Ir al contenido principal

Entradas

"4321" de Paul Auster

Paul Auster ha estado en la FIL de Guadalajara (México) y he tenido noticia de ello a través de los medios y de los comentarios de algún asistente. De la mano lleva su último libro, casi mil páginas, una novela extensísima y en la que, según confiesa, ha dejado parte de su propia vivencia. La infancia es el tema. Siempre reaparece de alguna manera en la obra de todo escritor y, si no asoma por las rendijas, tendrá el tributo que merece ese tiempo en el que el hombre se hace hombre. La infancia puede llegar a ser el paraíso perdido pero, en todo caso, es la fuente. La culpa, el miedo, la libertad, el deseo, el amor, la fuerza, la envidia, todo se mezcla como en un crisol en esos años iniciales en los que no sabemos quiénes somos ni adónde llegaremos. Esos años lentos, que pierden su sentido durante algunos instantes pero que reverdecen a poco que cerremos los ojos.  Auster es un escritor cotizado y perseguido pero tiene la tendencia a repetir estructuras y a volver sobre a...

"El club de los mentirosos" de Mary Karr

Mary vive en una ciudad del este de Texas cuya mayor riqueza es el petróleo. La industria petrolífera define el modo de vida, influye en sus personajes y en el aire entero del lugar. Su padre bebe, tiene una hermana ciertamente atrevida, su madre pasa de un matrimonio a otro...En esta novela autobiográfica las cosas son como parecen y no hay modo de escabullirse de la forma de escribir de la autora, llena de vivacidad, casi heroísmo y puntos humorísticos. Los años sesenta, en los que vivió su infancia, fueron de cambio en muchos aspectos y en la mayoría de las ciudades. Pero la infancia de Mary Karr tiene el detalle puntual de una vida conmovedora, aunque dura y casi trágica. Ella misma explica al inicio del libro por qué adopta la forma de memorias y no de novela sin más. Con unos familiares tan estrambóticos no tenía ninguna necesidad de inventarlos. Su madre era bebedora, al igual que su padre y usaba las armas de fuego para disparar sobre sus parejas. Precisamente en la c...

Cuestión de andar

(Mujeres andando por Madison Square) Dicen que en Madrid estos días de diciembre hay calles en las que solo se puede andar en una dirección. Madrid es la ciudad que mitifico, que convierto en el paraíso de la diversión y la cultura, en el lugar que querría haber recorrido desde hace años y que apenas conozco. Ahora, en ese Madrid, no podría saltar de un lado a otro de la acera sino que tendría que recorrer esas calles como si fuera en fila india, o mejor, en fila china. Como si trabajara en una fábrica muy gris junto a una ría oriental y llevara un uniforme también gris y un paso gris para llegar a completar una existencia gris. Una vida de mierda.  En mi ciudad todo el mundo dedicaba parte de sus horas de ocio a pasear por una misma calle. La calle Real era el paraíso de los encuentros, los chismes, las suposiciones y las medias verdades. Solo una de sus aceras era transitable por los que no tenían otra cosa que hacer que mirar, ver y reír. La otra era una acera gris,...

Sábado

(León de Smet. Impresionismo belga) Silenciosa la casa, un hilo de sol atraviesa el balcón y te recibe. El café bien caliente, la tostada, un reguero de aceite, un pan que cruje. Olores de cocina en día de fiesta. La radio desgranando titulares. El periódico encima de la mesa. Los ritos del encuentro con quien anoche fuiste, con la idea que dejaste en la mesilla. Se terminó la tregua. Y entre listas de cosas por hacer, emerge, cómo no, esa luz que cultivas y que escondes, para que no se apague mientras puedas.

"Tránsito" de Rachel Cusk

La escritora que protagoniza "A contraluz" la anterior novela de Rachel Cusk, es también el personaje principal de este "Tránsito". En los momentos que recoge el libro, el matrimonio se ha derrumbado y se va a vivir a Londres con sus dos hijos. Hay veces en la vida en la que hay que juntar los trozos desparramados y buscara alguna argamasa que lo una. La ciudad de Londres, los apuros para encontrar un lugar adecuado para vivir, los antiguos amantes que se encuentra, la cotidianeidad en su vertiente más prosaica, todo eso es el caldo de cultivo en el que tendría que renacer la esperanza, si la hubiera.  Rachel Cusk ha escrito ya una docena de libros, entre novelas y libros de memorias, estos últimos sobre la maternidad y la separación matrimonial. La editorial Libros del Asteroide ha publicado estas dos que mencionamos y también sacará a la luz la tercera parte de esta trilogía, Kudos, en 2018. Escrita en primera persona, con escasos diálogos, Tránsito tiene...

No te vayas

Espérate un momento, un instante solo. El tiempo que tarde en desvanecerse la tarde en ese rayo de sol que cruza la plaza sin permiso. El pequeño espacio de tiempo que necesito para hacerme a la idea de que te vas. Para entender que pasarán los días, las horas y las noches, y no te veré cerca, ni lejos, ni tan hondo. El hueco de las manos que se quedan vacías, espérate. El sonido del reloj de la iglesia que se cruza de lado sin que pueda entenderla, espérate. Espérate que acomode mi paso a la nostalgia. Espérate que deje de temblar por no verte. Espérate a que entienda por qué tanta distancia, tantos días, tantos adioses, tanta ausencia de besos. No quiero que te vayas y me dejes. Y no lo sé decir de otra manera. Solamente palabras, ahora que te has marchado. Ahora que ya no queda primavera. Porque yo quiero merendarte al sol. Pero soy cobarde y mi voz ha cedido el paso a una pequeña lágrima sin sabor ni dueño. 

"Jane Austen en la intimidad" de Lucy Worsley

En 1814, cuando contaba con 39 años, Jane Austen viajó sola en diligencia desde Chawton Cottage, en el condado de Hampshire, hasta Londres, donde tenía que negociar la publicación de una de sus novelas. Allí, en este y en otros viajes parecidos, pudo hacer algunas de las cosas que más le gustaban: asistir al teatro (adoraba a Sarah Siddons), ir de compras (las medias de seda eran sus favoritas), cambiarse el peinado o contemplar y hacer suya la última moda en mangas, la manga larga que sustituyó a la manga de farol de su juventud. A la muerte de Jane Austen y con el aumento de lectores de sus novelas y su posterior rehabilitación ante el mundo literario, su familia intentó ocultar muchas facetas de su personalidad y detalles de su vida. La biografía que escribe su sobrino James Edward incide en esta línea de ocultamiento que había comenzado su hermana Cassandra, mayor que Jane tres años, que destruyó mucha correspondencia, desde luego toda aquella que demostraba a las claras el ca...