Ir al contenido principal

No todos son iguales en Connecticut


"Lejos del cielo" es un melodrama de los buenos. De esos que te hacen llorar al final. No le sobra nada y no le falta nada. Douglas Sirk lo rodó antes, pero esta versión no se queda atrás en belleza y en fortaleza. La música de Elmer Bernstein acompaña cada escena y eso son palabras mayores. Y los intérpretes están geniales. Dennis Quaid, con un gesto torcido y culpable, es Frank Witaker, el marido perfecto, el ejecutivo envidiado; Julianne Moore, es Cathy Whitaker, la esposa de Frank y madre de sus dos hijos, niño y niña, la parejita, un ama de casa modélica, que lo mismo lleva la casa, que organiza un cóctel o ayuda a la comunidad en sus necesidades; Dennis Haysbert es Raymond Deagan, un hombre de raza negra hecho a sí mismo, titulado universitario, viudo y padre de una niña de once años; Viola Davis, es Sybil, la sirvienta que sostiene la casa y la vida doméstica y Patricia Clarkson es la amiga íntima de Cathy, Eleanor Fine, una mujer casi perfecta. 


Todd Haynes dirigió la película y logró convertirla en una obra maestra en su género. Dos asuntos golpean la pequeña sociedad en la que viven los protagonistas y cambia su existencia para siempre. Frank, el marido, tiene que terminar aceptando que es homosexual y que su lucha por ser alguien "normal" (esa es la expresión que usa) ha acabado en fracaso. Esa lucha tambalea su vida y la de su esposa, pero permanece oculta al resto de sus amigos y de sus vecinos. Cuando se divorcien, él seguirá siendo el hombre perfecto porque la superficie está limpia y en el fondo se concentra lo oscuro. Por el contrario, la amistad sincera, natural y llena de química entre Cathy y Raymond no pasará el examen colectivo. Los negros en la sociedad de los años cincuenta todavía sufrían una atroz discriminación. En el pueblo donde viven los dos grupos étnicos viven sin cruzarse. No hay entre ellos relaciones de igualdad y la forma afable en la que estas dos personas se tratan no es entendida ni por blancos ni por negros. Este salto sin red se volverá contra los dos. 


Enorme delicadeza es lo que usa el director para poner sobre la mesa la absurda lucha de un hombre contra sus inclinaciones sexuales y lo terrible y también absurdo que es la segregación racial. A nuestros ojos actuales ambas discriminaciones nos parecen incompatibles con la libertad y los derechos de las personas pero entonces suponía un claro reto al que todos se plegaban si querían seguir existiendo. La película muestra de forma extraordinaria todo esto y lo hace con los mejores recursos posibles, una ambientación increíble, unos intérpretes fuera de serie, una música maravillosa y un argumento narrado con maestría. No deberíamos pensar, al verla, que todo esto que denuncia de forma sencilla y directa está ya superado. Si fuera así el mundo sería diferente. 


En realidad, todos sufren. Los deseos no satisfechos, el amoldarse a las convenciones sociales, la necesidad de mantener un estatus en el que uno no cree, los sentimientos sofocados...Todo se conjura para propiciar el sufrimiento. Y es un sufrimiento bastante inútil, nada purificador, más bien absurdo. Porque no tiene razón de ser. El marido ha vivido una ficción obligándose a sí mismo a actuar como se debe. La esposa no ha tenido un marido tal y como ella hubiera deseado. Esa insatisfacción se le trasluce en todo. El jardinero tiene que luchar contra su raza y su situación social que le impide querer en todo su sentido a una mujer que le ha producido los mejores sentimientos de su vida. La amiga no lo es tanto, solo hasta que puede soportar la transgresión. Y los niños son también víctimas. Niños que no comparten cosas con sus padres, niños atados a las normas y a los prejuicios, niñas que son apedreadas...Toda la película expresa a cada fotograma cómo vivir de acuerdo con normas que no tienen sentido le quita todo el sentido a la vida.


Julianne Moore es una actriz encantadora. No solo por su belleza física, su precioso pelo y su sonrisa única, sino por los matices que siempre aporta a su personaje. Por su parte Dennis Haysbert es un extraordinario actor. En la serie "24" incorporó el papel del presidente Palmer, el primer presidente negro de EEUU, mucho antes de Obama y ya puso de manifiesto su estilo, elegancia, gesto delicado y todo ello sin estridencia alguna. "Lejos del cielo" es un magnífico melodrama. Y un buen melodrama siempre nos hace disfrutar. Esto es cine, cine clásico hecho en los dos mil.

