, Mary, se ha casado. Lo ha hecho con un hijo de la familia Musgrove, Charles, que fue en su tiempo pretendiente de Anne, la hermana intermedia, aunque ella lo rechazo. Se podría escribir una tesis doctoral sobre los rechazos de las protagonistas a determinados matrimonios en sus obras. Mary Charles viven cerca de los padres de él y tienen dos hijos pequeños. En la novela se relatan las andanzas de los chavales, los dos carentes de las mínimas enseñanzas de urbanidad, respeto y modales ya que ni la madre ni el padre tienen capacidad ni interés en ello. Lograr que los niños se porten bien es una hazaña y bien que lo intenta la tía Anne aunque no siempre lo logra porque los malos hábitos cuando se adquieren son difíciles de que desaparezcan. Mary solo se ocupa de ella misma. Es la típica persona que siempre está padeciendo de los nervios, de jaqueca o de cualquier enfermedad supuesta que le ocasione no tener que cumplir obligación alguna y conseguir que los demás trabajen en su lugar y le pongan todo por delante. La crianza de sus hijos no le interesa lo más mínimo y es capaz de irse de cena dejando a alguno de ellos enfermo en casa al cuidado de otras personas. No es una mala persona sino algo peor, alguien despreocupado, desatento, sin valores y sin sentido del esfuerzo y el deber. Charles es un padre que desprecia en su interior a su esposa porque sabe cómo es y que quisiera que sus hijos fueran criados de otra forma, pero no sabe cómo conseguirlo. Cuando los deja en manos de su cuñada Anne se siente más tranquilo. 


En uno de los dibujos que hizo Hugh Thomson para ilustrar el libro y que podemos ver arriba de estas líneas, aparece uno de los niños enganchado al pelo de Anne, mientras ella intenta soltarse. Está claro que el niño no distingue el juego del respeto a las personas y tiene que intervenir el capitán Wentworth para que deje tranquila a la muchacha. Hasta ese punto llega la mala crianza del chico. Ambos niños están faltos de atención por parte de sus padres. Esto no debía ser raro en la época, donde, al menos en la clase social de Jane Austen, se criaban a manos de terceras personas. Ya sabemos que existía la costumbre, que la señora Austen seguía con todos sus hijos, de llevarlos a la aldea cercana cuando tenían unos meses y dejarlos allí a cargo de un ama que los cuidaba hasta que eran mayorcitos, supongo que hasta que pudieran andar y comer solos. Aunque los Austen visitaban a sus hijos todos los días, no es lo mismo que ocuparse de la crianza directamente. Hoy sabemos lo importante que es fomentar el apego seguro entre bebés y madres y padres pero está claro que entonces no debía pensarse igual. Los niños eran un estorbo. 


Pero a Jane Austen no le hacía ninguna gracia ese método de crianza, ni tampoco que los viudos se volvieran a casar de inmediato dejando a sus hijos en manos de madrastras. Ella lo vivió en su familia y tuvo consecuencias. Su hermano mayor, James, también clérigo como su padre, se quedó viudo con una hija pequeña y se volvió a casar con una amiga de la familia, Mary Lloyd, que a Jane no le caía nada bien. Esa hija, Anna, la sobrina mayor de la familia, sufrió mucho con esa situación, se llevaba mal con la nueva esposa del padre y se crió siendo una niña difícil y llena de problemas, algo que no mejoró con el paso del tiempo. Estaba casi siempre con los abuelos Austen y por eso tuvo tanto trato con Jane, que la quería mucho y trataba de paliar su triste situación de crecer sin madre. Cuando el hombre viudo disponía de buenas rentas y posibilidades de criadas, doncellas y niñeras, había quien no volvía a casarse. Un caso así hubo en la familia también. El hermano Edward, el tercero, que fue adoptado a los doce años por unos primos muy ricos y sin hijos, de los que heredó su fortuna, perdió a su esposa al dar a luz a su hijo número once y no volvió a casarse, porque podía disponer de ayuda para la atención de todos los vástagos. Eso sucede en la novela "Emma", donde el padre de Emma, el señor Woodhouse, se quedó viudo con dos niñas muy pequeñas y contrató a una institutriz para cuidarlas, sin volverse a casar, algo que Emma agradece siempre a su padre. En cambio, otros niños del pueblo, Frank Churchill y Jane Fairfax, al quedar huérfanos, son alejados de su familia o de sus padres y son criados por parientes lejanos o extraños. Una verdadera desgracia para un niño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"El detalle" de Jesús Carrasco

  No había leído hasta ahora nada de Jesús Carrasco y eso que es un autor muy conocido y apreciado, como he podido notar en las redes al hablar de esta novela, la última que ha publicado, El detalle. Leí la novela de un tirón, no me pareció nada difícil su lectura, ni nada enrevesada, sino todo lo contrario, rápida y bien trabada. También es verosímil, dentro de que suceden cosas extrañas. Hay una dimensión cotidiana, basada en la ciudad en la que vive la pareja protagonista, su cercanía a las calles y lugares que frecuenta. Y luego está el detalle, ese extraño viaje que propone el marido y narrador para contentar un poco a su mujer. Ella, en realidad, ya lo sabremos, no está descontenta sino cansada. En suma, ha dejado de quererlo y está hasta el gorro de él y de sus cosas. Porque son muchas cosas.  Jesús Carrasco se hizo muy conocido y respetado en la literatura con su primera novela, Intemperie, que fue un auténtico suceso. Luego ha publicado otras, las tenéis en las imágen...

