"Final de partida. Diario a los setenta y nueve" de May Sarton
La literatura diarística tiene en May Sarton a una de sus principales representantes. Se trata de un experimento sencillo que tiene más que ver con la mirada que con las palabras. Aunque las palabras están cuidadosamente escogidas. En este blog se recogen otros libros de May Sarton que inciden en la misma temática: ella misma, su vida, su entorno, la naturaleza, la casa, el jardín, sus amores, sus miedos, sus vivencias. El minucioso detalle acompaña la narración y logra que se lea con el cuidado y el mimo con el que la autora lo escribe. Es un milagro de la comunicación entre lector y escritor que no siempre se consigue. Aunque May Sarton y su historia no tengan nada que ver contigo siempre puedes extraer ideas, virtudes, valores, secretos, pasadizos extraños de la mente, que te hacen comprenderla. Es una literatura para leer pausadamente, sentada en algún lugar cómodo, sin estridencias ni ruidos, sin interrupciones, sin prisa, el colmo de la belleza diríamos, el colmo de la paz, de la serenidad. La misma lectura incide en ese aspecto, el transcurrir tranquilo de las cosas, sin exageraciones y sin necesidad de darle más énfasis a lo que ya lo tiene por sí mismo.
May Sarton había nacido en Gante, Bélgica, en 1912, hija de una artista y un historiador de la ciencia. Con dos años la familia huyó ante la invasión alemana y marchó a Inglaterra y desde ahí a Boston, EEUU. En la universidad de Harvard su padre encontró empleo. Ella tuvo una buena formación universitaria y estuvo a punto de acudir al prestigioso Vassar College, si no fuera porque el teatro la llamó y a ello estuvo dedicada, así como a escribir poemas. En la escritura halló su vocación. La aventura la llevó a París y allí vivió un año frecuentando a otros escritores importantes y llevando la vida bohemia propia de los años de entreguerras. Posteriormente marchó a Nuevo México y allí vivió con Judith, su compañera durante trece años, para luego volver con su familia cuando su padre falleció. Ella tuvo unos años difíciles al final de su vida por las sucesivas enfermedades, que no le impidieron, sin embargo, seguir escribiendo y mostrándonos su propia existencia.
Murió el 16 de julio de 1995 y en ese momento había escrito una ingente obra en la que están 53 libros, incluidas 19 novelas, 17 libros de poesía, 15 obras de no ficción, 2 libros infantiles, una obra de teatro y varios guiones, además de una importante correspondencia. Puede decirse que no paró nunca de escribir y que la escritura era su forma de estar en el mundo, de presentarse ante los demás y ante sí misma. Constancia, perseverancia, amplitud de miras, comprensión y empatía hacia los demás, respeto hacia sí misma y su vocación, todo eso hay que contarlo en el haber de esta escritora.
La editorial Gallo Nero lleva publicados un buen número de libros de May Sarton. De algunos de ellos he hablado en este blog:
Además, podéis encontrar aquí una entrada dedicada a ella y a su obra en general, donde se habla de su trayectoria familiar, personal y profesional.




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