Ir al contenido principal

La ciudad de las sombras


Fritz Lang decide hacer un noir que pase a la historia del cine y se apresta a ello sin complejos. Toda la maldad del mundo se concentra en la imaginaria ciudad de Kenport, del imaginario condado de Parkway. Imposible situar la acción en un enclave real. Mucha gente podría darse por aludida y las demandas judiciales volar hacia la mesa de los Estudios de la Columbia. 

Los ingredientes de la historia estaban ya en un serial de tercera fila (todos los seriales lo son) que un tipo con ansias de grandeza, William P. McGivern, había convertido en novela y un genial periodista de sucesos, Sydney Boehm, en guión. Los periodistas de sucesos son gente retorcida, que disfrutan con los crímenes pasionales y los cuerpos troceados. Se pasean por los velatorios buscando carnaza y son capaces de ingeniar una historia en horas veinticuatro. No puedes fiarte de ellos. Salvo si se convierten en guionistas y desahogan así sus bajos instintos literarios. 

En la trama de la película conviven el crimen organizado, el soborno, la venganza, el odio, el interés y el engaño, con el deseo de justicia y la defensa de los principios. Basta un hombre bueno para no perder la esperanza. Ese hombre es Glenn Ford Bannion, el sargento de policía que pondrá toda la carne en el asador para conseguir averiguar aquello que ha llevado a la muerte por suicidio a su compañero Duncan. Lo apostará todo, incluso a su esposa, que será abatida por los malos dentro de esta ceremonia de jauría humana, sin Marlon Brando, aunque con la hermana Jocelyn, lo cual que no es lo mismo pero tiene su toque de saga familiar. 

Todo está contaminado. Kenport es una ciudad en sombras. Como en ese cómic de Dick Tracy que protagonizaron un Warren Beatty vestido de amarillo y una Madonna haciendo de lagarta con clase. Aquí la corrupción ocupa todas las parcelas de la vida. Es el lenguaje. El modo. Cuando no funciona, aparecen el soborno y el chantaje. Luego, el asesinato. Las estructuras sociales están corrompidas y Lang no se recata a la hora de implicarlos a todos. Que nadie quede a salvo de esta degradación. Pero, además, introduce la inquietud, la duda, la confusión, con esos personajes cuya ambigüedad moral es lo más peligroso. La violencia se huele, se oye, aunque no se ve. Es una violencia oculta. Una violencia presentida.  Una violencia invisible. 

El contraste entre buenos y malos se reproduce en la fotografía, con negros, blancos y grises a contraluz y claroscuros inéditos. Los diálogos son tan acertados como en todas las películas de la serie negra, diálogos que se quedan en la memoria y que estás tentado a reproducir en cualquier situación de la vida, aunque no medien pistolas ni puñetazos. Te llegan tan dentro que repites las frases como si se las hubieras oído al vecino de enfrente. Oye tú, canalla, lárgate o te descerrajo una bala en tu puta cabeza. Cosas así. 


La música orquestal, a base de viento y de cuerda, cerca los espíritus y los va arrastrando sin piedad, desde una primera parte expositiva, donde la narración es lo que prima, hacia una segunda parte conclusiva, llena de sorpresas y de evidencias que no queremos ver. Esto no está pasando. Miras y cierras los ojos. Observas con las manos colocadas en la cara, en ese gesto infantil que intenta no perderse nada sin asustarse del todo. Esa forma de mirar tan típica de las películas que te inquietan sin que haya monstruos en la pantalla. 

Todos los aspectos técnicos están al servicio de un ritmo narrativo feroz, impulsivo, directo, sin ambages. Glenn Ford no está para florituras, así que va directo al grano, pero tiene un momento de debilidad y esa debilidad, con nombre de mujer, certifica que es humano y no un hombre de negro o un extraterrestre. Debilidad es una enfermedad femenina, por eso es más terrible que los hombres la padezcan. 

Algunas cosas definen la cinta ante los ojos de aquellos que la adoran: La gabardina sencilla y amplia de Glenn Ford, la maldad unívoca de Lee Marvin y, sobre todo, el ejercicio de estilo de esa violencia elíptica. Quizá sea la película más violenta del cine de esa época pero está tratada con una elegancia formidable, situándola siempre o casi siempre fuera de escena. 

Vivir entre sombras tiene eso: la oscuridad avanza, se despliega, se extiende. Se apodera del alma de los buenos y, al final, nadie quedará incólume, todos se mancharán del mismo lodo. 

Una poética de la desesperanza que terminará convertida en papel de periódico destinado a envolver un trozo de cordero fresco. 



Sinopsis: 

Tom Duncan, policía, deja, antes de suicidarse, una carta en la que relata los sobornos que ha recibido por parte de los gánsters de la ciudad de Kenport y denuncia la corrupción de políticos y funcionarios. Este es el inicio de una investigación que llevará a cabo Dave Bannion, sargento de policía, quien, en su intento de esclarecer su muerte tropezará con un volcán en erupción, cuya lava lo arrastrará a él también. 

