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Los libros que vienen

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/Edna O'Brien, foto en The Guardian/ Entre los augurios del nuevo año siempre aparecen noticias sobre las publicaciones que verán la luz, la mayoría de ellas, si no todas, obras de escritores reconocidos que, por eso mismo, anuncian sus novedades y se presentan como reclamos editoriales. He repasado ya algunas de esas listas y señalado los libros que me pueden interesar aunque, a tenor de lo que ha ocurrido con mis lecturas en 2014, bien podría ser que las cosas fueran por otros derroteros.  Sí, porque en 2014 el libro que más me ha impresionado, el que me ha permitido descubrir a una excepcional escritora, ha llegado a mí por casualidad y debido a mi olfato lector, el que hace que, buscando entre las estanterías de una librería o entre un escaparate virtual, sea capaz de distinguir algo que me va a gustar. Esta escritora es Edna O´Brien y el libro se llama "Las chicas de campo", publicado por ErrataNaturae. Extraordinaria descripción de unos personajes, de una histo...

Recorriendo la ciudad...

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Por cuestiones que no vienen a cuento, hoy, día de diario, víspera de un puente, recorro la ciudad de un lado a otro y observo lo que pasa en ella. Uso la mirada de quién acaba de aterrizar en el aeropuerto procedente de otro país, o, también, de alguien que vuelve de un largo viaje. La mirada del que ve las cosas por primera vez. Aunque no es cierto, y no sé si el cerebro se dejará engañar por esta intención literaria. Como ocurre con todas aquellas personas que nos dedicamos a escribirlo todo, a escribir siempre, a no dejar de escribir, vivo la mañana y la voy relatando al mismo tiempo, así que ahora ya no podré distinguir lo que viví y lo que pensé mientras lo hacía. Las palabras se han colocado en el lugar exacto de las vivencias. Es así.  El autobús lleva muy poco gente. Nadie se saluda, nadie se habla, todos están ocupados en hablar con alguien que no está a su lado, a través del móvil. Algunos esperan serios que llegue su parada. Pero no hay ningún movimiento para ace...

"Platero y yo"...y yo

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No sé si en algún lugar de este blog he escrito algo sobre "Platero y yo", pero da igual. Porque podría dedicarle muchas páginas, porque hay muchos recuerdos, muchas vivencias enhebradas a su lectura. En todo caso, como las efemérides han de servir para renovar en nosotros el deseo de leer, aprovecho que se celebra estos días el centenario de su publicación para escribir de ese libro, mal llamado de niños, que tantas veces he leído, oído y escrito. En mi colegio se usaba "Platero" para hacer dictados. Páginas enteras del libro las conservo en mi memoria, porque yo también he utilizado esas pequeñas historias, esas imágenes impresionistas, para trabajar de mil y una formas. He sentido que "Platero" es una cumbre de la poesía, sí, de la poesía en general. No es solamente prosa poética, es poesía en prosa, que va más allá. Algunos de sus pasajes tienen un nivel tan alto de emoción que te producen sentimientos encontrados, sensaciones que no puedes desc...

Miénteme...

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Miras hacia arriba y las luces te deslumbran. Miles de bombillas formando dibujos, cruzándose, como si fueran mosaicos romanos, lacerías árabes, como si fueran un bordado en seda, tejido con manos cuidadosas. Resplandecen los árboles de la inmensa avenida, cuajados de pequeñas estrellas, como si hubieran nacido flores luminosas, una floración extraña en el invierno.  Te esperaba al pie de la estación. A lo lejos distingues su figura. Su aspecto, tan conocido, tan amado. Su sonrisa, anunciándose anticipadamente, una sonrisa abierta hacia la espera. Distingues sin oírla su voz. Esa voz que no parece cambiar a pesar de que el tiempo pasa. Una voz que dice cosas que te estremecen. Que nunca te hiere. Que siempre te consuela. Ves el movimiento de sus manos, ese gesto especial de descansar en ellas la barbilla, esa forma de tomarte de la cintura, de sujetarte la cara mientras te besa...Esas manos... La risa os ha mezclado en un suave vaivén y las palabras se amontonan...hay tant...

Soledades

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A veces lees un poema y entiendes el significado exacto de las palabras. El poeta las escribió y tú las recibes como si hubieran sido escritas para ti, incluso como si tú las hubieras escrito. En ocasiones paseas por una ciudad y sus calles, sus edificios, están llenos de una pátina especial que te llama a entenderlos, como si tu itinerario sentimental se escribiera de la misma forma que se trazaron en su día las líneas, los recovecos, las cuestas, de su topografía. También puede ocurrirte con una película. Las imágenes se enlazan entre ellas y se introducen dentro de ti, en tu cabeza, en tu corazón, creando una simbiosis perfecta, con un lenguaje propio que tú conoces y que tiene las claves de tantas sensaciones que te resultan imposibles de explicar...Nadie, salvo tú misma, entiendes el motivo de esa identificación que se abre paso a veces... Confieso que me gusta Hopper y que su pintura me lanza una llamada, un hilo de mensajes, como si fuera una red social que te pregunta, que...

Cuentos para mi niño: El mago despistado

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Dedicatoria: A Antoñito, el chiquilín El mago Oz vive en el pueblo de Lión. Su casa es verde, su nariz es verde y su risa es verde. Oz hace magia pero siempre se equivoca. Hace trucos muy raros. Se confunde con la varita mágica.  Un día se topó con un grillo. El grillo le pidió un favor. Quería ir a la Luna. Pero no sabía nada de cohetes. Oz le dijo: No te preocupes. Te daré un golpe de varita. Pero la varita se equivocó y mandó al grillo a un árbol del parque.  Oz decidió construir un cohete. Cogió una lata, un palo y dos cajas viejas. Lo tocó todo con la varita ! y apareció un despertador !. Dio otro golpe y salió !un pato amarillo! Luego otro y apareció !un bebé de gorila! Oz se echó a llorar.  Fue a visitar al viejo dinosaurio del valle. Se llamaba Arisauro. Este le animó. Arisauro era viejo y listo. Se puso a dar clases de magia a Oz. Le enseñó a mover la varita: !Arriba! !Abajo!  !Rápido! !Despacio! También le enseñó...

Cuentos para mi niño: El ratón Fiti

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Cuando mi hijo era chiquito yo le escribía cuentos. En unos cuadernillos de cuadros que confeccionaba y cosía le contaba historias simpáticas de animales y personajes curiosos. Las cosas que a los niños les gustan. A mi hijo le gustaban y le gustan todavía los tebeos de Mortadelo, las historias de Tintín, los Astérix y otros cómics. Seguramente todo empezó con esos cuentos escritos a mano por mí y que ahora transcribo: El ratón Fiti Dedicatoria: A Antoñito, pitufito " H abía una vez un ratón. Se llamaba Fitipaldi. Era un ratón muy veloz. Sus amigos lo llamaban Fiti.  El ratón Fiti vivía en un pequeño pueblo. Allí las casas eran muy chicas. Pero Fiti vivía en un caserón.  ¿Sabes qué es un caserón? Pues sí, eso, una casa muy grande. Allí Fiti no vivía solo.  En el caserón vivían también dos hombres. Uno de ellos era bajito y con bigotes. El otro era alto y flaco.  Un día hubo un lío gordo. El ratón se comió el queso de Gus, el bajito, y se beb...