(16-08-2019)

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Un hermoso día" de Mollie Panter-Downes

  Sutil y mordaz, Mollie Panter-Downes se sitúa en el verano de 1946, en un pueblo del sur de Inglaterra. Es la postguerra de la Segunda Guerra Mundial, un tiempo de racionamiento en el Reino Unido, un tiempo en que las viejas casas se desmoronan y la gente tiene que buscarse la vida. La historia capta unas horas en la vida de la protagonista, Laura, mientras su marido va a trabajar a Londres y su hija va a la escuela. Todo parece tranquilo, limpio y sin problemas, pero es solo la apariencia, porque las guerras no pasan en balde y a veces se siguen librando en tiempos de paz.  Mollie Panter-Downes (1906-1997), fue una escritora precoz y tuvo mucha suerte, pudo publicar lo que quiso durante años. Además fue una articulista fija en The New Yorker. No solo escribió novelas, también reseñas literarias, relatos y no ficción. Su vida profesional fue muy completa y su vida personal también. Tuvo mucha suerte, lo repito. En 1929 se casó, viajó por todo el mundo y vivió muchos año...

Anne Carson

  Illustration by Lily Qian. Magazine The Nation.  ********** Estoy sentada en mi butaca azul celeste, mi butaca favorita ahora, desde la que puedo ver sin molestarme la plaza, los naranjos, los bancos y los soportales. Poca gente cruza por aquí, de vez en cuando una señora que arrastra un carro de la compra, o los empleados del ayuntamiento que insisten en venir a podar los setos, o algunos niños que corren en sus triciclos o detrás de las pelotas. Hay un silencio cómodo, un otoño sin hojas sueltas, un tiempo moderado y extraño en estas latitudes. El calor se agazapa y volverá un rato en cualquier momento, pero ahora parece que ha decidido anclar su velero en otro río. De este modo, en silencio, espero que el canal de Youtube que tengo abierto en mi ordenador portátil se decida a comenzar la emisión y que la gente de la academia sueca lance ya el nombre del ganador del Nobel de Literatura. Ningún año me he preocupado tanto de este asunto, así que esta vez me parece de justici...

El árbol fucsia de la esquina

  El árbol fucsia de la esquina ha estallado. Lo ha hecho sin avisos. Entrado octubre, la naturaleza ha comenzado el juego de cada año. Florecer y esconderse. El árbol llama la atención de mis ojos cuando me asomo a la terraza para echar el toldo. Es un gesto inútil de todas formas. El toldo tapa un sol tímido que va y viene, porque el mes de octubre es discreto en todo, es el mes de la discreción, el mes de los paseos, el mes de los encuentros tras la cansina exposición de todo el verano. Si tienes la suerte de que la espalda no te duela, si la lumbalgia estacional no ha reaparecido, si alguien se cita contigo "a tomar algo", si la tristeza se arrumba por un tiempo en una habitación lejana, si te levantas con ganas de jaleo y de lucha, si optas por escaparte y no perderte, entonces octubre es el mes en el que vas a recorrer la ciudad de punta a punta. Verás cruzar los puentes a la gente atrevida, verás a los remeros en el río, verás el color plata de las tardes inciertas, ve...

Siempre quise tener a alguien con quien hablar de libros...

Escribí en este blog acerca de la historia de Helene Hanff y de Frank Doel a propósito de la lectura del libro "84, Charing Cross Road", ese homenaje que ella hace a su librero con el que mantuvo una correspondencia de veinte años de un lado al otro del océano. Siempre quise tener a alguien con quien hablar de libros. Hablar de tú a tú, me refiero, sabiendo que la otra persona está interesada en escuchar lo que dices y lo comprende, no en el sentido de "saber" sino de "apreciar". Es verdad que la relación entre ambos fue, al principio, estrictamente comercial, pero eso no implica que no hubiera un verdadero entendimiento, una verdadera causa común: el amor a los libros. Y, dentro de ellos, Helene Hanff tenía dos ámbitos a los que venerar: la literatura clásica y la literatura inglesa. Ambas se cruzan en alguna ocasión, pero no siempre. Su formación autodidacta debía todo a esa voluntad de conocimiento que Doel ayudó a desarrollar. Ella era una escrit...

No es Cape Cod, es Camposoto

Pero si ya es  octubre, ya no es tiempo de playa!  Es cierto, dices, pero es que los recuerdos son como faros en la noche, iluminan cuando menos te lo esperas. Vas a dormirte y te asaltan, suenan como una sirena en el silencio. Es octubre pero existió agosto, existieron junio y julio, existió septiembre.  Hubo años en los que nos llevabas en el coche y nos descargabas allí y nosotras entrábamos en éxtasis, tal era la soledad de la playa a esas tempranas horas, tal era la quietud de las olas, el ritmo incesante de las mareas que no querían molestar el paseo que dábamos con una fuerza imparable entonces.  Es octubre y ahora los árboles fucsias están floreciendo y van a florecer las rosas en todos los rincones. Mis rosas se perdieron pero quedan las otras. En la playa no había flores ni macizos ni macetas. Estaban el agua, el sol, la arena y el silencio. Ahora ha cambiado todo. 

