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Causa de mi salvación





   Mirad esa niña: Tiene once años, lleva un vestido rosa de cuadritos diminutos, una larga melena, y unos zapatos blancos de tiras muy finas. Es verano y hace todavía calor, aunque no demasiado, en este pueblo sin playa rodeado de sal. La playa está llena de baterías de tiro y de soldados, por eso la gente del pueblo no puede pisarla, porque una bomba podría estallar en cualquier momento.

   La niña está sentada en el suelo, en la acera de una calle de pavimento irregular, una calle larga y sinuosa, con tramos diferentes; una calle que encierra muchos misterios e historias que, un día, la niña contará y convertirá en cuentos. Pero todavía es pronto para eso y ahora la niña, con once años, está abriendo presurosa, uno tras otro, los más de veinte libros que alguien, una vecina que quiere hacer limpieza de cosas inservibles, ha sacado de su casa, dentro de una gran caja de embalar. Todos los libros son para la niña y por eso ella está sacándolos de la caja, abriéndolos y buscando entre sus títulos, tan diversos y algunos tan raros, algo que le llame la atención, algo que se convierta en el centro de la vida durante los próximos días.


   Y ahí está. Ahí lo tenéis. Es un libro pequeño de tapas blancas, con unos dibujos algo truculentos, una mancha de sangre en la portada, una daga, algo para asustar. La niña no se asusta, lee el título y el nombre de la autora: "El misterioso caso de Styles" de Agatha Christie.

   Desde ese primer encuentro, la niña, más tarde ya una muchacha y luego una mujer, buscará y encontrará otros títulos en todos los lugares imaginables: en las antesalas de las estaciones de tren, en los quioscos, en las librerías, en los grandes almacenes... Los libros se irán sucediendo y complearán la colección, desde ese libro, el primero, hasta el último, de título "Telón". Y así, durante todo este tiempo, la niña entrará, de puntillas y sin hacer ruido, en el fantástico mundo de las mansiones de la campiña inglesa, y hará algunos viajes a la Costa Azul, incluso a Mallorca en una ocasión (la misma Mallorca de aquel viaje tan especial con el chico de sus sueños de entonces), y a la Francia ocupada, y a Bélgica...

   Quien escribió esos libros quizá no adivinó que muchas horas sin sentido, aburridas, oscuras, insulsas, gastadas, angustiosas, se convertirían, por obra y gracia de esa puerta entreabierta, en el paraíso donde olvidarlo todo. Un paraíso que se abre cada vez que uno de sus libros vuelve a sus manos, después de tanto tiempo.


   Después, como si la historia volviera a repetirse, como si fuera posible apresar el pasado sin que parezca viejo, una editorial (Suma de Letras) decidió sacar a la luz un preciado tesoro: "Agatha Christie. Los cuadernos secretos". Si la Autobiografía que la escritora publicó al final de su vida mostró su infancia, su juventud, sus amores y sus sueños, ahora, con este libro, vamos a poder cruzar, de nuevo, el umbral de sus historias, pero daremos un paso más. Porque la argamasa de las narraciones, la estructura, la carpintería, lo que hay dentro y lo que las sostiene, van a aparecer ante nuestros ojos y, quién sabe, si nos traerá de nuevo esos personajes que ahora serán distintos, como si, escondidos en sus armarios, pudiéramos fisgonear y verlos dormir, levantarse de la cama, almorzar, beber té a las cinco en punto...

  Aquí están sus libros, a mi lado, desde hace tanto tiempo. Están todos. De vez en cuando me zambullo en alguno de ellos. Como si hiciera calor y fueran una refrescante piscina. Como si llegara la noche y hubiera que conjurar el silencio. Como si las lágrimas cruzaran el espacio y tuviera que espantarlas.

  Aquí están sus libros. Como si tuviera once años. Como si mi vecina Pepita me hubiera regalado una enorme caja de libros, que nadie más quería. Como si estuviera atardeciendo en mi calle del sol, en esa casa, esquina a la alegría. Como si, por la noche, los libros ocuparan su sitio en la librería blanca, esperando mi vuelta. Porque esa noche yo tenía una cita con el cine de verano, con los ojos azules de los que alguna vez ya os he hablado. Y el libro lo impidió, lo convirtió en anécdota y ocupó el lugar del amor por un instante.


(Fotografías: Agatha Christie en distintos momentos de su vida)

Comentarios

alba ha dicho que…
Me encanta Agatha Christie, hace poco me leí toda su obra y ahora ya quiero leerme este último que se ha editado con notas...

Saludos
Caty León ha dicho que…
Yo lo estoy leyendo y puedo decir que reconozco sus novelas y estoy entrando en la parte más complicada: el proceso de creación. Resulta curioso ver cómo las cosas iban llegando a sus libros. Saludos para ti, Alba. Y espero que sigas entrando en el blog.
Una recomendación genial para los que somos lectores de Agatha Christie desde siempre. Me encanta ver cómo la gente sigue comprando sus novelas y sigue siendo una escritora con mucho tirón. Un saludo.
Caty León ha dicho que…
Es genial, es cierto. Y sus lectores somos fieles y la releemos continuamente. Gracias por visitar este blog. Vuelve pronto.

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