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39 páginas

 


Algunas críticas sobre el libro de Annie Ernaux "El hombre joven" se referían a que solo tiene 39 páginas. ¿Cómo es posible que una escritora como ella no haya sido capaz de escribir más de este asunto? se preguntaban esos lectores, o lectoras, no lo sé. Lo que el libro cuenta, en ese tono que fluctúa entre lo autobiográfico y lo imaginado, aunque con pinta de ser más fidedigno que el BOE, es la aventura que vivió la propia Annie con un hombre treinta años más joven que ella, cuando ya era una escritora famosa y él un estudiante enamorado de su escritura. Los escépticos pueden decir al respecto que si no hubiera sido tan famosa y tan escritora no habría tenido nada de nada con el susodicho joven, que, además, podía ser incluso guapo y atractivo, aunque ser joven era aquí el mayor plus, lo máximo. Una mujer mayor no puede aspirar, parece decirnos la historia, a que un joven se interese de algún modo por ella si no tiene algún añadido de interés, una trayectoria, un nombre, un algo. Y quizá tengan razón todos ellos. La gente que se queja de las 39 páginas y los escépticos, todos ellos. 

Lo más interesante de todo es que haya quien piense que una aventura no puede contarse en 39 páginas cuando, en realidad, la mayoría de ellas podrían caber en un tuit. Incluso un gran amor podría caber en un tuit. Y una gran pasión. Todo lo grande cabe en lo pequeño y, sin embargo, a lo pequeño le queda grande lo grande. Quizá Annie no tenía nada más que decir o se guardó algunas cosas o pensó que para una aventura con un joven estudiante bastaba con 39 páginas y lo que molestó a los lectores no era la extensión sino el precio del libro. Un libro de 39 páginas siempre nos parecerá caro. Pero contar una aventura es, en realidad, algo tan importante y tan excepcional que debería hacernos pensar por qué se reduce a este mero anecdotario de cuerpos. Una aventura es un acontecimiento que salpica la vida de la misma manera que un tsunami destroza la playa que encuentra a su paso. No por breve será menos explosivo. La aventura es una de esas cosas difíciles de tener, difíciles de mantener e imposibles de olvidar. Si has tenido una aventura tendrás que escribirla y si eres Annie Ernaux eres capaz de hacerlo en 39 páginas. Mucho me parece. 

(Foto: Annie Ernaux en su juventud, autor desconocido)

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