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"Hecatombe" de William Gerhardie


El buen tino de Impedimenta escogiendo autores se refrenda con las obras de William Gerhardie, de quien ya leí y reseñé en este blog su "Inutilidad", deliciosa comedia rusa, lo cual no deja de ser una incongruencia literaria. 

Nacido en San Petersburgo en 1895, Gerhardie fue, por posición, un observador privilegiado de los acontecimientos históricos que tuvieron lugar en las primeras décadas del siglo XX en Rusia y que contemplaron tanto el zarismo, como la Revolución Rusa y las dos Guerras Mundiales. Formado en Oxford, perteneciente a una familia inglesa, su mirada está llena de la objetividad que esa condición le depara. Fue agregado militar y ello le añadió una visión complementaria de los conflictos de su tiempo. 

Gerhardie es un escritor brillante. Su estilo tiene influencias de Chéjov pero el bordado literario es enteramente suyo. La forma de acercarse a los hechos y personajes lo definen como un narrador irónico, detallista sin resultar exagerado, reflexivo, cargado de originalidad y presto a encontrar ese punto de vista que nos interese y conmueva a los lectores. Después de "Inutilidad" escribió y publicó "Los políglotas" su novela más considerada de cada a la crítica y el público. Después aparecerían "Doom" y "Resurrección". Dejó una obra inconclusa y la percepción generalizada de los críticos y profesores de literatura de que estamos ante un escritor de talla. 

"Hecatombe" es una sátira en la que la originalidad exacerbada de Gerhardie no se contuvo y lo lanzó a diseñar un futuro en la era atómica. La diversión está, pues, asegurada. Una diversión plagada de inteligencia, de ingenio colosal. El protagonista es Frank Dickin, que quiere ser escritor. La historia cuenta la relación de este aspirante con una familia rusa, como poco distinta, a la que pertenece la hermosa Eva. Comedia social, ciencia ficción, novela apocalíptica, desventuras y aventuras de tipos que quieren ser lo que no son, científicos locos, escritores y periodistas, una jerga propia de gente excéntrica y un desarrollo plagado de gags. Eso es "Hecatombe". Lo cual es decir mucho. 

A destacar, como en todas las obras que edita esta editorial, el cuidado de la edición, tanto en la traducción a cargo de Martín Schifino (Buenos Aires, 1972), como en la parte gráfica, con una preciosa portada con sobrecubierta, como es habitual en estos libros. Imprescindible. 


Hecatombe. William Gerhardie. Editorial Impedimenta. 2016. Traducción de Martín Schifino. 

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