Ir al contenido principal

Vuelve "Rebecca"


Para Mercedes


(Joan Fontaine, "Rebecca", 1940)

¿Era necesario hacer una nueva versión de "Rebecca"? A tenor de los resultados parece que no. No solo era difícil sino que no hacía ninguna falta. Hay películas que aguantan bien las nuevas versiones. "Los siete samurais", "Los Siete Magníficos", "The Magnificent Seven". Cierta dignidad a la hora de quedarse con una o con otra. Lo mismo ocurre con Luna Nueva /Primera Plana. Pero las películas de Hitchcock no tienen suerte al ser versionadas. La atmósfera Hitchcock es insustituible. 



La nueva versión es en color. La Costa Azul no es ese lugar inseguro en el que pueden ocurrir accidentes, con hoteles vacíos por estar fuera de temporada, sino un lugar con cielos azules, hermosos paisajes, donde las chicas sin nombre van ataviadas de curiosos sombreros y los señores De Winter tienen el aire de Ryan Gosling en "La, la, land". Un buen casting es la primera condición de una película y no basta con abrir mucho los ojos para dar la impresión de estar asustada. Ni basta entrecerrar los ojos o fruncir el ceño para parecer atormentado por un fantasma que ya no existe. 


(Dirigida por Ben Wheatley con Lily James, Armie Hammer, Kristin Scott Thomas)

Poco ayuda que Armie Hammer tenga toda la pinta de un tronista de Mujeres, Hombres y Viceversa. Dan igual los músculos, la camiseta (que se sepa no es Marlon Brando) o la exhibición de potencia sexual. El pobre De Winter que describió Daphne du Maurier no necesitaba hacer ostentación de nada de eso porque tenía otras cualidades: elegancia, dinero, buena familia, pedigrí, educación y charme. Además de un perfecto inglés heredado de Shakespeare. Y cierto aire sonámbulo, diletante. Cierto desapego, cierto desdén por el mundo, seguramente porque estaba esperando que ocurriera lo inevitable. Su nerviosismo durante toda la película, su aire distraído, sus nulas expectativas de ser feliz, son la premonición de que sabe que el cuerpo de Rebecca subirá un día a la superficie. Olivier (es él) no se hace ilusiones. Tampoco Max. 


(Laurence Olivier es Maximilian De Winter)

Hay algunas películas basadas en obras de teatro de Noel Coward que son encantadoras. Exactamente a eso recuerdan los fotogramas de la nueva "Rebecca". Muchachas ataviadas de colores años veinte, sombreros extravagantes, vestidos inefables. La pobre Joan Fontaine solo llevaba faldas de lana gruesa, zapatones bajos y rebecas. Claro que, sin esa rebeca, la cosa no hubiera sido tan universal. Cuando hoy nos ponemos una rebeca estamos homenajeando a la sencillez de la muchacha. No sería lo mismo con un tailleur de Chez Dior. Las rebecas son prendas deliciosas. Anticipan el otoño, consuelan en el invierno, pueden tener colores diferentes, texturas, botones, pero todas conservan el aire de tranquilidad que tenía la muchacha sin nombre. 


(Joan Fontaine vestida con su famosa rebeca)

El tercer personaje de la película es la enigmática señora Danvers. La señora Danvers es, quizá, el símbolo de la locura contenida, la fidelidad más allá de la muerte, la ambigüedad sexual, la extrañeza, el dominio y la sumisión. Su personaje nos asusta, nos enfada y nos atrae, todo a partes iguales. En realidad, la película termina sin que sabemos qué pensaba, qué quería decir con sus gestos y palabras, cuáles eran sus intenciones y por qué actuaba así. Del misterio vive su personaje de modo que sin él la película sería muy otra. En la nueva versión la señora Danvers es una gran, grandísima actriz, Kristin Scott-Thomas. Su grandeza, elegancia y belleza no sirven para construir a una Danvers creíble. Es más, si nos ponen enfrente a las dos, la señora de la casa y el ama de llaves...nos quedamos con esta, nos fiamos más de ella. Un desastre. 




No basta con recogerse el pelo en un moño para resultar antipática o producir miedo. Hay algo más. Y ese algo más, atmosférico, complicado, distinto, algo que solo puede lograrse con un conjunto de cosas que distinguen al genio del telefilm de sobremesa. Nadie diría que la nueva señora De Winters lleve el pelo mal arreglado, como le ocurría a la inocencia Joan Fontaine. Pero tampoco diría nadie que Kristin Scott-Thomas tiene pinta de institutriz amargada. 



