"Retrato el mundo tal y como deseo que sea": Robert Doisneau
Las fotos de Robert Doisneau (1912-1994) forman una algarabía ordenada. Parece como si los acontecimientos de la vida necesitaran rubricarse con su firma. Una imagen en la que, en abigarrado conjunto, las personas parecen disfrutar de un secreto que desconocemos. Fue un autodidacta con personalidad propia. El fin de la guerra hizo que pudiera disfrutar de una Francia renacida a la que puso imagen. Y los besos y los abrazos fueron su principal reclamo. Ver las fotos de Doisneau es como viajar en una nave espacial que sobrevolara solo lo que es auténtico, lo que importa. Europa vivió un tiempo único, en el que parecía posible dejar de esconderse, dejar de suplicar, dejar de sufrir pérdidas. Era un niño durante la primer guerra mundial pero en la segunda ya tenía clara su vocación de fotógrafo y la consecuencia de ella: retratar el mundo tal y como deseo que sea. Ese era su código, esa su leyenda. Las fotos de él mismo nos muestran un tipo simpático y con deseos de vivir. Su vida fue larga y obra imperecedera. A mí me alegra ver sus doisneaus, sus besos en la calle, sus atracones de flores, sus personajes atrabiliarios, cual una Vivian Maier cualquiera. Un buen tipo.



Comentarios