Salíamos de la escuela de Magisterio que estaba en Duque de Nájera y dejábamos atrás el hotel Atlántico y el colegio mayor Beato Diego de Cádiz. Allí cerca, a un lado, nos esperaba majestuoso el Parque Genovés. Hay que tener mucha suerte para estudiar en sus entornos, para disfrutar cada día de sus paseos, sus bancos, sus fuentes, sus estatuas, su silencio y su aclamada soledad. Ibamos allí después de los exámenes, tras las aventuras amorosas y cuando nos metíamos en un lío, algunos de ellos importantes, como cuando asaltamos la oficina donde se preparaban determinados exámenes. Dejemos eso, que ahora somos gente respetable. Lo mejor de aquellos días eran las horas mediadas, cuando no había clase, o las tardes en las que se prolongaba el día, y nosotros dos, inseparables, nos sentábamos a la sombra para reírnos sin tasa, abrazarnos sin recato y besarnos frente a los árboles, frente al mundo, frente a la vida. Oh, cuánto de belleza tenía aquello, qué crepúsculos vivimos, qué atardeceres, qué sol de mediodía tan cálido y tan lleno de deseo, de fuerza juvenil, de afinidad, de encuentro. Nos quisimos hasta el final y nuestra memoria lo guarda en un lugar inaccesible para los otros.
Somos felices ¿verdad? ¿Por qué no íbamos a serlo? (Diálogo entre Edward y Grace) Edward y Grace son Bill Nighy y Annette Bening y llevan muchos años casados aunque eso no es necesariamente bueno. Tienen un hijo de treinta años que ya no vive en casa y al que echan de menos. Edward está cansado de la esgrima matrimonial y Grace está cansada de no tener con quien discutir, ni casi con quien hablar. Hasta aquí, nada nuevo. Los matrimonios de muchos años suelen (o pueden) tener esa sensación de que han perdido el tiempo, de que no ha merecido la pena ese viaje y de que necesitan otra cosa. Aunque no saben de qué cosa se trata. Grace está cansada de la pasividad de Edward y por eso es poco amable, pero tira de la cuerda a ver si él reacciona. Ella es hiriente también con su hijo. Quizá la insatisfacción nos convierta en eso, personas hirientes, gente que hace daño al que tiene al lado. Para ella es un triunfo vivir con una pareja, mantener un matrimonio, pero Edward...no sabemos lo que p...
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