En el cine, como en todas las artes visuales, a veces sobran las palabras. Con las imágenes basta. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Regreso a Hope Gap

Somos felices ¿verdad? ¿Por qué no íbamos a serlo? (Diálogo entre Edward y Grace) Edward y Grace son Bill Nighy y Annette Bening y llevan muchos años casados aunque eso no es necesariamente bueno. Tienen un hijo de treinta años que ya no vive en casa y al que echan de menos. Edward está cansado de la esgrima matrimonial y Grace está cansada de no tener con quien discutir, ni casi con quien hablar. Hasta aquí, nada nuevo. Los matrimonios de muchos años suelen (o pueden) tener esa sensación de que han perdido el tiempo, de que no ha merecido la pena ese viaje y de que necesitan otra cosa. Aunque no saben de qué cosa se trata. Grace está cansada de la pasividad de Edward y por eso es poco amable, pero tira de la cuerda a ver si él reacciona. Ella es hiriente también con su hijo. Quizá la insatisfacción nos convierta en eso, personas hirientes, gente que hace daño al que tiene al lado. Para ella es un triunfo vivir con una pareja, mantener un matrimonio, pero Edward...no sabemos lo que p...

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"Los niños tontos" Ana María Matute

Hay un ejercicio que me gusta hacer cuando llega el tiempo espacioso de las vacaciones. Nota al margen: que conste que escribí "despacioso" pero el corrector del Air me ha corregido a su vez y así ha surgido "espacioso" que es una palabra que también encaja a la perfección porque puede significar que hay espacio para todo, tiempo para aburrirse, que me decían cuando era chica.  Ese ejercicio es husmear por las estanterías de mis libros a buscar cualquier cosa que me llame la atención y que me haga detenerme. Hay libros que ni siquiera recuerdas haber leído, haber comprado o que te hayan regalado. Dedicatorias curiosas de gente que ya no está en tu vida o que nunca estuvo, a pesar de que te regaló un libro. Algunos de esos libros, sin embargo, encierran un significado muy especial.  Este es uno de ellos. Apenas tenía yo veinte años cuando lo leí, en esa edición de Destino de unos años atrás (la tercera edición, he de decir) y tengo en la cabeza la sensació...

"El detalle" de Jesús Carrasco

  No había leído hasta ahora nada de Jesús Carrasco y eso que es un autor muy conocido y apreciado, como he podido notar en las redes al hablar de esta novela, la última que ha publicado, El detalle. Leí la novela de un tirón, no me pareció nada difícil su lectura, ni nada enrevesada, sino todo lo contrario, rápida y bien trabada. También es verosímil, dentro de que suceden cosas extrañas. Hay una dimensión cotidiana, basada en la ciudad en la que vive la pareja protagonista, su cercanía a las calles y lugares que frecuenta. Y luego está el detalle, ese extraño viaje que propone el marido y narrador para contentar un poco a su mujer. Ella, en realidad, ya lo sabremos, no está descontenta sino cansada. En suma, ha dejado de quererlo y está hasta el gorro de él y de sus cosas. Porque son muchas cosas.  Jesús Carrasco se hizo muy conocido y respetado en la literatura con su primera novela, Intemperie, que fue un auténtico suceso. Luego ha publicado otras, las tenéis en las imágen...

Un misterio para Josephine

 (Josephine Tey en 1914, con sus hermanas Jean y Etta. Ella es la del centro) La aparición de Josephine Tey en mi vida de lectora se debió a que la editorial Hoja de Lata comenzó a publicar sus libros en español. Antes de eso no  había oído hablar de ella. De modo que es una cosa muy reciente, de los últimos seis años. Leer a Josephine Tey es indagar acerca de su vida y milagros. No sé si todos los lectores hacen este mismo ejercicio, pero, después de seis libros, momento es de enterarse qué pasa con Josephine . Ella misma es un misterio. Además responde a ese tipo de escritor que es muy celoso de su vida privada. Todo lo que quiere decir lo dice en sus libros y lo primero que me llama la atención es que solo conozco una de sus facetas: la de novelista de misterio. Y que desconozco la otra: la de dramaturga. Porque Tey no solo escribió novelas de crímenes y policías sino también obras de teatro que se pusieron con éxito en los escenarios, muchas veces con actores relevantes...

