Ir al contenido principal

Cecilia, al otro lado


He soñado con ello muchas veces. Viendo a Brando, por ejemplo, en el memorable tennessee “Un tranvía llamado deseo”. No resultaba extraño, desde luego, que Vivian Leigh lo mirara como se mira a un hombre, aunque este ignore la mirada de alguien a quien no siente sino como un remedo de mujer. O contemplando a Andy García en “Los intocables de Elliot Ness” de Brian de Palma, ropa de diseño, mirada natural, acento cubano perfecto. 

Incluso ese sueño ha surgido con el duro Delon en “Rocco y sus hermanos”, tierno al final, ya sabes, y con Russell Crowe en “Prueba de vida”, pétreo buscador de hombres perdidos y consuelo de mujeres que esperan. 

Soñar que traspasas la pantalla, que cruzas el espacio sideral del cine y que llegas allí, a ese lugar innominado en el que ocurren “cosas”. Esas cosas que cuentan los directores y en las que te sumerges, porque la vida tiene poca poesía y muchos sinsabores. 

Como Cecilia. La pobreza de la Gran Depresión, el desamparo, la soledad de que no te comprenda esa persona, el despotismo de alguien que ha jurado amarte y lo ha olvidado, el alcohol que le niebla la mirada….Cecilia lo soñó y llegó Allen y lo hizo realidad en un segundo. Este tipo maneja con sus manos la posibilidad de hacer posible un sueño como este, un deseo irrefrenable, dejar de ser de ti y ser otro en un sitio en el que no te alcancen ni el miedo ni la furia. 

América años 30, el momento ideal para perderlo todo, incluso la vida, si hay ventanas cerca. El momento crucial para empezar de nuevo, si tienes agallas y suficiente dosis de heroísmo. El momento fatal para sentir que estás viviendo de prestado y que todo es tan leve como el aire que cruza la ciudad de New Jersey tan de tarde en tarde. 

Ocurre que el amor estalla en cualquier parte. Incluso aquí, en este decorado de cartón piedra, la foto en blanco y negro que se abre y que se cierra. Jeff Daniels te ha mirado y la lanzado su mano para que tú te agarres y subas al balcón del escenario, cual Julieta que espera a su Romeo, cual amante que espera que la amen. 

Cine dentro del cine. Tributo a los cinéfilos, esos seres especiales que aman (amamos) el cine como si fuera algo nuestro, personal, una muesca en nuestro revólver. Los cinéfilos, que hablamos con palabras de cine, repetimos diálogos, evocamos personajes y sonreímos cuando nos topamos con otro ejemplar de cinefilia por la vida. 

Ternura irónica, mirada compasiva, hacia unos seres y un momento histórico en el que el día a día se podía convertir en una aventura. Qué comer, qué comprar, con qué guisar, qué vestir, qué pensar….de nuevo, en qué soñar. La huída como forma de redimirse del cansancio. La huída hacia el fondo de la pantalla en la que, vez tras vez, se representa la comedia de lujo y fantasía que te gusta. Allí está todo lo que no eres. Están los vestidos, la comida, las joyas, los coches fastuosos, están la gente que sabe hablar y que no grita, los bebedores sociales y no borrachos. Está él, un héroe, un hombre de verdad. Que te mira a los ojos cuando habla, que lleva ropa diferente a toda la que has visto hasta ahora. He aquí a un hombre que te ama. 

Entre Monk, tu marido, y Gil Shepherd hay una distancia tan grande como la que hay entre el cardo y la rosa. Los exabruptos se trocarán en risas. Los insultos en besos. Los desprecios en palabras bonitas. Todas necesitamos que nos amen y que nos amen bien. Esa es la cosa. No es casual que haya tantos cinéfilos entre los corazones sensibles que han tenido una existencia dura. La sublimación de la felicidad, los escenarios que sirven de telón de fondo a la dicha, se reflejan en la pantalla de una forma brutal. El choque con la vida podría hacernos huir de esos escenarios. Pero es justo lo contrario. Ocurre que, en lugar de abandonar el sueño, abandonamos la vida que vivimos y subimos todos los peldaños que nos acercan al mundo que en el cine es usual. Un mundo en el que no es posible aburrirse nunca. 