Algunos detalles de interés: 

“The Big Heat”, de título español “Los sobornados” es una película de 1953, dirigida por Fritz Lang, considerada una obra maestra del género negro. Está basada en el serial del Saturday Evening Post que había escrito William P. McGivern, editado como novela en 1952. El guión corrió a cargo de Sydney Bohm, la fotografía de Charles Lang y la música de Daniele Amfitheatrof. 

Se trata de una película de bajo presupuesto, convertida en film de culto sin necesidad de demasiado esfuerzo propagandístico por los Estudios de la Columbia Pictures. 

En su reparto, Glenn Ford (Dave Bannion), Gloria Grahame (Debby Marsh), Jocelyn Brando (Katie Bannion), Alexander Scourby, Jeannette Nolan (Bertha Duncan) y un extraordinario “malo” Lee Marvin (Vince Stone). 


Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"Una a una en la oscuridad" de Deirdre Madden

La literatura irlandesa siempre ofrece nombres nuevos y una pujanza envidiosa. Deirdre Madden es una de esas nuevas voces que ha escrito una novela potente, que no rehúye cualidades como la fortaleza, la sinceridad, la imaginación, la verdad. El asesinato de un padre convulsiona a toda la familia, a la esposa y a las hijas. Es el punto de partida de la narración que ha editado en español la editorial Errata Natural con una traducción de Regina López Muñoz.  La protagonista es la joven Cate, que vive en Londres pero que tiene a toda su familia en Irlanda del Norte y allí viaja en vísperas del alto el fuego de 1994. Ella forma parte de la familia de Charlie Queen, una familia católica que guarda recuerdos y vivencias desde hace muchos años en esa zona, además de la casa familiar, que es donde se produce el reencuentro. El asesinato del padre a manos de paramilitares cambiará la vida de todos y dará comienzo a una nueva época en sus vidas. Un hecho traumático siempre produce heri...

Una experiencia maravillosa

Los que nos dedicamos a la enseñanza por vocación sabemos que, lo que más llena y lo que más satisface de esta profesión es el contacto con los alumnos. Más aún, enseñar a los alumnos , hacerles llegar el conocimiento, compartir con ellos lo que tú has aprendido antes de los maestros y profesores que te precedieron. Los profesores enseñamos muchas cosas, no solamente conocimientos, sino también actitudes, porque somos un ejemplo para los alumnos, para lo bueno y para lo malo, aunque no queramos o no nos demos cuenta. También transmitimos nuestro gusto por las cosas, nuestras aficiones, nuestros valores. Esta relación entre profesor y alumno es una de las más importantes que pueden tenerse en la vida. Y cuando esa relación cuaja en una promoción de alumnos a los que has podido dejar tu "impronta", entonces las cosas rozan lo maravilloso. Quizá todos vosotros, como yo, recordáis a algún profesor especial, a algún maestro que, todavía, continúa con vosotros, en vuestr...

Oviedo

  En una ocasión viajé a Oviedo. Era un tiempo en el que solía ir a conocer las ciudades de España. Oviedo me encantó. Paramos en un hotel barato, que estaba cerca de la plaza Fontán, donde se pone el mercado típico. Estuvimos en día de mercado y era fastuoso, lleno de gente y de productos fantásticos. No tengo ni una sola foto de allí pero ya sé el motivo: mi marido de entonces era fotógrafo y todo lo hacía en diapositivas, pero se las quedó todas tras el divorcio. De modo que tengo que tirar de memoria solamente y no de imágenes de aquel entonces, que seguro que hubo muchísimas.  Recuerdo que el cielo estaba siempre nublado. La señora de uno de los colmados me dijo que ese cielo gris era el que le gustaba a ellos y se enfadó mucho cuando uno de los días salió un sol muy fuerte. Yo prefería el sol, claro está, aunque noté que siempre había una temperatura agradable porque las nubes actuaban a modo de gran toldo sobre la ciudad. Claro que fuimos en verano. Conocí la catedral y...

Las niñas pobres no llegan a nada, pero adoran los libros

 /Ilustración de Juliana Vido / Se pierde mucho talento cada día, se pierde mucha inteligencia. La verdadera brecha no está entre hombres y mujeres, ni entre razas, ni entre países. La verdadera brecha es la de los ricos y los pobres. Ha existido siempre, siempre existirá. No hay forma de que cambie. Y esto indica otra cosa. Si naces en una familia con medios económicos entonces podrás llegar lejos, tendrás amistades que te defiendan y ayuden. Si, por el contrario, naces en un hogar pobre, no hace falta que sea desestructurado o marginado, basta conque sea de clase media baja , entonces te verás solo. Sola. Es así. Por muy inteligente que seas, incluso aunque estudies mucho y tengas títulos. Nadie te ayudará, no llegarás a nada, a pesar de que adores los libros. 

