Durante algunos años viví muy cerca del puerto de los Remedios. Primero lo hice en la antigua calle Turia, en la misma esquina que daba a la fábrica de tabacos. Los Remedios es un barrio que me encanta porque aquellos años fueron fastuosos, cada día descubría cosas y gente nueva y tuve ocasión de contemplar historias asombrosas. Luego he seguido yendo y sintiéndome como en casa, incluida una etapa de primavera que terminó cuando todos los renacimientos se encerraron. Después, mi cercanía con el puente sucedió en Pagés del Corro, casi esquina con Génova, a un paso de la Plaza de Cuba. Y la Plaza de Cuba ha sido testigo de felices encuentros, de aventuras increíbles, de juegos amorosos, de vida. Allí las horas tenían explicación. Nuestra terraza de Pagés del Corro contemplaba la Giralda y en las noches de Reyes veía pasar la cabalgata del Ateneo. Desde hace mucho soy una ateneísta de a pie, sin cargo, sin encargos y en el anonimato. En esa foto, con un jersey que claro está conservo, estaba embarazada, debía de ser otoño y tenía que ser feliz como nunca antes ni quizá después. La felicidad traspasa la fotografía, se percibe, se adivina, se huele, se abraza. Al otro lado de la cámara estaba, cómo no, la dicha más completa.
Somos felices ¿verdad? ¿Por qué no íbamos a serlo? (Diálogo entre Edward y Grace) Edward y Grace son Bill Nighy y Annette Bening y llevan muchos años casados aunque eso no es necesariamente bueno. Tienen un hijo de treinta años que ya no vive en casa y al que echan de menos. Edward está cansado de la esgrima matrimonial y Grace está cansada de no tener con quien discutir, ni casi con quien hablar. Hasta aquí, nada nuevo. Los matrimonios de muchos años suelen (o pueden) tener esa sensación de que han perdido el tiempo, de que no ha merecido la pena ese viaje y de que necesitan otra cosa. Aunque no saben de qué cosa se trata. Grace está cansada de la pasividad de Edward y por eso es poco amable, pero tira de la cuerda a ver si él reacciona. Ella es hiriente también con su hijo. Quizá la insatisfacción nos convierta en eso, personas hirientes, gente que hace daño al que tiene al lado. Para ella es un triunfo vivir con una pareja, mantener un matrimonio, pero Edward...no sabemos lo que p...
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