Cecilia no es una mujer tan solo. Es todas las mujeres. Y los hombres. A veces olvidamos que el desapego y la ausencia anidan en todos, sin distinguir sexos, edades ni clases sociales. Y, para todos, el cine tiene algo que contarnos, algo que explicarnos con la palabra exacta. 

Y, cuando parezca que está todo perdido, cuando ya la esperanza semeje el hilo liviano de un tejido roto, allí aparecerán ellos, en los lujosos escenarios de “Sombrero de copa”, ellos, la inmortal pareja Fred Astaire y Ginger Rogers cantando y bailando el también eterno “Cheek to cheek”.

Sinopsis: 

Cecilia, una víctima más de la Gran Depresión, con un miserable empleo de camarera en New Jersey y un marido en paro, pasa las tardes en el cine, viendo como en la pantalla desfila un mundo de glamour que no estará nunca a su alcance. “La rosa púrpura de El Cairo” es una de sus películas favoritas y, tras verla muchas veces, ocurrirá algo que cambiará su vida. 

Algunos detalles de interés: 

“La rosa púrpura de El Cairo” es un Allen (Woody) de su mejor cosecha. Estrenada en 1985 tiene un reparto lleno de primeras figuras como suele ocurrir con este creador, a quien se rinden los actores incluso con sueldos de pocos ceros: Mia Farrow, Jeff Daniels, Danny Aiello, Dianne Wiest, Van Johnson, Irving Metzman, Stephanie Farrow, Zoe Caldwell, John Wood, Milo O'Shea, Edward Herrmann. 

Mia Farrow, a la sazón pareja del director, es Cecilia, la protagonista, una pobre chica acosada por la mala vida que le da su marido, Monk, encarnado por el genial Danny Aiello. 

Además de dirigirla, Woody Allen escribe el guión, como es habitual en él, aunque no interviene como actor, algo excepcional en aquellos años. El equipo principal se completa con la música de Dick Hyman y la fotografía de Gordon Willis. 

La película tuvo una gran aceptación entre el público fiel al director, que sigue con expectación cada una de sus entregas. En relación con los premios, como también es habitual, no tuvo demasiada suerte. Ya se sabe que Allen es más amado en Europa que en su EEUU natal. Quizá porque es el más europeo de los directores americanos. Aun así, obtuvo el Premio FIPRESCI en el Festival de Cannes, de 1985: fue nominada al mejor guión Original en los Oscar de ese mismo año y obtuvo cuatro nominaciones en los BAFTA, entre ellos, mejor película y mejor guión original. En los premios César consiguió alzarse con el galardón a la mejor película extranjera y el Círculo de Críticos de Nueva York la premió como el mejor guión. 

Personalmente pienso que, junto con “Annie Hall” y “Hanna y sus hermanas”, forma la trilogía magistral de Woody Allen. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

Editores y escritores: "Genius" de Michael Grandage.

Cuando el cine y la literatura se unen para dar lugar a un producto puede pasar cualquier cosa. Y de entrada nadie diría que la figura de un editor puede hacer surgir el entusiasmo que todo protagonista debe causar en el público. Si el editor es Max Perkins y el escritor es Thomas Wolfe, la cosa puede empezar a variar. Pero, si el editor es Colin Firth y el escritor Jude Law, entonces todo se puede transformar en una verdadera alegría para el cuerpo y los sentidos.  Me confieso colinfirthiana desde que este hombre altísimo y con mirada inteligente bordó el papel de Fitzwilliam Darcy en "Orgullo y Prejuicio" versión de la BBC de 1995. Nunca ha habido ni lo habrá un actor que se convierta en un personaje austeniano más verosímil. Tanto es así que miles de admiradoras lo siguen identificando con Darcy, el hombre enamorado de Elizabeth Bennet que todas hubiéramos querido conocer. Ves a Firth y te crees que estás viendo a Darcy. Pero, aún más, lees a Austen y observas el ...

