Ir al contenido principal

Una gira campestre

 

        En Emma nos vamos a encontrar con un acontecimiento muy especial que reúne a los personajes del libro en un mismo espacio y al mismo tiempo: se trata de una gira campestre que organizan con el fin, básicamente, de matar el tiempo y de disfrutar del aire libre. A unos diez kilómetros de Highbury se encuentran las colinas de Box Hill y ahí se encamina el grupo formado por Emma Woodhouse, Harriet Smith, su amiga; los señores Elton; el señor Weston (la señora Weston se ha quedado en Hartfield haciendo compañía al padre de Emma); la señorita Bates, Jane Fairfax, Frank Churchill y el señor Knightley. El grupo no puede ser más heterogéneo y entre algunos de ellos hay falta de confianza e, incluso, resquemor. En ese momento del libro la esposa de Elton acaba de llegar después de su boda en Bath, bastante apresurada. Su carácter molesta mucho porque es presumida, cursi y entrometida, con una falsa naturalidad que se nota enseguida. Por su parte, entre Jane y Emma no hay demasiada sintonía y al señor Knigthley le molestan las actitudes de Frank Churchill al que considera caprichoso y mimado. Pero una vez extendidas en el suelo las mantas y colocadas las cestas de viandas a buen recaudo, desplegadas las sombrillas y contemplando el sereno paisaje desde la colina, parece que el tiempo de la charla apacible ha llegado. Una buena conversación aligera el cansancio. ¿Serán capaces?

Pues no es nada fácil entablar siquiera una mínima conversación social que hable del tiempo, de los manjares que han tomado, del paisaje…Y es difícil porque existen problemas y tensiones sin resolver, y, lo que es peor, sin explicitar, entre los miembros del grupo. Ya he dicho que la señora Elton cae mal a todos y lo mismo su marido, el vicario, muy perjudicado de cara a los feligreses por su matrimonio con una señora tan estirada. Pero los demás tampoco parecen estar en la mejor sintonía. Así que es Frank Churchill, que quizá ha bebido más de la cuenta, el que toma las riendas de la reunión y propone juegos de palabras para entretener el tiempo. Esos juegos, acertijos, adivinanzas, chanzas, eran comunes en la época pero aquí parece que hay rendijas por las que es posible caerse y no levantarse. 

Sin embargo, una aparente broma dará lugar a una secuencia de hechos que pondrá de relevancia tanto el carácter de Emma como el del señor Knightley. Ya dijo Jane Austen que sería una heroína que no gustaría a nadie excepto a ella y quizá esta escena es una muestra de ello. De modo que Austen, en lugar de tomar partido, en lugar de darnos el mensaje, lo que hace es crear una situación ante la que el lector tiene que mostrar su opinión, tiene que implicarse. 

Ante el aburrimiento general Frank Churchill invita a todos a participar en un juego para agradar a Emma y propone que alguien diga tres cosas aburridas. La señorita Bates, que es muy consciente de su propio carácter insulso aunque bondadoso, afirma sonriente que ella es capaz de hacer algo así. Entonces Emma, que no puede evitar tomarse a broma muchas cosas y que tiene ingenio suficiente para ello, le contesta que el problema es que “solamente” puede decir tres cosas aburridas y no más. La señorita Bates balbucea nerviosa y en voz muy baja, solo audible para el señor Knightley, expresa su sentimiento de tristeza por haber recibido una respuesta así de alguien tan amable como Emma, alguien a quien ella aprecia y admira. Será verdad, se dice, porque si no, cómo le diría una cosa así alguien como la señorita Woodhouse. Posiblemente este es uno de los momentos más tragicómicos del libro y el que genera una tensión más alta entre Emma y su amigo del alma, el señor Knightley. 

Al terminar la jornada de campo y estando ya dispuesta la marcha de regreso, Knightley reprocha a Emma, con palabras muy duras, su actitud. El razonamiento que le hace es tan perfecto y tan compasivo, tan leal y humanitario, que supone una de las cumbres de la narrativa de Austen, porque, desde el afecto que siente por Emma, es capaz de poner de manifiesto su gran error y de hacer un alegato sobre el respeto que toda mujer desasistida de la sociedad, sola, pobre y mayor, se merece. Si ella estuviera en tu mismo nivel, le dice, no pasaría nada, sería un acto de mala educación. Pero siendo como es, una mujer que vive en situación precaria, que se sostiene casi por la ayuda de amigos, que está tan por debajo de ti en posición, entonces lo que has hecho es crueldad. Las palabras del señor Knightley calan profundamente en Emma, porque, esta es la causa de su desasosiego, ella sabe que es verdad y que esa actitud la desmerece delante de él. Por primera vez una heroína de Austen comete un acto que puede calificarse de vileza, de falto de compasión, de cruel, como se indica antes. Y eso Emma lo sabe porque es muy inteligente, aunque la inteligencia mal usada, viene a decirle su amigo y mentor, no sirve para nada. Otro pensamiento que podemos anotar en el haber de la escritora. 