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

Mujeres en una isla de papel

/Antonia Ferreras/  Y no solo escritoras, sino también pintoras, en este caso todas españolas. Ahí están Laura Albéniz (1890-1944), Aurelia Moreno Navarro (1882-1968), Luisa Vidal (1876-1918), Julia Alcayde Montoya (1855-1939), Fernanda Francés Arribas (1862-1939), María Luisa Pérez Herrero (1898-1934), María Luisa Puiggener (1867-1921), Adela Ginés y Ortiz (1847-1923), Elena Brockmann (1865-1946), Antonia Ferreras (1873-1953), Marcelina Poncela Hontoria (1864 o 67-1917). Todas ellas vivieron a caballo entre el siglo XIX y el XX. Su obra es hoy casi desconocida, pues las que obtuvieron notoriedad en su tiempo ya la perdieron. Y otras ni siquiera eso. Los condicionamientos familiares, las dificultades inherentes a la proyección pública de las mujeres o la propia dinámica de la profesión artística ha dado lugar a ese desconocimiento y a esas dificultades para brillar en sus tareas. Sin embargo, muchas de ellas tuvieron la suerte y el talento para lograrlo pese a todo. Veamos algunas ...

El flamenco y las Artes

El Flamenco es música. El Flamenco es poesía. Pero es también, por qué no, el gesto, el espacio, el paisaje, los rostros… todo aquello que se encierra en una imagen. La imagen del Flamenco no la han creado los artistas del cante, el baile o el toque, sino los otros. Los   pintores y escultores, los creadores de figurines y decorados, los fotógrafos… El Flamenco ha llamado a la puerta de las otras artes y éstas, abriendo la cancela, han hecho entrar en su universo las visiones del Flamenco, que se perciben no sólo con los ojos, sino con el corazón, porque lo esencial, ya lo sabemos, es invisible a los ojos. Y el Flamenco tiene mucho de esencia, aunque también de arquitectura, de gran rompecabezas que se encaja tiempo a tiempo por aquellos que lo han construido. La mirada que al Flamenco dedican las otras artes tiene mucho que ver con el Flamenco mismo, y, sobre todo, con las definiciones individuales y los sentimientos colectivos de generaciones, escuelas y estilos. No es,...

"Violación. Una historia de amor" De Joyce Carol Oates

La editorial Contraseña  acaba de publicar en español este libro:  "Violación. Una historia de amor".  Un título tan fuerte como ambiguo, tan explicativo como dudoso. No importa. Comienzas a leer el libro y ya no puedes parar. Esa sensación de cosquilleo en el estómago que produce el amor, es también el que produce la literatura cuando te atrapa y te impide moverte de la silla. Al rato, te das cuenta de que has colocado la pierna en mala posición, que tienes la cabeza torcida o que hace frío. Da igual. Estás en la historia y no vas a salir hasta que acabe. Incluso después de cerrar el libro algunas preguntas te surgirán y volverás a interrogarte acerca de las cosas vitales que Oates relata: la capacidad del ser humano para progresar en su vida tras una tragedia, el odio y el amor mezclados, las apariencias, la adolescencia y sus visiones, la vergüenza, el amor maternal mal entendido, el oprobio, lo sucio, lo que nadie quiere contar ni nadie quiere escuchar. Cualquier foto...

Un misterio para Josephine

 (Josephine Tey en 1914, con sus hermanas Jean y Etta. Ella es la del centro) La aparición de Josephine Tey en mi vida de lectora se debió a que la editorial Hoja de Lata comenzó a publicar sus libros en español. Antes de eso no  había oído hablar de ella. De modo que es una cosa muy reciente, de los últimos seis años. Leer a Josephine Tey es indagar acerca de su vida y milagros. No sé si todos los lectores hacen este mismo ejercicio, pero, después de seis libros, momento es de enterarse qué pasa con Josephine . Ella misma es un misterio. Además responde a ese tipo de escritor que es muy celoso de su vida privada. Todo lo que quiere decir lo dice en sus libros y lo primero que me llama la atención es que solo conozco una de sus facetas: la de novelista de misterio. Y que desconozco la otra: la de dramaturga. Porque Tey no solo escribió novelas de crímenes y policías sino también obras de teatro que se pusieron con éxito en los escenarios, muchas veces con actores relevantes...