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La música que tocaba Jane Austen

 


(Pianoforte de Jane Austen en Chawton Cottage en la actualidad)

La familia Austen poseía una buena colección de partituras y cuadernos de música, algunas como hojas sueltas, otras encuadernadas. Toda la colección se ha digitalizado en la Unidad de Digitalización de la Biblioteca Hartley, de la Universidad de Southampton, en los años 2013 a 2015, en un trabajo coordinado por Jeanice Brooks. En Southampton vivió Jane Austen tres años, entre 1806 y 1809, en la casa de su hermano Francis, junto a la esposa de este, su madre, Cassandra y su amiga Marta Lloyd. Ahora se pueden consultar ampliamente y así conocer los gustos musicales de la familia y de Jane Austen en concreto. La colección es variopinta y ha llegado hasta nosotros su conservación por medio de las donaciones y ventas de distintas ramas familiares. Hay que recordar que, de los ocho hermanos Austen, hubo cuatro que no tuvieron hijos por razones distintas: George, Henry, Cassandra y Jane. Los otros hermanos, James, Francis, Charles y Edward, sí tuvieron hijos y algunos familias numerosísimas. Esos son los sobrinos carnales de Jane y son los primeros depositarios de los objetos personales y familiares de la escritora y su familia, no solo partituras, carpetas de música, sino también cartas, diarios y primeros escritos. La familia de Edward, los Austen-Knight, son los descendientes que más poseían, seguramente porque Chawton House tenía una buena biblioteca, donde pudieron estar situados estos documentos en un primer momento. 

Aún así, se sabe de la existencia de otros muchos libros de música que no han aparecido. La venta que hizo el señor Bennet a la salida de Steventon, en 1901, desperdigó los ejemplares y no se conoce cuáles se conservaron o a quiénes se vendieron. Otros descendientes, como Henry Rice, de la rama de Edward Austen-Knight, vendió los que poseía. Dos volúmenes más estaban en la biblioteca de los Knight y se descubrieron en 2009, cuando la investigadora Samantha Carrasco, ayudada por la bibliotecaria Elizabeth Grainger, hacía su tesis doctoral en Chawton House. También se llevaron a Chawton House entre 2009 y 2012, una colección compuesta por siete volúmenes ofrecidos por Beryl Bradford a la familia Jenkyns, descendientes de James Austen. Se catalogaron en el año 1987 y actualmente son propiedad de Richard Jenkyns, que los heredó de su padre Henry Leigh Jenkyns, en 2007. Hay que recordar que Leigh es el apellido de soltera de la madre de Jane, Cassandra Austen. 

La colección principal consta de dieciocho libros de música impresos y manuscritos, propiedad de la familia Austen durante los siglos XVIII y principios del XIX. Son volúmenes de carpetas y partituras encuadernadas, datando la mayoría del tiempo de Jane Austen, 1775-1817. Se trata de 600 piezas musicales (canciones y obras para teclado y arpa, tanto de artistas británicos como internacionales). Forman un mosaico de la cultura musical doméstica de los años alrededor de 1800, información muy valiosa sobre la creación musical en los hogares de las familias de la gentry, que contextualiza los episodios musicales en las novelas de Jane. 

(Composición de Steven Storace)

A principios del siglo XX la mayoría estaban en la biblioteca de la familia Knight en Chawton House, Hampshire. Hay que recordar que Edward Austen-Knight fue adoptado por este matrimonio rico y sin descendencia, con el que vivía desde los doce años. Eran cesiones muy frecuentes porque se entendía que el muchacho tendría mayores oportunidades y, en un momento dado, podría ayudar a sus hermanos, como así sucedió. Cuando Edward heredó esta propiedad a la muerte de sus padres adoptivos, fue su hija Fanny Knight, una de las sobrinas favoritas de Jane, la que llevó allí los libros. Fanny se convirtió por matrimonio en Lady Knatchbull. 

Ya en la década de 1930, Elisabeth M. Lockwood describió algunos de estos libros para un artículo en la revista Music and Letters, 1934, y al mismo tiempo el compositor de Winchester, Sir George Dyson comenzó a utilizarlos como reclamo en recitales de conferencias ilustradas, con el título de "Los libros de música de Miss Jane Austen" Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial la situación cambia y una parte de la colección fue donada para ayudar a revitalizar la memoria de Jane Austen por diversos medios. 

En 1940 se fundó la Sociedad Jane Austen para recaudar fondos que les permitieran conservar la casa de Chawton Cottage y convertirla en Museo. Comienza así la época de vindicación del nombre y la obra de Jane Austen, cuyas acciones y actividades llegan hasta hoy. En 1947 Edward Carpenter compró la casa a la familia Knight, y se creó así la Casa Museo de Jane Austen en julio de 1949. Está claro que, por mucho que Austen fuera una escritora cada vez más reconocida, la familia postiza de su hermano no estaba dispuesta a ceder la casa así como así. El Museo recibió donaciones de cuadernos de música que  habían recibido en herencia y conservado algunos miembros de la familia Austen Knight , como Beryl Bradford o Cassandra Hardy. 

Se puede escudriñar en los cuadernos de música hasta encontrar una especie de censo de autores a los que admiraban y que interpretaban. Los hay desconocidos, difíciles de encontrar y algunas partituras están ilegibles. Entre los que me han llamado la atención destaco a dos porque, si oyes sus músicas, percibes claramente la época Austen y te la imaginas con perfección. Estos son Johan Franz Xaver Sterkel, que nació y murió en Baviera en 1750-1817. Fue capellán y músico de la corte en Maguncia y tuvo contacto en Italia como Giovanni Battista Martini, además de conocer a Beethoven. Este compositor y pianista tiene obras interesantes que las hermanas Austen tocaban en su pianoforte. 



El otro músico es Stephen Storace. Sus composiciones son para violín, cello y pianoforte. Vivió entre 1762 y 1792, con lo que es algo anterior a Sterkel. Tiene sonatas, conciertos para piano, sonatinas y canciones que debieron ser muy conocidas y que poseen el aire que atribuimos a la música de este época, todavía dentro del neoclásico. 



Esta es, con toda claridad, la música que escuchaba y, sobre todo, que tocaba Jane Austen. Puedes imaginarla de fondo en sus películas y sin duda eso te devolverá a la época y a su espíritu literario y vital.
 

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