"El placer de vivir sola" de Marjorie Hillis

Para quienes piensen que este es un libro más de esos de autoayuda que nos tienen cercados hace tiempo basta fijarse en el año de su publicación original, 1936. Marjorie Hillis (1889-1971) es una pionera en todos los sentidos. Su trabajo en la revista Vogue la puso en contacto con mujeres que, como ella, llevaban las riendas de su vida. La publicación del libro obtuvo un enorme éxito. Es verdad que ella terminó saliendo del círculo de solteras independientes a las que iba dedicado: se casó en 1939. Pero eso no significa nada, salvo que esperó a casarse el momento en que encontró al hombre adecuado. Este resultó ser Thomas Henry Roulston, viudo y propietario de algunas tiendas en Brooklyn. El matrimonio duró diez años pues su marido murió en 1949.  Hillis, que llegó a ser editora asistente de Vogue, era hija de un pastor congregacional y estudió en un colegio para señoritas en New Jersey. Después del éxito de este libro escribió otro dedicado a los negocios que podía emp...

Mafalda, Quino y las horas más dulces

Estoy viendo que tienes pocos años. Estás en el jardín de aquella casa. Una ventana entreabierta muestra el cuarto de juegos de los niños. Todos están hablando, hay una algarabía que parece un rumor sordo sobre el que descansar los ojos y las manos. La rutina discurre plácidamente. Es verano y el calor se ha asentado en la hora posterior a la siesta. En el jardín, en una jaula pintada de rosa, con columpios y bebederos de metal dorado, está Carlitos , tan acostumbrado al ruido de los niños que ni se inmuta, ni se molesta, sabe que es el sonido de la vida cotidiana en la casa. Estás leyendo un libro. O mejor, una tira, un cómic, un libro con imágenes. En las imágenes hay otros niños y sus nombres y sus figuras ya te son familiares: Está Manolito, que tiene tanto trabajo para entender las cosas; Felipe, tannnn romántico; Susana, que quiere ser mamá a toda costa y cuanto antes; Libertad, que murmura discursos de mayores con palabras tan fuertes (democracia, derecho, revolución);...

"El impacto de lo viejo"

Puede parecernos que los tiempos han cambiado tanto que las manifestaciones artísticas son la cruz de aquellas que pueblan la historia del arte. Puede parecernos que los temas, los modelos, las técnicas, los formatos, han modificado de tal manera su esencia que nada de lo que ahora se trabaja en los talleres de los artistas tiene parangón con el pasado. Puede parecernos, incluso, que los lenguajes son diferentes, simplemente porque podemos echar mano del iPad, del móvil o de la televisión por cable. Fuera de Silicon Valley la vida continúa poco a poco, sin ese estruendoso girar de las horas que convierte los minutos en revoluciones constatables. El Big Data, las telecomunicaciones, la web 3.0., la hiperconectividad, los paraísos virtuales, las redes sociales, todo ello es el signo de los tiempos, la muestra clara de que los siglos generan contradicciones, iconos y un muestrario imposible de evitar en el que nuestra vida se muestra hasta en su mínima esencia.  Pero, si ahon...

Clásicos juveniles: Julio Verne adivina el futuro

Julio Verne , de quien comenzamos enlazando una Webquest realizada con motivo del primer centenario de su muerte, celebrado en 2005, es uno de los escritores más prolíficos, originales e interesantes de la historia de la Literatura universal. Incluso quiénes no hayan leído sus libros tienen referencias sobre su obra, sobre sus novelas, algunas de las cuales se anticiparon al desarrollo de la vida sobre el planeta. Los libros de Julio Verne  (Nantes, 1828-Amiens, 1905) son considerados como literatura juvenil de primera magnitud y muchos de ellos se usan en las aulas para incentivar la lectura y para que los alumnos se adentren en el tesoro de la palabra escrita. Sus comienzos como escritor fueron difíciles. La primera obra que le supuso reconocimiento y fama fue Cinco semanas en globo publicada en 1862. Sus siguientes obras en esta línea fueron Viaje al centro de la Tierra , De la Tierra a la Luna y La vuelta al mundo en ochenta días , una de las más apreciadas...

