Ir al contenido principal

"El caso de Betty Kane" de Josephine Tey


(Portada de El caso de Betty Kane, publicado en castellano por Hoja de Lata)

Estoy entusiasmada con este libro. Me ha cogido por sorpresa. Es una de esas compras que haces sin saber muy bien por qué. O sí, el diseño de la portada, el título, el hecho de que sea de una editorial desconocida hasta ahora para mí. El caso es que he acertado y mi olfato lector no se ha equivocado tampoco esta vez. Estoy entusiasmada. 

Podríamos resumir la cosa diciendo: he aquí una educada excentricidad convertida en argumento y plasmada en personajes tan improbables como auténticos. 

El protagonista es Robert Blair, un abogado formal, ceremonioso, cuarentón, buena persona, anclado en una vida rutinaria, tanto a nivel profesional, en una firma "de toda la vida", como en su vida personal. Vive con su tía Lin y todo está perfectamente organizado, tanto las compras domésticas, como la tarta de manzana, como las cenas y la vida social. Juega al golf, charla con sus amigos, atiende a sus clientes, nada del otro mundo. A un hombre así hay que complicarle la vida con un caso legal enrevesado y pintoresco al mismo tiempo. Y eso hace Josephine Tey porque le pone por delante a las dos mujeres más exóticas y particulares que pueden hallarse en esas campiñas inglesas. Una madre y una hija, las Sharpe. La señora Sharpe es una anciana inteligente y tenaz. Marion Sharpe, la hija, es especialmente luminosa y tiene unos bonitos ojos grises. Parece una gitana con sus pañuelos de colores al cuello y su tez morena, recalca la autora. Ay, qué difícil debe ser resistirse a esta escéptica espontaneidad si uno es un tipo inglés convencional y falto de emociones. 


(Ilustración de una de las novelas protagonizadas por el inspector Alan Grant) 

Ambas mujeres son acusadas por una jovencita de secuestro y palizas. La jovencita es Betty Kane, omnipresente todo el relato y, al tiempo, en una zona oscura que no nos permite conocerla bien. Parece que su declaración es convincente pero pronto comienzan las dudas y, sobre todo, nadie que trate a las Sharpe podría creer algo así. La sociedad malpensante de Milford hará todo lo posible por incordiar a las supuestas secuestradoras pero no todo es tan sencillo. A pesar de la inestimable colaboración de la prensa amarilla (eso que es tan inglés) hay una contumacia en la lucha por descubrir la verdad que va a generar contradicciones, encontronazos, cristales rotos y muchos datos en danza hasta que sepamos qué ocurrió y por qué.


(Escena de la película de 1951 sobre el libro)

Los personajes protagonistas del libro son enternecedores pero no se quedan atrás los secundarios: ese primo Nevil, que es poeta y va a casarse con Rosemary, capaz de dar pábulo a las habladurías más tontas, según su prometido. Esa Cristina, la empleada de hogar de la casa de Blair, que se dedica a cambiar de fe y de iglesia cada cierto tiempo. La propia tía Lin. Los empleados del garaje. Los empleados de los cafés y de los hoteles. Los miembros del bufete. Kevin Mcdermott es un prestigioso abogado londinense que estudió con Robert y que le dará su sagaz opinión del asunto. En Milford hay otro abogado, Ben Carley, muy distinto al estilo del bufete Blair, que también tendrá algo que decir. La autoridad policial, es decir, el inspector Grant de Scotland Yard y el inspector de la policía local Hallam. Todos aparecen retratados con fiabilidad, con una visión a la vez objetiva y llena de pequeñas trampas sentimentales. Un retrato excepcional. 


(Josephine Tey en 1914, con sus hermanas Jean y Etta. Ella es la del centro)

El libro transcurre sin sobresaltos artificiales pero con la tensión debida a una historia policíaca. Estas escritoras inglesas que son capaces de convertir la vida cotidiana en un misterio palpable son extraordinarias. Detenerse en detalles sutiles o sencillos no quiere decir que se abandone el gran asunto, no quiere decir que se desvaríe o se merodee, al contrario, es contribuir al gran retablo de personajes y hechos que, al final, encajará de forma única y te dará el relato completo, absoluto, esclarecedor. Genial Josephine Tey, de quien antes no había leído nada pero de la que me confieso desde ahora una lectora total. 

Este es el segundo libro que la editorial Hoja de Lata publica de ella. El primero fue La señorita Pym dispone, que se publicó en 2015 y que tuvo, según la propia editorial, una "excelente acogida". Lo creo a pies juntillas. 

