Ir al contenido principal

"El club de los mentirosos" de Mary Karr


Mary vive en una ciudad del este de Texas cuya mayor riqueza es el petróleo. La industria petrolífera define el modo de vida, influye en sus personajes y en el aire entero del lugar. Su padre bebe, tiene una hermana ciertamente atrevida, su madre pasa de un matrimonio a otro...En esta novela autobiográfica las cosas son como parecen y no hay modo de escabullirse de la forma de escribir de la autora, llena de vivacidad, casi heroísmo y puntos humorísticos. Los años sesenta, en los que vivió su infancia, fueron de cambio en muchos aspectos y en la mayoría de las ciudades. Pero la infancia de Mary Karr tiene el detalle puntual de una vida conmovedora, aunque dura y casi trágica.

Ella misma explica al inicio del libro por qué adopta la forma de memorias y no de novela sin más. Con unos familiares tan estrambóticos no tenía ninguna necesidad de inventarlos. Su madre era bebedora, al igual que su padre y usaba las armas de fuego para disparar sobre sus parejas. Precisamente en la cocina de la casa estaba la huella de esos disparos, en forma de agujeros en los azulejos. Su hermana Lecia era una chica muy bravía y briosa, al estilo de Juanita Calamidad, capaz de todo y por todo. Ella misma, cuando inicia la redacción de esas especiales memorias, es madre soltera y malvive en Nueva York. Todo se conjura, pues, para lanzarse a escribir sobre lo que mejor conoce: su familia y la forma en que esta desafió a la opinión pública, vivieron sus vidas con su estilo personal y no permitieron injerencias ni críticas. O, mejor dicho, pasaron de ellas olímpicamente. 

En este sentido se trata de un libro de superación y de aceptación. Superación de las dificultades, crecimiento interior a pesar de ellas. Aceptación de su origen social, de la vida que le tocó vivir y, sobre todo, de su extraña y nada alentadora parentela. Uno no elige nada de esto, lo más que puede hacer es transformarlo en su imaginación (engañarse a uno mismo) o transformarlo en literatura, que es lo que hace la inefable Mary Karr.

Hay un detalle crucial que no puede pasarse por alto. Mary Karr era una empedernida lectora y esto la llevó a escribir. Los libros son los mejores compañeros de las infancias desgraciadas y todo lo mundo lo acepta así. Si eres una niña infeliz, hija de una familia pobre, con algún bebedor compulsivo entre tus seres más cercanos, tendrás entonces que conjurarlo todo a base de libros y de personajes que te hagan parecer más libre de lo que eres, que te hagan soñar con casas que nunca visitarás o con países que son paraísos para el amor. Así Mary Karr se alió con sus propios lectores, niños de familias tristes convertidos en adultos decentes, que entendieron el poder terapéutico de la palabra, de la lectura y la escritura, para llegar a construirse sin el peso terrible del pasado y de la herencia. 

Por eso, a pesar de todo, la mirada que lanza Mary sobre su vida no es amarga, sino irónica; no es iracunda, sino comprensiva; no es lastimera, sino risueña. El sentido del humor y saber que cada uno tiene que aceptar de donde viene y de quiénes procede, sirve para construir estas memorias satíricas, mordaces, terribles en algunos aspectos pero siempre dulces, divertidas y llenas de sal y pimienta. 

Breve biografía de la autora según la editorial: 
Nació en Groves (Texas, Estados Unidos) en 1955, y desencadenó una revolución con su obra El club de los mentirosos, que fue uno de los libros más vendidos durante un año entero según el New York Times, y mejor libro del año para The New York Times Book Review, The New Yorker, People y Time. Karr ha ganado el Whiting Award, el Radcliffe’s Bunting Fellowship y dos premios Pushcart. Además, ha recibido una beca Guggenheim. Entre sus obras destacan The Art of Memoir, las memorias Lit y Cherry y poemarios como Sinners Welcome, Viper Rum o The Devil’s Tour. Actualmente es profesora de Literatura en la Universidad de Siracusa y vive en Nueva York.