Historia de un narcisista: incapaz de amar

Tenía en una de las estanterías cerradas con llave un librito pequeño que siempre pensé que era una novelita de amor. Su título es engañoso "Incapaz de amar". Estaba por ahí y nunca le había hecho el menor caso. Eso ocurre a veces con los libros. Llegan a ti no sabes cómo y se quedan por la casa, vagando, a veces quietos, otras veces de un sitio a otro. En este caso ese librillo estaba en la segunda fila de un estante, de esos que contienen libros que te interesan poco y por eso los pones en un lugar recóndito.  Mi manía de quitarle el polvo hasta a los libros que están en cristaleras, todos prácticamente, me ha llevado a descubrirlo ayer tarde y fijaros que lo he leído de un tirón, porque no es una novelita al uso sino un casi ensayo sobre un caso real en el que una mujer inteligente, elegante, culta y bien situada se enamora nada más y nada menos que de un individuo narcisista. Creí que los narcisistas no existían, que eran una invención de la psicología freudiana, ...

Sobre la lectura

La cuestión de la lectura, cómo debe abordarse en los entornos escolares, qué sentido tiene la animación a la lectura, cómo se forman lectores, etc., es un tema que está presente, aunque no lo creamos, en múltiples discusiones científicas, que van de Niesztche a Barthes pasando por otros destacados filósofos, filólogos, historiadores o educadores. Es un aspecto de nuestro trabajo que tiene tanta importancia que quizá estemos obligados a pensar en él, de forma crítica y conociendo lo que han opinado y opinan del tema algunos expertos que pueden arrojar luz al debate. He aquí algunas de esas opiniones, que seguiré completando más adelante. Ojalá fuera posible trasladar esa discusión a nuestro propio hábitat escolar: LA más notable obra de nuestra literatura –porque en toda nuestra literatura no hay nada comparable– en el bachillerato nos la prohíben, es decir, nos la recomiendan; es lo mismo que prohibir, porque recomendar a uno como un deber lo que es una carcajada contra la adapt...

Daphne du Maurier: siempre nos quedará Manderley

  La fama de "Rebecca" ha oscurecido un tanto la de la escritora que la creó, Daphne du Maurier , una londinense de 1907 que murió en Fowey, Cornualles, el 19 de abril de 1989. Pocas escritoras han dado tanta gloria al cine con sus historias. Hasta en cuatro ocasiones sus libros fueron el argumento de importantes películas, tres de ellas por el maestro Hitchcock. Los pájaros, La posada Jamaica, Rebecca, son esas tres. Y luego está La prima Rachel , de 1952 y dirigida por  Henry Koster. Aquí los protagonistas son Richard Burton y Olivia de Havilland, curiosamente la hermana mal avenida de la protagonista de  Rebecca , Joan Fontaine. Hay otra versión más reciente de La prima Rachel  dirigida por Roger Michell y con Rachel Weisz en el papel central. Tan inquietante como todas las obras de esta escritora.  Daphne era la mediana de las tres hijas de un matrimonio formado por un actor y una actriz. Toda su familia está llena de antecedentes artísticos, por lo q...

Moda femenina en la época de Jane Austen

Jane Austen  vivió entre 1775 y 1817, el período histórico conocido como “época georgiana”. Se dio la circunstancia de que, entre 1811 y 1820, precisamente el período en el que  Austen publica sus novelas, el rey George III tuvo que ceder el trono al Príncipe de Gales, luego George IV. Ese período se conoce como “la Regencia”. Los personajes de las novelas de  Jane Austen  visten de acuerdo con la “moda Regencia”. Era una moda que venía, como es natural, de Francia y que, cuando se cortaron los lazos entre ambos países, quedó desprovista de las innovaciones del país vecino, en una especie de prolongación artificial de las tendencias.  En  “Emma” , por ejemplo, novela que podemos tomar como referencia para ver el arreglo femenino, solamente hay cuatro alusiones al look de una mujer. La primera de ellas es la referida a los botines de cordones que Emma rompe adrede para obligar al señor Elton a que las invite, a ella y a Harriet, a entrar en ...