"Golpe de gracia" de Dennis Lehane

  En otra de las novelas de mayor éxito de Lehane "Mystic River" los protagonistas son tres hombres, tres amigos de la infancia que confluyen en un momento dramático, cuando la hija de uno de ellos ha desaparecido. En este caso, la vuelta a la escena literaria de Lehane tiene como protagonista a una mujer de cuarenta y dos años, muy estropeada para su edad, que se llama Mary Pat y que también busca a su hija desaparecida una noche. Ambas novelas coinciden en los ambientes de degradación personal y social en que se desarrollan. Aquí el contexto histórico está centrada directamente en los años setenta, cuando el problema racial seguía estando en su punto más alto y las mafias, entre ellas la irlandesa, campaban a sus anchas. De este modo, cualquier problema familiar se convertía en un problema de la comunidad y al revés. La miseria, la falta de dinero, los divorcios, los jóvenes sin esperanza, todos confluyen en el mismo espacio, un escenario proclive a la  desesperación.  ...

Historia de un narcisista: incapaz de amar

Tenía en una de las estanterías cerradas con llave un librito pequeño que siempre pensé que era una novelita de amor. Su título es engañoso "Incapaz de amar". Estaba por ahí y nunca le había hecho el menor caso. Eso ocurre a veces con los libros. Llegan a ti no sabes cómo y se quedan por la casa, vagando, a veces quietos, otras veces de un sitio a otro. En este caso ese librillo estaba en la segunda fila de un estante, de esos que contienen libros que te interesan poco y por eso los pones en un lugar recóndito.  Mi manía de quitarle el polvo hasta a los libros que están en cristaleras, todos prácticamente, me ha llevado a descubrirlo ayer tarde y fijaros que lo he leído de un tirón, porque no es una novelita al uso sino un casi ensayo sobre un caso real en el que una mujer inteligente, elegante, culta y bien situada se enamora nada más y nada menos que de un individuo narcisista. Creí que los narcisistas no existían, que eran una invención de la psicología freudiana, ...

"Un día en la vida de Clarita" de Rosa Montero

 He leído alguna cosa de Rosa Montero antes de este libro. No suelo leer literatura española actual porque me parece plana y falta de calidad. En este caso, hice una excepción. El mérito es de la editorial Alfaguara que hace una sinopsis que engancha bastante. Pero el libro no merece la pena en absoluto. Lees unas pocas páginas y te engancha, es la primera parte y crees que a Clarita le va a suceder algo interesante, algo profundo, pero no, solo es una cuestión de imitar las novelas de acción y para eso hay que ser Dennis Lehane. Tendrá mucha publicidad, lo comprará mucha gente, pero da igual. Es una mala novela. 

La casa de los sueños sosegados

Chawton Cottage Yo también buscaba una casa donde vivir y trabajar y crearme un mundo a mi ritmo, pero incluso en mi imaginación ese lugar aparecía difuso, indefinido, falso o irreal o falto de realismo.  Deborah Levy. Una casa propia No se ha insistido lo bastante en el hecho de que Jane Austen nunca poseyó una casa, ni tampoco en la itinerancia de su vida. Fue una vida corta pero vivió en varias casas y pocos meses estaban exentos de viajes a cualquiera de las obligaciones que tenía contraídas como hermana de muchos hermanos. Y hermana soltera. Las solteras solían ser las encargadas de ayudar en los partos, de atender a los niños pequeños, de hacer compañía a las personas mayores y de contribuir al cuidado de los enfermos. Los cuidados son todavía hoy cosa femenina y mucho más lo eran en aquel tiempo. Se suponía que las hermanas solteras eran las indicadas para estar disponibles para todo. Y desde luego esto se llevaba a rajatabla entre los Austen. De ese modo, vemos a Jane y a s...

"Un hermoso día" de Mollie Panter-Downes

  Sutil y mordaz, Mollie Panter-Downes se sitúa en el verano de 1946, en un pueblo del sur de Inglaterra. Es la postguerra de la Segunda Guerra Mundial, un tiempo de racionamiento en el Reino Unido, un tiempo en que las viejas casas se desmoronan y la gente tiene que buscarse la vida. La historia capta unas horas en la vida de la protagonista, Laura, mientras su marido va a trabajar a Londres y su hija va a la escuela. Todo parece tranquilo, limpio y sin problemas, pero es solo la apariencia, porque las guerras no pasan en balde y a veces se siguen librando en tiempos de paz.  Mollie Panter-Downes (1906-1997), fue una escritora precoz y tuvo mucha suerte, pudo publicar lo que quiso durante años. Además fue una articulista fija en The New Yorker. No solo escribió novelas, también reseñas literarias, relatos y no ficción. Su vida profesional fue muy completa y su vida personal también. Tuvo mucha suerte, lo repito. En 1929 se casó, viajó por todo el mundo y vivió muchos año...