(Foto: Box Hill, Surrey) 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Regreso a Hope Gap

Somos felices ¿verdad? ¿Por qué no íbamos a serlo? (Diálogo entre Edward y Grace) Edward y Grace son Bill Nighy y Annette Bening y llevan muchos años casados aunque eso no es necesariamente bueno. Tienen un hijo de treinta años que ya no vive en casa y al que echan de menos. Edward está cansado de la esgrima matrimonial y Grace está cansada de no tener con quien discutir, ni casi con quien hablar. Hasta aquí, nada nuevo. Los matrimonios de muchos años suelen (o pueden) tener esa sensación de que han perdido el tiempo, de que no ha merecido la pena ese viaje y de que necesitan otra cosa. Aunque no saben de qué cosa se trata. Grace está cansada de la pasividad de Edward y por eso es poco amable, pero tira de la cuerda a ver si él reacciona. Ella es hiriente también con su hijo. Quizá la insatisfacción nos convierta en eso, personas hirientes, gente que hace daño al que tiene al lado. Para ella es un triunfo vivir con una pareja, mantener un matrimonio, pero Edward...no sabemos lo que p...

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"Los niños tontos" Ana María Matute

Hay un ejercicio que me gusta hacer cuando llega el tiempo espacioso de las vacaciones. Nota al margen: que conste que escribí "despacioso" pero el corrector del Air me ha corregido a su vez y así ha surgido "espacioso" que es una palabra que también encaja a la perfección porque puede significar que hay espacio para todo, tiempo para aburrirse, que me decían cuando era chica.  Ese ejercicio es husmear por las estanterías de mis libros a buscar cualquier cosa que me llame la atención y que me haga detenerme. Hay libros que ni siquiera recuerdas haber leído, haber comprado o que te hayan regalado. Dedicatorias curiosas de gente que ya no está en tu vida o que nunca estuvo, a pesar de que te regaló un libro. Algunos de esos libros, sin embargo, encierran un significado muy especial.  Este es uno de ellos. Apenas tenía yo veinte años cuando lo leí, en esa edición de Destino de unos años atrás (la tercera edición, he de decir) y tengo en la cabeza la sensació...

La esposa que no tenía libertad

Vivía en una jaula de oro. Tenía de todo, incluso joyas valiosas, vestidos de marca, bolsos buenos. Tenía de todo y vivía en una jaula de oro. La casa en la que vivía era bonita. Tenía una gran cristalera que daba al patio al estilo de las casas del interior de Cádiz. La calle era una de esas que forman parte del centro y en las que hay vida siempre. Podía haber sido muy feliz. Él era educado, con buena planta y muy amable con todos. Cuando estaba de buen humor salían a pasear o a visitar a la familia de ella. En los veranos pasaban temporadas con la familia de él, que era de un pueblo de Castilla. Eran veranos aburridos pero ella los sobrellevaba, había cosas peores. Sus hermanas pensaban que había hecho una buena boda y que era una suerte haber dado con ese hombre, tan educado, que hablaba tan bien, sabía tantas cosas y ganaba buen dinero. Cuando se enteraron que la mantenía encerrada en la casa cada vez que él salía, cuando se enteraron de otras cosas, cuando se enteraron de todo, e...

La extraordinaria vida de Muriel Spark

  (Muriel Spark por Kate Boxer. London Gallery) Si alguien se figura que el título de esta entrada es medio exagerado se equivoca del todo. Más bien podría añadir unos cuántos calificativos más a la vida de esta mujer, esta escritora, de la que se podían escribir unos cuántos libros, rodar varias películas y publicar miles de artículos. Una vida extraordinaria y, por lo tanto, apasionante. De modo que empiezas a merodear por sus libros y terminas zambullida en ella misma. Así es la cosa. No hace falta añadirle imaginación al relato, basta con los datos concretos y con el reguero de obras que dejó, algunas de ellas autobiográficas. Hace quince años que murió y las editoriales se la disputan. Saben que vende, que es una de las escritoras más leídas de este momento y así seguirá año tras año. Más de veinte novelas y otros tantos libros de poemas, cuentos, crítica literaria o biografías, avalan su trayectoria. Pero, además, está su vida. Esa que fue extraordinaria y que tiene mucho que...

