(Mujer delante de un espejo. Mosè Bianchi) En diciembre de 1795, cuando Jane Austen tenía 20 años recién cumplidos, asistió a un baile en Manydown House, la casa de la familia Bigg. Allí, en ese baile, estaba Tom Lefroy, un guapísimo irlandés, rubio, inteligente y encantador. Se había licenciado en Dublín y estaba a punto de comenzar los estudios para optar a los exámenes del Colegio de Abogados de Londres. Esos días estaba disfrutando de las vacaciones de Navidad con unos parientes en la rectoría de Ashe. Ese baile fue relatado concienzudamente por Jane a su hermana Cassandra, que estaba fuera por entonces. Un acontecimiento social de ese tipo era el momento y el lugar más ansiado por las chicas de entonces y las hermanas Austen no eran diferentes en eso. De hecho, a Jane siempre le gustó bailar y esa misma afición la refleja en las heroínas de sus novelas. Todas ellas son bailarinas aceptables e, incluso alguna, como Emma Woodhouse, tiene un estilo depurado y elegante cuan...
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