sábado, 16 de octubre de 2010

Tengo tanto que contarte




Los cuentos son pequeñas píldoras de vida, observaciones rápidas y profundas que se pasan al papel y que nos dejan un regusto especial. El final de los cuentos es el inicio de nuestra imaginación: queremos que continúe, que pase algo y que tenga final feliz, si es que esto puede ser.


Ahora voy a hablaros de dos grandes autores de relatos o cuentos. Uso ambas palabras como si fueran sinónimos, aunque quizá haya algún especialista que lo contradiga, si es así aceptaré la corrección. Quizá la mejor palabra para definirlo sea la que usa mi hijo, que los escribe desde siempre: "historias". Yo misma, cuando lo hago, los llamo de otra forma, desde luego bastante obvia, pero muy aclaratoria: "escritos".

En este caso os comento que ha aparecido un conjunto de relatos de Rainer María Rilke y que se ha reeditado un volumen con cuentos ya clásicos del gran Henry James.
Vayamos por partes.
Rilke está muy unido a Ronda. En esta maravillosa ciudad escribió bastantes de sus mejores versos. Su paso por allí se plasma en placas y en recuerdos. Rilke es el poeta de Ronda mucho más que cualquier otro y parece un vecino más. Tengo un amigo rondeño que quiso ser poeta por Rilke y escribía unos versos desesperados a la orilla del tajo. Luego resultó que no era poeta, sino, simplemente, que estaba enamorado y su amor era imposible. Eso mismo le había ocurrido antes al sobrino de Mesonero Romanos (el que se vestía de negro y frecuentaba los cementerios, para llegar a ser "romántico").

Rilke es un poeta atormentado, que busca en el pasado, en los vestigios de la vida clásica, en lo espiritual, algunas respuestas a sus múltiples preguntas. Esta indagación existencial hace que sea un autor muy "moderno" y que esté aún por redescubrir entre nuestros jóvenes. Estoy segura de que, si conocen a Rilke, nunca más lo dejarán de lado. "Los últimos y otros relatos", que publicará Alba, son escritos inéditos que se suman a su obra anterior ya conocida, fundamentalmente poemas y cartas. Rilke, que, como dice el crítico Jaime Siles "es consecuencia de esa profunda crisis de creencias, de identidad y de lenguaje" que sufre el hombre moderno, aparece en el panorama editorial volviendo a poner sobre la mesa una personalidad especial y diferente.

Por su parte, la editorial Valdemar, en su Colección Gótica, ha sacado a la luz una reedición preciosa de algunos cuentos de Henry James, bajo el título "13 cuentos de fantasmas". Repárese en que el 13, considerado número de la mala suerte, es el elegido por el encargado de la edición, el excelente Juan Antonio Molina Foix, como número de los relatos que se recopilan en el libro y que, como se indica en su portada, incluye el famoso "Otra vuelta de tuerca".

James es el ejemplo de escritor cosmopolita. Nacido en Nueva York, en 1843, tuvo una infancia y una vida itinerantes, lo que le permitió conocer muchos mundos y muchos caracteres. Todo ello lo plasmó en su prolífica obra: veinte novelas, un centenar de relatos, ensayos, obras de teatro y dos biografías. Aunque terminó siendo británico, pues se nacionalizó inglés un año antes de morir en 1916, sus discípulos, sus seguidores literarios y sus lectores, están tanto en Europa como en América. Para mí, quizá lo he dicho antes, James es el maestro de mis autores más queridos, así que, cómo no recomendaros esta obra, que, además, tiene un diseño tan bonito, tan agradable de ver, tan cuidado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Realiza tu comentario dentro del respeto y la corrección.