A veces las noches son frías. Frías y solitarias. Tiempo vacío. Silencio rotundo. No puede uno engañarse a sí mismo. No puede distraerse con el vano ruido que oculta los verdaderos sentimientos. Inevitable que lleguen estas noches. Aunque las horas previas las manos revoloteen por Twitter o por Facebook. Aunque la tele traiga algún concurso, una serie, una película nueva, en la que los protagonistas se enamoran, inopinadamente, todo el tiempo del mundo para ellos.
Sutil y mordaz, Mollie Panter-Downes se sitúa en el verano de 1946, en un pueblo del sur de Inglaterra. Es la postguerra de la Segunda Guerra Mundial, un tiempo de racionamiento en el Reino Unido, un tiempo en que las viejas casas se desmoronan y la gente tiene que buscarse la vida. La historia capta unas horas en la vida de la protagonista, Laura, mientras su marido va a trabajar a Londres y su hija va a la escuela. Todo parece tranquilo, limpio y sin problemas, pero es solo la apariencia, porque las guerras no pasan en balde y a veces se siguen librando en tiempos de paz. Mollie Panter-Downes (1906-1997), fue una escritora precoz y tuvo mucha suerte, pudo publicar lo que quiso durante años. Además fue una articulista fija en The New Yorker. No solo escribió novelas, también reseñas literarias, relatos y no ficción. Su vida profesional fue muy completa y su vida personal también. Tuvo mucha suerte, lo repito. En 1929 se casó, viajó por todo el mundo y vivió muchos año...

Comentarios
Mientras tanto, espero te encuentres con el sosiego necesario.
Mi saludo más afectuoso.