Josephine Tey era escocesa. Nació en la localidad de Inverness en 1896 y fue profesora de Educación Física hasta que se decidió a dedicarse a la escritura, en 1926. Su verdadero nombre era Elizabeth McKintosh. Creó el personaje de Allan Grant, inspector de Scotland Yard y protagonista de varias de sus novelas. También escribió teatro y biografías. The Franchise Affaire es el título original de El caso de Betty Kane y se publicó en 1948, siendo llevada al cine en 1951 en la película del mismo título con guión y dirección de Lawrence Huntintong y con las interpretaciones de Michael Denison y Dulcie Gray. 


(Imagen de la película de 1951)

En 1988 se realizó una serie de TV de seis capítulos, con igual título que el libro original y con Patrick Malahide en el papel de Robert Blair y Joanna McCallum en el de Marion Sharpe. 

El caso de Betty Kane de Josephine Tey. Editorial Hoja de Lata. Colección Sensibles a las Letras. Primera edición junio del 2017. Segunda edición septiembre del 2017. Traducción de Pablo González-Nuevo. 
Título original: The Franchise Affaire

Comentarios

Maribel, Ricardo & family ha dicho que…
Gracias por tan excelente reseña ¡invita a leerlo, definitivamente!

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

Editores y escritores: "Genius" de Michael Grandage.

Cuando el cine y la literatura se unen para dar lugar a un producto puede pasar cualquier cosa. Y de entrada nadie diría que la figura de un editor puede hacer surgir el entusiasmo que todo protagonista debe causar en el público. Si el editor es Max Perkins y el escritor es Thomas Wolfe, la cosa puede empezar a variar. Pero, si el editor es Colin Firth y el escritor Jude Law, entonces todo se puede transformar en una verdadera alegría para el cuerpo y los sentidos.  Me confieso colinfirthiana desde que este hombre altísimo y con mirada inteligente bordó el papel de Fitzwilliam Darcy en "Orgullo y Prejuicio" versión de la BBC de 1995. Nunca ha habido ni lo habrá un actor que se convierta en un personaje austeniano más verosímil. Tanto es así que miles de admiradoras lo siguen identificando con Darcy, el hombre enamorado de Elizabeth Bennet que todas hubiéramos querido conocer. Ves a Firth y te crees que estás viendo a Darcy. Pero, aún más, lees a Austen y observas el ...

"El placer de vivir sola" de Marjorie Hillis

Para quienes piensen que este es un libro más de esos de autoayuda que nos tienen cercados hace tiempo basta fijarse en el año de su publicación original, 1936. Marjorie Hillis (1889-1971) es una pionera en todos los sentidos. Su trabajo en la revista Vogue la puso en contacto con mujeres que, como ella, llevaban las riendas de su vida. La publicación del libro obtuvo un enorme éxito. Es verdad que ella terminó saliendo del círculo de solteras independientes a las que iba dedicado: se casó en 1939. Pero eso no significa nada, salvo que esperó a casarse el momento en que encontró al hombre adecuado. Este resultó ser Thomas Henry Roulston, viudo y propietario de algunas tiendas en Brooklyn. El matrimonio duró diez años pues su marido murió en 1949.  Hillis, que llegó a ser editora asistente de Vogue, era hija de un pastor congregacional y estudió en un colegio para señoritas en New Jersey. Después del éxito de este libro escribió otro dedicado a los negocios que podía emp...

Mafalda, Quino y las horas más dulces

Estoy viendo que tienes pocos años. Estás en el jardín de aquella casa. Una ventana entreabierta muestra el cuarto de juegos de los niños. Todos están hablando, hay una algarabía que parece un rumor sordo sobre el que descansar los ojos y las manos. La rutina discurre plácidamente. Es verano y el calor se ha asentado en la hora posterior a la siesta. En el jardín, en una jaula pintada de rosa, con columpios y bebederos de metal dorado, está Carlitos , tan acostumbrado al ruido de los niños que ni se inmuta, ni se molesta, sabe que es el sonido de la vida cotidiana en la casa. Estás leyendo un libro. O mejor, una tira, un cómic, un libro con imágenes. En las imágenes hay otros niños y sus nombres y sus figuras ya te son familiares: Está Manolito, que tiene tanto trabajo para entender las cosas; Felipe, tannnn romántico; Susana, que quiere ser mamá a toda costa y cuanto antes; Libertad, que murmura discursos de mayores con palabras tan fuertes (democracia, derecho, revolución);...