"Enseñar flamenco" por José Cenizo Jiménez

  Sobre "Enseñar flamenco" de J osé Cenizo Jiménez , editado por Renacimiento en 2026. Esta actualización de los trabajos llevados a cabo por el autor en la enseñanza del flamenco viene a recordarnos la actuación en primera línea de maestros y profesores que, desde finales de los años ochenta, dedicaron esfuerzos para que las aulas andaluzas no estuvieran de espaldas al conocimiento de nuestro arte más genuino. El autor del libro es uno de esos pioneros que, durante años, añadió a su especialidad en Lengua y Literatura, el trabajo interdisciplinar sobre el flamenco, consiguiendo enormes resultados entre sus estudiantes, como ellos mismos han expresado en muchas ocasiones. Este libro es un compendio de su trabajo, pero hay una parte que ni siquiera una obra escrita puede contener: el entusiasmo, la labor de integración social, el conocimiento cultural que el trabajo de este profesor logró en entornos desfavorecidos gracias a su empeño. Aunque la enseñanza del flamenco en el au...

La tendera con vestidos de flores

 /Kaoru Yamada/ La familia había llegado a la gran ciudad portuaria desde un pueblo agrícola del interior. Eran un padre, una madre y un hijo mocito. Buena gente. Muy trabajadora y muy dispuestas a todo. El padre y el hijo llevaban la tienda de ultramarinos. El hijo era muy simpático y el padre muy callado. De modo que las vecinas quedaban encantadas con la charla y los chistes. Imitaba a José Luis López Vázquez y no había forma de dejar de reír. Las señoras se acodaban en la esquina del mostrador mientras esperaban que la atendieran. Algunas impacientes, aunque en realidad no tenían nada mejor que hacer, gritaban en voz alta "despachar, despachar". Las había que compraban muy poco, al granel, lo justo para el día. Otras pagaban al fiado. Y todas sabían de qué pie cojeaban las demás. Pero se querían en realidad, se ayudaban en los partos, y atendían a los niños de las otras. Si un chaval hacía una trastada, cualquiera era bueno para reñirle. Eso era una buena señal. Los niños...

Un misterio para Josephine

 (Josephine Tey en 1914, con sus hermanas Jean y Etta. Ella es la del centro) La aparición de Josephine Tey en mi vida de lectora se debió a que la editorial Hoja de Lata comenzó a publicar sus libros en español. Antes de eso no  había oído hablar de ella. De modo que es una cosa muy reciente, de los últimos seis años. Leer a Josephine Tey es indagar acerca de su vida y milagros. No sé si todos los lectores hacen este mismo ejercicio, pero, después de seis libros, momento es de enterarse qué pasa con Josephine . Ella misma es un misterio. Además responde a ese tipo de escritor que es muy celoso de su vida privada. Todo lo que quiere decir lo dice en sus libros y lo primero que me llama la atención es que solo conozco una de sus facetas: la de novelista de misterio. Y que desconozco la otra: la de dramaturga. Porque Tey no solo escribió novelas de crímenes y policías sino también obras de teatro que se pusieron con éxito en los escenarios, muchas veces con actores relevantes...

"Nido" de Roisín O'Donnell

  Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.  Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...

"El detalle" de Jesús Carrasco

  No había leído hasta ahora nada de Jesús Carrasco y eso que es un autor muy conocido y apreciado, como he podido notar en las redes al hablar de esta novela, la última que ha publicado, El detalle. Leí la novela de un tirón, no me pareció nada difícil su lectura, ni nada enrevesada, sino todo lo contrario, rápida y bien trabada. También es verosímil, dentro de que suceden cosas extrañas. Hay una dimensión cotidiana, basada en la ciudad en la que vive la pareja protagonista, su cercanía a las calles y lugares que frecuenta. Y luego está el detalle, ese extraño viaje que propone el marido y narrador para contentar un poco a su mujer. Ella, en realidad, ya lo sabremos, no está descontenta sino cansada. En suma, ha dejado de quererlo y está hasta el gorro de él y de sus cosas. Porque son muchas cosas.  Jesús Carrasco se hizo muy conocido y respetado en la literatura con su primera novela, Intemperie, que fue un auténtico suceso. Luego ha publicado otras, las tenéis en las imágen...