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Matsumoto: A todo tren

 


Si no has leído a Seicho Matsumoto sal corriendo y cómprate sus libros. Yo los he leído en este orden: La chica de Kyushu, Un lugar desconocido y El expreso de Tokio. Puedes leerlos en el orden que quieras porque no es indicativo de nada. Sin embargo, hay otro consejo que me gustaría que tuvieras en cuenta. Si comienzas a leer uno de esos libros ponte cómoda. Nada de hacerlo entre tareas con la idea de ir poquito a poco. No. No podrás dejar el libro y seguirás, seguirás, hasta que la resolución del caso en cuestión tenga lugar. Y eso que hay nombres japoneses por doquier, como es lógico, además de una sociedad diferente, comidas distintas, y, en el tercero de ellos, encima la guía de trenes por medio. Pero es una lectura tan interesante, tan inquietante, tan bien estructurada la historia, tan llena de detalles que te atrapan, que no soltarás el libro. Yo me impongo parones a propósito porque, en caso contrario, lo acabaría en un rato y eso no puede ser. Pero, en realidad, podrías estar leyendo a Matsumoto contra viento y marea. Es un genio. 

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