"El impacto de lo viejo"

Puede parecernos que los tiempos han cambiado tanto que las manifestaciones artísticas son la cruz de aquellas que pueblan la historia del arte. Puede parecernos que los temas, los modelos, las técnicas, los formatos, han modificado de tal manera su esencia que nada de lo que ahora se trabaja en los talleres de los artistas tiene parangón con el pasado. Puede parecernos, incluso, que los lenguajes son diferentes, simplemente porque podemos echar mano del iPad, del móvil o de la televisión por cable. Fuera de Silicon Valley la vida continúa poco a poco, sin ese estruendoso girar de las horas que convierte los minutos en revoluciones constatables. El Big Data, las telecomunicaciones, la web 3.0., la hiperconectividad, los paraísos virtuales, las redes sociales, todo ello es el signo de los tiempos, la muestra clara de que los siglos generan contradicciones, iconos y un muestrario imposible de evitar en el que nuestra vida se muestra hasta en su mínima esencia.  Pero, si ahon...

Clásicos juveniles: Julio Verne adivina el futuro

Julio Verne , de quien comenzamos enlazando una Webquest realizada con motivo del primer centenario de su muerte, celebrado en 2005, es uno de los escritores más prolíficos, originales e interesantes de la historia de la Literatura universal. Incluso quiénes no hayan leído sus libros tienen referencias sobre su obra, sobre sus novelas, algunas de las cuales se anticiparon al desarrollo de la vida sobre el planeta. Los libros de Julio Verne  (Nantes, 1828-Amiens, 1905) son considerados como literatura juvenil de primera magnitud y muchos de ellos se usan en las aulas para incentivar la lectura y para que los alumnos se adentren en el tesoro de la palabra escrita. Sus comienzos como escritor fueron difíciles. La primera obra que le supuso reconocimiento y fama fue Cinco semanas en globo publicada en 1862. Sus siguientes obras en esta línea fueron Viaje al centro de la Tierra , De la Tierra a la Luna y La vuelta al mundo en ochenta días , una de las más apreciadas...

Historia de un narcisista: incapaz de amar

Tenía en una de las estanterías cerradas con llave un librito pequeño que siempre pensé que era una novelita de amor. Su título es engañoso "Incapaz de amar". Estaba por ahí y nunca le había hecho el menor caso. Eso ocurre a veces con los libros. Llegan a ti no sabes cómo y se quedan por la casa, vagando, a veces quietos, otras veces de un sitio a otro. En este caso ese librillo estaba en la segunda fila de un estante, de esos que contienen libros que te interesan poco y por eso los pones en un lugar recóndito.  Mi manía de quitarle el polvo hasta a los libros que están en cristaleras, todos prácticamente, me ha llevado a descubrirlo ayer tarde y fijaros que lo he leído de un tirón, porque no es una novelita al uso sino un casi ensayo sobre un caso real en el que una mujer inteligente, elegante, culta y bien situada se enamora nada más y nada menos que de un individuo narcisista. Creí que los narcisistas no existían, que eran una invención de la psicología freudiana, ...

Sobre la lectura

La cuestión de la lectura, cómo debe abordarse en los entornos escolares, qué sentido tiene la animación a la lectura, cómo se forman lectores, etc., es un tema que está presente, aunque no lo creamos, en múltiples discusiones científicas, que van de Niesztche a Barthes pasando por otros destacados filósofos, filólogos, historiadores o educadores. Es un aspecto de nuestro trabajo que tiene tanta importancia que quizá estemos obligados a pensar en él, de forma crítica y conociendo lo que han opinado y opinan del tema algunos expertos que pueden arrojar luz al debate. He aquí algunas de esas opiniones, que seguiré completando más adelante. Ojalá fuera posible trasladar esa discusión a nuestro propio hábitat escolar: LA más notable obra de nuestra literatura –porque en toda nuestra literatura no hay nada comparable– en el bachillerato nos la prohíben, es decir, nos la recomiendan; es lo mismo que prohibir, porque recomendar a uno como un deber lo que es una carcajada contra la adapt...

Moda femenina en la época de Jane Austen

Jane Austen  vivió entre 1775 y 1817, el período histórico conocido como “época georgiana”. Se dio la circunstancia de que, entre 1811 y 1820, precisamente el período en el que  Austen publica sus novelas, el rey George III tuvo que ceder el trono al Príncipe de Gales, luego George IV. Ese período se conoce como “la Regencia”. Los personajes de las novelas de  Jane Austen  visten de acuerdo con la “moda Regencia”. Era una moda que venía, como es natural, de Francia y que, cuando se cortaron los lazos entre ambos países, quedó desprovista de las innovaciones del país vecino, en una especie de prolongación artificial de las tendencias.  En  “Emma” , por ejemplo, novela que podemos tomar como referencia para ver el arreglo femenino, solamente hay cuatro alusiones al look de una mujer. La primera de ellas es la referida a los botines de cordones que Emma rompe adrede para obligar al señor Elton a que las invite, a ella y a Harriet, a entrar en ...