Ficha del libro:
Autor/es: Mary Karr
Traducción: Regina López Muñoz
Epílogo: Lena Dunham
Coedición  de Editorial Periférica y Editorial Erratanaturae
Fecha de publicación: 02/10/2017
Formato: 14 x 21,5
Páginas: 520
PVP: 23,00 €

ISBN: 978-84-16291-53-3

(Esta es la tercera novela que surge de la colaboración de Periférica y Errata naturae después de Tú no eres como otras madres de Angelika Schrobsdorff y Regreso a Berlín de Verna Carlton) 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Anne Carson

  Illustration by Lily Qian. Magazine The Nation.  ********** Estoy sentada en mi butaca azul celeste, mi butaca favorita ahora, desde la que puedo ver sin molestarme la plaza, los naranjos, los bancos y los soportales. Poca gente cruza por aquí, de vez en cuando una señora que arrastra un carro de la compra, o los empleados del ayuntamiento que insisten en venir a podar los setos, o algunos niños que corren en sus triciclos o detrás de las pelotas. Hay un silencio cómodo, un otoño sin hojas sueltas, un tiempo moderado y extraño en estas latitudes. El calor se agazapa y volverá un rato en cualquier momento, pero ahora parece que ha decidido anclar su velero en otro río. De este modo, en silencio, espero que el canal de Youtube que tengo abierto en mi ordenador portátil se decida a comenzar la emisión y que la gente de la academia sueca lance ya el nombre del ganador del Nobel de Literatura. Ningún año me he preocupado tanto de este asunto, así que esta vez me parece de justici...

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

Siempre quise tener a alguien con quien hablar de libros...

Escribí en este blog acerca de la historia de Helene Hanff y de Frank Doel a propósito de la lectura del libro "84, Charing Cross Road", ese homenaje que ella hace a su librero con el que mantuvo una correspondencia de veinte años de un lado al otro del océano. Siempre quise tener a alguien con quien hablar de libros. Hablar de tú a tú, me refiero, sabiendo que la otra persona está interesada en escuchar lo que dices y lo comprende, no en el sentido de "saber" sino de "apreciar". Es verdad que la relación entre ambos fue, al principio, estrictamente comercial, pero eso no implica que no hubiera un verdadero entendimiento, una verdadera causa común: el amor a los libros. Y, dentro de ellos, Helene Hanff tenía dos ámbitos a los que venerar: la literatura clásica y la literatura inglesa. Ambas se cruzan en alguna ocasión, pero no siempre. Su formación autodidacta debía todo a esa voluntad de conocimiento que Doel ayudó a desarrollar. Ella era una escrit...

Mujeres en una isla de papel

/Antonia Ferreras/  Y no solo escritoras, sino también pintoras, en este caso todas españolas. Ahí están Laura Albéniz (1890-1944), Aurelia Moreno Navarro (1882-1968), Luisa Vidal (1876-1918), Julia Alcayde Montoya (1855-1939), Fernanda Francés Arribas (1862-1939), María Luisa Pérez Herrero (1898-1934), María Luisa Puiggener (1867-1921), Adela Ginés y Ortiz (1847-1923), Elena Brockmann (1865-1946), Antonia Ferreras (1873-1953), Marcelina Poncela Hontoria (1864 o 67-1917). Todas ellas vivieron a caballo entre el siglo XIX y el XX. Su obra es hoy casi desconocida, pues las que obtuvieron notoriedad en su tiempo ya la perdieron. Y otras ni siquiera eso. Los condicionamientos familiares, las dificultades inherentes a la proyección pública de las mujeres o la propia dinámica de la profesión artística ha dado lugar a ese desconocimiento y a esas dificultades para brillar en sus tareas. Sin embargo, muchas de ellas tuvieron la suerte y el talento para lograrlo pese a todo. Veamos algunas ...

El flamenco y las Artes

El Flamenco es música. El Flamenco es poesía. Pero es también, por qué no, el gesto, el espacio, el paisaje, los rostros… todo aquello que se encierra en una imagen. La imagen del Flamenco no la han creado los artistas del cante, el baile o el toque, sino los otros. Los   pintores y escultores, los creadores de figurines y decorados, los fotógrafos… El Flamenco ha llamado a la puerta de las otras artes y éstas, abriendo la cancela, han hecho entrar en su universo las visiones del Flamenco, que se perciben no sólo con los ojos, sino con el corazón, porque lo esencial, ya lo sabemos, es invisible a los ojos. Y el Flamenco tiene mucho de esencia, aunque también de arquitectura, de gran rompecabezas que se encaja tiempo a tiempo por aquellos que lo han construido. La mirada que al Flamenco dedican las otras artes tiene mucho que ver con el Flamenco mismo, y, sobre todo, con las definiciones individuales y los sentimientos colectivos de generaciones, escuelas y estilos. No es,...

