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"A Virginia le gustaba Vita" de Pilar Bellver


Vita Sackville-West y Virginia Woolf son dos mujeres interesantes e influyentes que aquí se encuentran porque la autora del libro recrea a su modo y con su estilo una historia de amor que fue real. Lo que comenzó siendo un relato con el mismo título, incluido en la antología Ábreme con cuidado (Dos Bigotes, 2015), se ha convertido en esta novela, publicada por la misma editorial y cuya cuarta edición vio la luz en junio de 2017. El trasfondo de la acción ya lo conocemos. El apasionante periodo de entreguerras, la novedad que supuso para la adormecida élite cultural inglesa la aparición del grupo de Bloomsbury y ese ir y venir de personajes que se escribían cartas, se enamoraban, se odiaban y vivían. 

El libro tiene una curiosa estructura. Cuatro cartas de desigual longitud cada una de las cuales forma un capítulo: La tela azul, El cuadro, La virgen, La anunciación. Después, un apéndice titulado La tela azul del cuadro de la Virgen de la Anunciación, que no forma parte de la novela, pero que la autora incluye a modo de apéndice documental. Por último, la bibliografía y las notas a la bibliografía, ya que, aunque es una obra de ficción (así se avisa) está basada en personajes y en hechos reales. 

La tela azul es la carta primera y la que envía Virginia Woolf a Vita Sackville-West, desde Londres al castillo de Knole a primeros de diciembre de 1925. En aquel momento Virginia tiene cuarenta y tres años y Vita treinta y tres. La carta, como todas las demás, tiene numerosas notas al pie, para dar cuenta de detalles que complementan el texto de la misma. El cuadro es una carta que escribe Vita a Harold Nicolson y que va desde Knole a Teherán a mediados de diciembre de 1925. Nicolson era el marido de Vita y la autora hace hincapié en la especial complicidad que los unió toda la vida a pesar de que ambos eran homosexuales y tenían sus propias relaciones. Hay que decir que, además de Virginia, Vita fue amante de Rosamund Grosvenor, Violet Trefusis y otras mujeres. 

La tercera carta, es decir, el tercer capítulo es La virgen y se trata de la carta de Virginia a Vita, enviada desde Londres a Teherán, a finales de enero de 1926. En la carta, Virginia habla de amor, de deseo y se queja de que Vita se escapara de su lado en lugar de disfrutar de su pasión compartida. Se hace alusión en la carta a las relaciones que tuvo Virginia antes de conocer a Vita y también a otras relaciones de Vita que Virginia conoce directamente o por confidencias de su amiga. 

El cuarto capítulo se titula La anunciación y es una carta de Vita a Virginia, enviada desde Teherán a Londres a principios de febrero de 1926. Los cuatro capítulos siguen así, un orden cronológico en lo que se refiere a las cartas y, por tanto, a los acontecimientos, que están centrados en un espacio temporal corto pero que tienen luego idas y venidas de forma que el caleidoscopio es mucho más completo. El comienzo de la carta que va en cursiva corresponde a una carta real. Este recurso lo utiliza la autora durante el libro, después de habernos advertido de ello al iniciarlo. La pasión que Vita exhibe en el fragmento es innegable. Su escritura es vigorosa y de una gran expresividad. 

Con respecto al apéndice hay que decir que resulta muy explicativo de algunos aspectos que, de otra forma, quedarían en la oscuridad. El hecho de que se intente que la novela recale en los sentimientos y emociones de las dos protagonistas hace que la autora insista en dotarla de verosimilitud y para ello se apoya tanto en las notas a pie de página como en las cuestiones que trata y desarrolla en este apéndice. Es una estructura poco usual en una novela, pero que ayuda al conocimiento de Vita y Virginia, del ambiente en que vivieron y de las circunstancias de su relación. En realidad, en ningún momento, leyendo las cartas, nos sentimos que leemos una novela, más bien nos parece que son cartas reales que personas reales escribieron. 

Por último, la bibliografía contiene las obras que la autora ha leído sobre Virginia y las que ha leído de Virginia. No se conoce ninguna biografía de Vita, como remarca Pilar Bellver. 

A Virginia le gustaba Vita. Pilar Bellver. Editorial DosBigotes. Junio 2017

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