La extraordinaria vida de Muriel Spark

  (Muriel Spark por Kate Boxer. London Gallery) Si alguien se figura que el título de esta entrada es medio exagerado se equivoca del todo. Más bien podría añadir unos cuántos calificativos más a la vida de esta mujer, esta escritora, de la que se podían escribir unos cuántos libros, rodar varias películas y publicar miles de artículos. Una vida extraordinaria y, por lo tanto, apasionante. De modo que empiezas a merodear por sus libros y terminas zambullida en ella misma. Así es la cosa. No hace falta añadirle imaginación al relato, basta con los datos concretos y con el reguero de obras que dejó, algunas de ellas autobiográficas. Hace quince años que murió y las editoriales se la disputan. Saben que vende, que es una de las escritoras más leídas de este momento y así seguirá año tras año. Más de veinte novelas y otros tantos libros de poemas, cuentos, crítica literaria o biografías, avalan su trayectoria. Pero, además, está su vida. Esa que fue extraordinaria y que tiene mucho que...

"Nido" de Roisín O'Donnell

  Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.  Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...

"¡MÁS! Memorias de un matrimonio abierto" de Molly Roden Winter

Ficha técnica: ¡MÁS| Memorias de un matrimonio abierto Autora: Molly Roden Winter Traducción de Patricia Antón Gatopardo Ediciones Octubre 2025, primera edición  Cubierta Rosa Lladó 320 páginas Mientras en España hablamos de " La isla de las tentaciones " aparece un libro que pregona justamente lo contrario. Si en Villa Playa o Villa Montaña caer en la tentación supone una infidelidad imperdonable que arrastra llantos y gritos, insultos y malos modos, en Memorias de un matrimonio abierto  lo que hace Molly Winter es mostrarnos con naturalidad cómo se llega y cómo se cultiva un matrimonio abierto. Que ella es defensora de la fórmula se puede colegir de su propia forma de vida. Así lo decidió hace años con su marido, Stewart, y parece que les va bien, al menos es la información que nos llega a través de sus artículos autobiográficos en revistas y, sobre todo, de esta especie de santificación de la libertad matrimonial que supone este libro que tenemos en las manos.  En ...

Edna O'Brien: Una lectura doméstica

Una vez descubrí que uno de mis apellidos maternos procede del condado de Clare, en Irlanda, el mismo en que nació Edna O'Brien . Quizá de ahí viene mi querencia por esta tierra y por sus escritores. Nadie sabe nunca lo que esconde la historia ni el legado que dejan los antepasados. Puede que ese O'Galbean que aparece en nuestro árbol genealógico fuera también escritor o, al menos, entendiera de nubes y de pájaros.  En la portada de "Las sillitas rojas" , la muchacha de rebeca roja parece despedirse de aquello o quizá tiene la intención de retroceder sobre sus pasos y volver a su tierra. Edna O'Brien no volvió a su tierra para quedarse y yo tampoco. El condado de Clare tendrá que pasar sin ella, aunque intentó comprarse allí una granja parecida a la de su infancia, sin lograrlo. El sabor a tierra te queda en las manos a pesar del tiempo , piensa ella. Eso y los vientos, esa circunstancia peculiar que define los territorios. Los escarpados acantilados sobre el ma...

"Pinocho" de Carlo Collodi

Tengo una edición de Pinocho que compré en una Feria del Libro Antiguo. Es una edición que lleva los dibujos originales. Este es un libro bastante inquietante. Se han hecho tantas películas y dibujos animados sobre él que perdemos un poco la perspectiva de lo que el libro significó y lo que quería expresar. A mí, ya os digo, me parece inquietante toda la historia y, como en tantos otros casos, no tengo claro que sea literatura para niños. Tampoco lo pensaba así el autor que en la primera versión del libro lo finalizaba con el ahorcamiento por su mala conducta de Pinocho. Pinocho (Pinocchio en italiano) se publicó por entregas entre 1882 y 1883 en un periódico italiano. Su imagen original dista mucho de la que tenemos en la retina y que crearon las películas de Disney. Las entregas se publicaron bajo los títulos de "Historia de un títere" y "Las aventuras de Pinocchio ". Su autor fue Carlo Collodi. La idea de la historia resulta extremadamente curiosa...