Hacía frío, tanto frío. Era febrero y era carnaval. Y nosotros éramos dos jóvenes enamorados aunque no lo sabíamos. Todo el mundo entendía lo que pasaba menos nosotros. Éramos inocentes y sin experiencia. Éramos principiantes en todo aquello. No sabíamos que el ardor de la sangre tiene un nombre y no sabíamos que el amor, cuando llega, nunca arría las velas. Éramos dos amantes inconexos, sin buhardilla ni canción en francés, solo con un asombro tan grande que todo lo llenaba. Debería existir una alerta para esto, algo que te avise, que te diga que sí, que no pierdas la oportunidad, que no juegues con fuego, que el amor es algo que llega y se instala, pero que la ausencia lo convierte en baldío y lo baldío es nostalgia y es ausencia de nuevo. Éramos estudiantes y teníamos preguntas. Debiste hablarme claro. No sé si guardo aquella tarjeta postal de navidad tan críptica, en la que al final no aclarabas nada. Debiste hablarme claro. Ser sincero, dejar la timidez, gritar a todo el mundo que yo era el amor que había llegado. Pero no. No dijiste nada y los signos eran tan indecisos y yo tenía tanto miedo que aquello se convirtió en una asignatura pendiente. Aún la tenemos sin aprobar. Es tarde. Pero es un error. Literalmente soy una persona equivocada. Tú también.
Somos felices ¿verdad? ¿Por qué no íbamos a serlo? (Diálogo entre Edward y Grace) Edward y Grace son Bill Nighy y Annette Bening y llevan muchos años casados aunque eso no es necesariamente bueno. Tienen un hijo de treinta años que ya no vive en casa y al que echan de menos. Edward está cansado de la esgrima matrimonial y Grace está cansada de no tener con quien discutir, ni casi con quien hablar. Hasta aquí, nada nuevo. Los matrimonios de muchos años suelen (o pueden) tener esa sensación de que han perdido el tiempo, de que no ha merecido la pena ese viaje y de que necesitan otra cosa. Aunque no saben de qué cosa se trata. Grace está cansada de la pasividad de Edward y por eso es poco amable, pero tira de la cuerda a ver si él reacciona. Ella es hiriente también con su hijo. Quizá la insatisfacción nos convierta en eso, personas hirientes, gente que hace daño al que tiene al lado. Para ella es un triunfo vivir con una pareja, mantener un matrimonio, pero Edward...no sabemos lo que p...
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