"Nido" de Roisín O'Donnell

  Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.  Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...

"Pinocho" de Carlo Collodi

Tengo una edición de Pinocho que compré en una Feria del Libro Antiguo. Es una edición que lleva los dibujos originales. Este es un libro bastante inquietante. Se han hecho tantas películas y dibujos animados sobre él que perdemos un poco la perspectiva de lo que el libro significó y lo que quería expresar. A mí, ya os digo, me parece inquietante toda la historia y, como en tantos otros casos, no tengo claro que sea literatura para niños. Tampoco lo pensaba así el autor que en la primera versión del libro lo finalizaba con el ahorcamiento por su mala conducta de Pinocho. Pinocho (Pinocchio en italiano) se publicó por entregas entre 1882 y 1883 en un periódico italiano. Su imagen original dista mucho de la que tenemos en la retina y que crearon las películas de Disney. Las entregas se publicaron bajo los títulos de "Historia de un títere" y "Las aventuras de Pinocchio ". Su autor fue Carlo Collodi. La idea de la historia resulta extremadamente curiosa...

Releer es leer de nuevo: La Regenta de Leopoldo Alas "Clarín"

 Siempre he defendido que "Anna Karenina" es superior en belleza y estilo a "La Regenta" y que esta supera por mucho a "Madame Bovary". A estas tres novelas extraordinarias del siglo XIX podíamos sumar "Fortunata y Jacinta" del gran Galdós y así nos quedaría un mosaico de cuatro obras mágicas. Mi opinión sobre "La Regenta" ha cambiado a raíz de esta relectura. Eso sucede muy a menudo con los libros, no siempre los lees en el momento adecuado, no siempre los entiendes o llegas a ellos tal y como el autor los escribió. El caso es que ahora creo que "La Regenta" es la novela cumbre de la literatura en español del siglo XIX. Eso por no exagerar. 

"A solo un paso" de José María Velázquez-Gaztelu

Sobre el autor El precioso catálogo de la editorial Reino de Cordelia se ve hermoseado con este libro de poemas escritos por un polifacético personaje de la vida cultural española desde hace años. Se trata de "A solo un paso", cuyo autor José María Velázquez-Gaztelu es difícil de definir en pocas palabras, pues su larga trayectoria y las múltiples facetas que desarrolla hacen preciso detenerse en su biografía antes de reseñar esta nueva obra suya que ve la luz.  Nacido en Cádiz, en el año 1942, su vida está ligada íntimamente a la bellísima ciudad de Arcos de la Frontera, punto de encuentro de escritores y poetas desde antaño. Allí confluyeron las inquietudes de muchos de ellos y dieron lugar a espléndidos resultados en forma de libros y revistas. La actividad de José María se ha dirigido al cine, a la televisión, a la radio, al flamenco, al periodismo, a la poesía. Poeta, guionista, crítico y divulgador de flamenco, estudioso de este arte, su trabajo en Rito y Geografía del ...

Morir de tristeza

 Fue mi amiga Pepa Domínguez, una lectora feroz, la que me puso en el camino del cómic Persepolis que Marjane Satrapi había publicado y que había salido en España. Tengo que agradecerle a Pepa el hallazgo de Irène Némirovsky, pues fue ella la que me recomendó que leyera El baile , su novelita casi autobiográfica que me presentó a la autora. En esos años yo impulsaba todo lo posible la biblioteca del instituto del que era directora y Pepa era una de las personas que colaboraba más activamente. Ser lectora y amar los libros es un santo y seña que distingue a alguna gente con la que da gusto tratar.    La muerte de Marjane Satrapi, a los cincuenta y seis años, ha caído como una bomba entre la legión de seguidores que tiene y que ha seguido su carrera. Y la familia ha aclarado que ella no deseaba vivir, que la tristeza la había inundado desde el año pasado, cuando murió su marido a los cincuenta y tres años y ella declaró que la vida sin él no le merecía la pena. Esa  t...

"Prohibido morir aquí" de Elizabeth Taylor

No voy a volver a comparar a las dos Elizabeth , la actriz y la escritora, súper famosa la primera, oculta la segunda. No. Esto va de Elizabeth Taylor, la que escribe, la que fue de soltera Dorothy Betty Coles y, como no le gustaba su nombre, se empeñó en que la llamaran Elizabeth y lo consiguió a los veinte años. Luego tomó el apellido de su marido al casarse y ya tenemos su nombre de guerra: Elizabeth Taylor. Con un par. Cierro, pues, toda alusión a Hollywood, a la gata sobre el tejado y a los ojos violeta. Me fijo en Reading, la ciudad en la que nació, en el año 1912, la que sería Elizabeth Taylor, la escritora. Y en Penn, donde vivió muchos años.  Reading está en la confluencia de los ríos Támesis y Kennet. La pequeña Dorothy Betty Coles no quería llamarse así. Y por insistir en ser “Elizabeth”, su nombre favorito, y por coincidir que su marido se llamaría “Taylor”, llegó un problema que le afectó severamente. Continuamente se aludía a compararla con la actriz o a añadir a su...