"Violación. Una historia de amor" De Joyce Carol Oates

La editorial Contraseña  acaba de publicar en español este libro:  "Violación. Una historia de amor".  Un título tan fuerte como ambiguo, tan explicativo como dudoso. No importa. Comienzas a leer el libro y ya no puedes parar. Esa sensación de cosquilleo en el estómago que produce el amor, es también el que produce la literatura cuando te atrapa y te impide moverte de la silla. Al rato, te das cuenta de que has colocado la pierna en mala posición, que tienes la cabeza torcida o que hace frío. Da igual. Estás en la historia y no vas a salir hasta que acabe. Incluso después de cerrar el libro algunas preguntas te surgirán y volverás a interrogarte acerca de las cosas vitales que Oates relata: la capacidad del ser humano para progresar en su vida tras una tragedia, el odio y el amor mezclados, las apariencias, la adolescencia y sus visiones, la vergüenza, el amor maternal mal entendido, el oprobio, lo sucio, lo que nadie quiere contar ni nadie quiere escuchar. Cualquier foto...

El árbol fucsia de la esquina

  El árbol fucsia de la esquina ha estallado. Lo ha hecho sin avisos. Entrado octubre, la naturaleza ha comenzado el juego de cada año. Florecer y esconderse. El árbol llama la atención de mis ojos cuando me asomo a la terraza para echar el toldo. Es un gesto inútil de todas formas. El toldo tapa un sol tímido que va y viene, porque el mes de octubre es discreto en todo, es el mes de la discreción, el mes de los paseos, el mes de los encuentros tras la cansina exposición de todo el verano. Si tienes la suerte de que la espalda no te duela, si la lumbalgia estacional no ha reaparecido, si alguien se cita contigo "a tomar algo", si la tristeza se arrumba por un tiempo en una habitación lejana, si te levantas con ganas de jaleo y de lucha, si optas por escaparte y no perderte, entonces octubre es el mes en el que vas a recorrer la ciudad de punta a punta. Verás cruzar los puentes a la gente atrevida, verás a los remeros en el río, verás el color plata de las tardes inciertas, ve...

"¿Qué fue de los Mulvaney?" de Joyce Carol Oates

La granja es el síntoma de la estabilidad de la familia Mulvaney y su pérdida la nota del derrumbe. Esto exactamente cuenta Joyce Carol Oates en este libro. Cómo una desgracia puede acechar la vida de una familia normal y hasta feliz, para convertirla en un pozo de humillaciones y de tristezas. Cómo no está escrito nada hasta que la vida transcurre. El sueño de los padres, ver a sus hijos convertidos en personas adultas, responsables, sanas y prósperas, puede volar por los aires ante una circunstancia fortuita y feroz. En este sentido, es una especie de tragedia griega, de espacio intermedio entre la fatalidad y la felicidad, de momento cumbre que arrebata a unas personas su forma de vida y su futuro. Así traza Joyce Carol Oates muchas de las historias que escribe. Partiendo de la normalidad, del anonimato, convierte a sus personajes en seres indefensos, en seres perdidos, en seres desesperanzados. Es la esperanza el último eslabón que se les escapa y en esta pérdida hay toda una críti...

No es Cape Cod, es Camposoto

Pero si ya es  octubre, ya no es tiempo de playa!  Es cierto, dices, pero es que los recuerdos son como faros en la noche, iluminan cuando menos te lo esperas. Vas a dormirte y te asaltan, suenan como una sirena en el silencio. Es octubre pero existió agosto, existieron junio y julio, existió septiembre.  Hubo años en los que nos llevabas en el coche y nos descargabas allí y nosotras entrábamos en éxtasis, tal era la soledad de la playa a esas tempranas horas, tal era la quietud de las olas, el ritmo incesante de las mareas que no querían molestar el paseo que dábamos con una fuerza imparable entonces.  Es octubre y ahora los árboles fucsias están floreciendo y van a florecer las rosas en todos los rincones. Mis rosas se perdieron pero quedan las otras. En la playa no había flores ni macizos ni macetas. Estaban el agua, el sol, la arena y el silencio. Ahora ha cambiado todo. 

Un misterio para Josephine

 (Josephine Tey en 1914, con sus hermanas Jean y Etta. Ella es la del centro) La aparición de Josephine Tey en mi vida de lectora se debió a que la editorial Hoja de Lata comenzó a publicar sus libros en español. Antes de eso no  había oído hablar de ella. De modo que es una cosa muy reciente, de los últimos seis años. Leer a Josephine Tey es indagar acerca de su vida y milagros. No sé si todos los lectores hacen este mismo ejercicio, pero, después de seis libros, momento es de enterarse qué pasa con Josephine . Ella misma es un misterio. Además responde a ese tipo de escritor que es muy celoso de su vida privada. Todo lo que quiere decir lo dice en sus libros y lo primero que me llama la atención es que solo conozco una de sus facetas: la de novelista de misterio. Y que desconozco la otra: la de dramaturga. Porque Tey no solo escribió novelas de crímenes y policías sino también obras de teatro que se pusieron con éxito en los escenarios, muchas veces con actores relevantes...